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Aranceles insuficientes: Europa teme convertirse en un centro de ensamblaje de coches chinos eléctricos

El 15 de julio de 2026 Europa amanece con una advertencia que sacude los cimientos de su industria automovilística. El reciente informe de la ONG Transport & Environment (T&E) confirma que los aranceles impuestos hace dos años a los vehículos eléctricos de batería (BEV) fabricados en China han sido un parche, no una solución. Han logrado que marcas europeas y occidentales relocalicen parte de su producción, pero no han frenado el empuje de los gigantes asiáticos. Ahora, la región corre el riesgo de convertirse en un simple centro de ensamblaje, con la cadena de valor más crítica –las baterías– aún en manos foráneas.

El efecto limitado de los aranceles

Según los datos del informe, desde la activación de los gravámenes extraordinarios, la producción de eléctricos puros en suelo comunitario ha crecido. Sin embargo, esa relocalización no ha blindado la soberanía industrial. Las marcas europeas fabrican más en casa, pero dependen de celdas y componentes que llegan, sobre todo, de China. El 93% de las baterías para vehículos eléctricos se producen fuera de la UE, una cifra que lastra cualquier estrategia autonómica. La cuota de mercado de los BEV fabricados por marcas chinas sigue su ascenso: ya rozan el 8% de las matriculaciones en el continente, frente al 4% de hace dos años. Los aranceles han subido el precio, sí, pero no lo suficiente para detener la marea.

El sector, a través de sus voces más representativas, reclama ya una segunda línea de defensa: aranceles a las importaciones de baterías. Sin esa protección, la industria europea ensamblará coches con tecnología ajena, exponiéndose a una dependencia similar a la que se vivió en otros sectores estratégicos.

La batalla por la cadena de valor de las baterías

El verdadero campo de juego no está en la chapa, sino en las celdas. Mientras Pekín subvenciona masivamente la extracción y el procesado de litio, cobalto y níquel, Europa carece de una cadena de suministro madura. Las pocas fábricas de baterías en construcción (en Alemania, Suecia o Hungría) no bastarán para cubrir la demanda si además se enfrentan a una competencia desleal. La producción de baterías en la UE alcanzará, como máximo, el 40% de la demanda prevista en 2030, según las proyecciones más optimistas.

Las consecuencias para el comprador europeo son palpables. Un vehículo eléctrico fabricado íntegramente en Europa con batería propia es hoy un 15% más caro que su equivalente ensamblado con batería china. Si no se igualan las condiciones, el mercado se polarizará: coches ‘premium’ muy caros y modelos de acceso con un alto componente asiático.

En paralelo, los gobiernos comunitarios estudian mecanismos como el ‘CBAM de baterías’ –un ajuste en frontera por carbono– para gravar la huella ambiental de las plantas chinas. La idea es doble: proteger el empleo local y empujar una transición energética que no dependa de emisiones externalizadas.

¿Fábrica o taller de montaje? Lo que está en juego

El dilema es estructural. Europa produce ya más de 1,5 millones de eléctricos al año, pero si la celda sigue llegando de fuera, el valor añadido se escurre hacia Asia. Las inversiones en gigafactorías se aceleran, pero los tiempos de la industria chocan con los de la política: levantar una planta de baterías tarda entre tres y cinco años, mientras que las marcas asiáticas están preparadas para inundar el mercado en meses.

Sin una política industrial que agarre desde la mina hasta la celda, Europa acabará siendo la línea de montaje de la movilidad eléctrica, no su cerebro.

La dinámica se refleja ya en los datos de empleo. Los puestos de trabajo relacionados con la fabricación de baterías y componentes eléctricos crecen en China a un ritmo del 25% interanual, frente al estancamiento europeo. El 60% de los empleos generados por el coche eléctrico en 2025 estaban en Asia, según los registros de la OCDE. Si la tendencia persiste, el sueño de una transición justa se desvanece.

