Durante años, el Jeep Compass ha desempeñado un papel fundamental en la expansión global de la marca estadounidense. Situado en el competitivo segmento de los SUV compactos, ha logrado superar los 2,5 millones de unidades vendidas desde su lanzamiento en 2006, convirtiéndose en uno de los modelos más exitosos de la historia de Jeep. Ahora, la firma da un paso más en su transformación tecnológica con una gama profundamente renovada en la que la electrificación adquiere un protagonismo absoluto. Se acaban de abrir los pedidos de las dos versiones que completan la gama de este modelo.
La principal novedad es la llegada del Compass 4xe totalmente eléctrico, una versión que pretende conservar el ADN aventurero de la marca mientras abraza una mecánica de cero emisiones. Con una potencia conjunta de 375 CV y tracción total permanente, esta variante se convierte en la referencia tecnológica y prestacional de la familia Compass.
El nuevo modelo se integra en una estrategia que Jeep define como ‘libertad de elección’, una filosofía basada en ofrecer distintas alternativas de propulsión para adaptarse a las necesidades de cada conductor. Así, junto a las variantes híbridas e híbridas enchufables ya disponibles (aquí la prueba del PHEV), la gama incorpora ahora dos nuevas propuestas eléctricas: el 4xe de altas prestaciones y una versión de tracción delantera enfocada a maximizar la autonomía.
La versión del Compass más campera

La variante más ambiciosa emplea una arquitectura de doble motor eléctrico. Uno de ellos impulsa el eje delantero y otro, desarrollado específicamente para Jeep, se encarga del trasero. Esta configuración permite distribuir la fuerza de forma independiente entre ambos ejes, mejorando la capacidad de avance en superficies de baja adherencia y reforzando las aptitudes fuera del asfalto. La arquitectura de doble motor garantiza una tracción excepcional. Ofrece hasta 3.100 Nm en las ruedas traseras gracias al acoplamiento del motor trasero a un reductor de 14:1.
La arquitectura de doble motor garantiza una tracción excepcional. El nuevo Jeep Compass 4xe ofrece hasta 3.100 Nm en las ruedas traseras gracias al acoplamiento del motor trasero a un reductor de 14:1.
La energía procede de una batería de 96,3 kWh de capacidad útil, suficiente para homologar más de 600 kilómetros de autonomía según el ciclo WLTP. Además, el sistema admite recargas rápidas capaces de recuperar del 20 al 80 por ciento de la capacidad en menos de media hora, un aspecto clave para facilitar los desplazamientos de larga distancia.
Sin embargo, la marca norteamericana no ha querido limitar el atractivo del Compass eléctrico a las cifras de potencia o autonomía. El desarrollo del 4xe ha estado orientado a mantener la reputación todoterreno de la marca. Para ello incorpora una suspensión elevada en 10 milímetros, mejores cotas para afrontar obstáculos y una capacidad de vadeo de 48 centímetros, superior a la de muchas alternativas del segmento.
La orientación práctica se extiende al habitáculo. Los ingenieros han recurrido a materiales más resistentes al desgaste, superficies fáciles de limpiar y soluciones pensadas para usuarios que realizan actividades al aire libre con frecuencia. Desde los revestimientos resistentes a arañazos hasta las alfombrillas de alta protección, todo busca soportar un uso intensivo sin comprometer la comodidad diaria.
El Compass con mayor autonomía

Junto al 4xe, Jeep lanza una versión eléctrica de largo alcance que prioriza la eficiencia. Con 231 CV y una autonomía homologada de hasta 674 kilómetros, se posiciona como la alternativa ideal para quienes recorren grandes distancias y desean reducir al mínimo las paradas para recargar. La mejora en la gestión energética y la evolución de la batería permiten alcanzar cifras competitivas dentro del segmento.
La nueva generación del Compass se apoya en la plataforma STLA Medium de Stellantis, una arquitectura concebida desde el inicio para albergar sistemas de propulsión electrificados. Gracias a ella, el modelo combina dimensiones exteriores contenidas con un habitáculo amplio, capaz de ofrecer un maletero de hasta 550 litros y una notable habitabilidad para los ocupantes.
Equipamiento muy completo

En términos de equipamiento, la gama incorpora tecnologías de asistencia a la conducción de nivel 2, avanzados sistemas de conectividad y el conocido selector Selec-Terrain, que adapta el comportamiento del vehículo a distintos tipos de superficie. Son cinco los modos de conducción: AUTO, SPORT, SNOW, SAND/MUD y 4WD LOCK (específico de la versión 4xe). Todo ello se complementa con una oferta de acabados que abarca desde versiones orientadas al confort cotidiano hasta configuraciones claramente enfocadas a la aventura.
La llegada de estas nuevas variantes completa una profunda renovación de la oferta de Jeep en Europa. Tras actualizar sus propuestas en los segmentos B-SUV y C-SUV, la marca acelera su transición hacia la movilidad eléctrica sin renunciar a los atributos que históricamente han definido su identidad. El Compass 4xe es, probablemente, el mejor ejemplo de esa estrategia: un SUV que busca combinar eficiencia, autonomía y tecnología con la capacidad de explorar caminos más allá del asfalto.
Fotos: Jeep.








