Llevar los intermitentes apagados sin querer no es una opción. Kawasaki acaba de paralizar la venta de su clásica W230 ABS por un defecto de fabricación en las bombillas que puede dejarte sin señalización y, lo que es peor, aumentar el riesgo de accidente.
¿Qué fallo tienen los intermitentes de la Kawasaki W230 ABS?
Según la información del fabricante recogida por RideApart, las bombillas de ciertas unidades de la W230 ABS pueden no iluminarse correctamente. El origen está en la cadena de suministro: el proveedor de Kawasaki introdujo un lote de bombillas con materiales extraños o fisuras, lo que daña el filamento y provoca que no funcione al activarlas.
Un intermitente que no brilla resta capacidad de reacción a los demás conductores y multiplica las posibilidades de colisión en cruces o cambios de carril. Por eso Kawasaki ha optado por una paralización total de ventas hasta que se resuelva el problema.
Modelos afectados y cronología de la llamada a revisión
La campaña afecta a 840 motocicletas Kawasaki W230 ABS de los años modelo 2025 y 2026, producidas entre el 2 de octubre de 2024 y el 28 de octubre de 2025. Según los registros de la marca, representa aproximadamente el 1% de la población total del modelo. El aviso de paralización de ventas se emitió a la red de concesionarios estadounidense el 12 de junio de 2026, bajo la referencia interna 26-17 MC.
Aunque el aviso se ha lanzado en Estados Unidos, Kawasaki suele coordinar este tipo de campañas con las filiales de otros países, por lo que es previsible que la marca en España active en breve la misma medida. De momento, no hay un calendario oficial de notificación a propietarios, pero la reparación será gratuita en los concesionarios autorizados.
Una llamada a revisión que no debería asustar, pero sí actuar
No es la primera vez que una moto de estética retro sufre un fallo en componentes eléctricos. En este caso, la sustitución de las bombillas es sencilla y el concesionario la llevará a cabo sin coste. La importancia de una buena señalización en moto es capital: un intermitente que no se ve puede ser la diferencia entre un adelantamiento seguro y un susto grave.
Parar la venta de un modelo por un fallo en las bombillas puede parecer excesivo, pero en moto, cualquier luz que falle multiplica el riesgo de accidente.

Por eso, aunque el fallo no es mecánico ni afecta a la estabilidad, la paralización de ventas está justificada. Además, demuestra que la compañía japonesa prefiere cortar el suministro antes que permitir que una moto insegura llegue a la calle. Los propietarios no tendrán que adelantar ni un euro por la intervención.
De hecho, los recalls son un mecanismo habitual de protección al consumidor. En el sector del automóvil se cuentan por cientos cada año; en el de la moto, aunque menos frecuentes, cumplen la misma función. Lo relevante aquí es la rapidez con que Kawasaki ha emitido el stop sale, apenas unas semanas después de detectar el lote defectuoso.
Tu Mecánico de Confianza
- Contacta con tu concesionario oficial Kawasaki si tienes una W230 ABS modelo 2025 o 2026. Ellos comprobarán si tu moto está en el rango de bastidores afectados y programarán la sustitución gratuita.
- Comprueba el funcionamiento de los intermitentes antes de cada salida. Aunque no notes nada raro, una inspección rápida te puede ahorrar un disgusto.
- La reparación es totalmente gratuita y no afecta al resto de la moto. En menos de una hora tendrás las bombillas nuevas instaladas.
- No te la juegues circulando con los intermitentes defectuosos. Podrías enfrentarte a una sanción si un agente detecta que no funcionan, además del riesgo real de colisión.
- Recuerda que las campañas de revisión tienen un plazo limitado. Aunque ahora no tengas tiempo, no dejes pasar más de unos meses.
Este tipo de avisos no son raros en la industria. Marcas como Honda, Yamaha o BMW han paralizado ventas por problemas similares. La buena noticia es que Kawasaki ha actuado con rapidez para minimizar el impacto en los propietarios.
Si eres de los 840 afectados, la mejor decisión que puedes tomar hoy es levantar el teléfono y llamar a tu taller de confianza. La seguridad no espera, y un intermitente que no brilla es un riesgo que no vale la pena correr.