📊 Claves de la noticia

  • Cifras a tener en cuenta: 93% de las baterías importadas; cuota de BEV chinos en Europa cerca del 8%; producción comunitaria de eléctricos por encima de los 1,5 millones anuales; la capacidad máxima de baterías europeas cubrirá solo el 40% de la demanda en 2030.
  • Cómo te afecta: Si los aranceles a las baterías no llegan, los coches eléctricos europeos seguirán siendo más caros o incorporarán tecnología china, lo que puede repercutir en el precio final y en la garantía de los componentes. Además, la falta de una industria propia de baterías pone en riesgo miles de empleos cualificados en Europa.
  • También debes saber: Bruselas debate un posible arancel a las celdas de batería dentro de su revisión de la política comercial, con una decisión prevista antes de finales de 2026. Paralelamente, se impulsan ayudas a la fabricación local de baterías que podrían acelerar la llegada de gigafactorías.

Accidente de tráfico en el extranjero: guía de la DGT con parte amistoso, seguro y pasos clave

Sufrir un accidente de tráfico en el extranjero es uno de esos imprevistos que nadie quiere vivir, pero que cada verano se repite con miles de conductores españoles que cruzan la frontera. Con los 104 millones de desplazamientos que la DGT estima solo entre julio y agosto, muchos de ellos hacia otros países, conviene tener claro el procedimiento. La DGT ha publicado una guía práctica —basada en las recomendaciones de OFESAUTO, la Oficina Española de Aseguradoras de Automóviles— que detalla lo que debes hacer si tienes un siniestro fuera de España. No es solo un trámite: saber qué documento presentar, cómo rellenar el parte amistoso o a quién llamar en cada país puede ahorrarte meses de papeleo y más de un quebradero de cabeza.

Cómo actuar paso a paso tras un accidente en el extranjero

Lo primero y más urgente es la seguridad. Coloca los triángulos o la baliza V-16 (si todavía no la llevas, recuerda que es obligatoria en España, pero en otros países puede que exijan otro sistema de preseñalización) y sitúate en un lugar seguro. Marca el 112: es el número único de emergencias para toda la Unión Europea. Si viajas por un país no comunitario, apunta los números locales antes de entrar en él y guárdalos en el móvil.

Con las lesiones atendidas y la vía señalizada, toca recabar información. Fotografía todo: las matrículas de los vehículos implicados, los daños, la posición de los coches en la calzada y cualquier detalle relevante. Si hay testigos, anota sus datos de contacto. Cuanta más documentación gráfica tengas, más fácil será para tu aseguradora gestionar el siniestro con la compañía del otro conductor.

Si los daños son leves y no hay heridos graves, el siguiente paso es rellenar la Declaración Amistosa de Accidente, el famoso parte. Llevarlo siempre en la guantera es una costumbre que vale para todo el continente: la mayoría de las aseguradoras aceptan el formato común europeo. Asegúrate de que ambos conductores firmen y se queden con una copia. Si el accidente ocurre en un país de la UE, el procedimiento será casi idéntico al que seguirías en España.

Haz fotos a todo y rellena el parte de accidente aunque parezca un golpe sin importancia: luego los seguros se agarran a cualquier detalle para no pagar.

Documentación imprescindible: del parte amistoso al Certificado Internacional de Seguro

Además del parte, la DGT recuerda que debes llevar contigo la documentación del vehículo (permiso de circulación, ficha técnica y seguro obligatorio) y, sobre todo, el Certificado Internacional de Seguro (CIS), más conocido como la antigua Carta Verde. Este documento acredita que tu póliza de Responsabilidad Civil tiene validez fuera de España. Si el siniestro ha sido en un país de la Unión Europea, el CIS no es imprescindible porque la cobertura se reconoce entre Estados miembros. Pero si circulas por fuera de la UE, no tenerlo al día te puede complicar la reclamación y, en algunos casos, te expondrás a sanciones locales.

Ponte en contacto con tu compañía de seguros nada más ocurrir el percance. El número de asistencia en viaje suele aparecer en la póliza o en la app de la aseguradora. La legislación aplicable será la del país donde haya sucedido el accidente, así que tu seguro gestionará la comunicación con la aseguradora del otro vehículo, incluso si este está matriculado en otro Estado.

Dentro y fuera de la Unión Europea: así te responde el seguro

La diferencia principal entre un accidente en un país comunitario y otro extracomunitario está en la documentación adicional que necesitas. Mientras que en la UE basta con el parte amistoso y los datos de tu seguro, en un país no miembro se te pedirá el CIS. La guía de la DGT también subraya un plazo clave: una vez presentada la documentación, la parte contraria dispone de tres meses para contestar. Si pasado ese tiempo no recibes respuesta, puedes acudir a OFESAUTO, la oficina que agrupa a todas las aseguradoras españolas y al Consorcio de Compensación de Seguros, para que actúen como mediadores en conflictos de tráfico internacional.

Ojo a un detalle: si contrataste un seguro de asistencia en viaje adicional, comprueba si cubre la repatriación del vehículo o los gastos médicos en el extranjero. Muchas pólizas básicas solo incluyen la responsabilidad civil y poco más. Antes de salir, revisa las condiciones y, si hace falta, amplía la cobertura. A nadie le gusta pagar de más, pero un rescate en carretera fuera de casa puede dispararse a miles de euros.

Olvídate de Waze: la web gratuita de la DGT que te avisa de radares y obras para evitar multas

Consultar los radares fijos, las obras y el estado real de las carreteras antes de arrancar el coche no requiere una app de pago ni el navegador de turno: la DGT tiene una web gratuita que te da todo eso en tiempo real. Se llama eTraffic y está en infocar.dgt.es. Es menos conocida que Waze, pero es oficial y está pensada para que evites sorpresas… y multas.

La Dirección General de Tráfico actualiza este mapa constantemente con los datos que le llegan desde la Guardia Civil de Tráfico, los centros de gestión, servicios de emergencias y la plataforma DGT 3.0. La información es orientativa —la propia DGT recuerda que no sustituye a las señales ni a los paneles de la carretera—, pero te ofrece una foto bastante fiel de lo que te espera en el trayecto.

Qué información ofrece y cómo se consulta

El servicio eTraffic (puedes acceder desde aquí) no es una aplicación: se abre desde el navegador del móvil o del ordenador. Sobre el mapa, cada icono representa una incidencia activa. Al pinchar en cualquiera de ellos se despliega una ficha con la carretera, el punto kilométrico, el sentido, la hora de la última actualización y el nivel de circulación en la zona.

Entre los avisos que aparecen hay radares fijos, accidentes, retenciones, obras, carriles cortados, desvíos, restricciones para vehículos especiales e incidencias meteorológicas o por incendios. Los filtros te permiten elegir una provincia, una carretera concreta o activar solo las categorías que afectan a tu ruta: algo muy útil para que la pantalla no se llene de símbolos que no te interesan.

Cómo puede ahorrarte una multa de radar

Saber exactamente dónde están colocados los radares fijos antes de salir de casa es la manera más sencilla de evitar un disgusto en forma de sanción. Una multa por exceso de velocidad puede ir desde los 100 euros hasta los 600 euros, con una detracción de entre 2 y 6 puntos del carnet. Si compruebas el mapa de eTraffic y ves que en tu ruta hay un cinemómetro, te basta con respetar el límite en ese tramo y olvidarte de sustos.

Conocer dónde están los radares fijos antes de salir te permite circular sin sobresaltos y, sobre todo, sin el susto de una multa que puede llegar a los 600 euros.

Además, el mapa te avisa de obras y retenciones que pueden desviarte por carreteras secundarias donde, a veces, también hay radares móviles o controles de velocidad sorpresa. Si ya sabes que una vía está afectada, puedes planificar una alternativa y reducir el riesgo de encontrarte con una sanción inesperada.

Por qué eTraffic no es un sustituto de Waze pero sí un complemento útil

A diferencia de Waze o Google Maps, eTraffic no te guía con indicaciones paso a paso ni te recalcula la ruta si te sales. La propia DGT define la herramienta como un mapa de consulta previa, ideal para echar un vistazo antes de arrancar el coche. En trayectos largos o en vísperas de un puente, esa consulta puede ahorrarte más de un atasco… y, desde luego, una multa.

La web no requiere registro ni instalación. Su diseño es más cómodo en pantalla grande, pero en el móvil —colocándolo en horizontal— también se maneja bien. Los datos se refrescan continuamente con la colaboración de la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil, los operadores de carreteras y los sistemas conectados de la plataforma DGT 3.0. Eso te da una capa extra de fiabilidad que las aplicaciones colaborativas no siempre tienen.

Un servicio oficial que complementa tu navegador, no lo reemplaza

Desde que la DGT puso en marcha Infocar, el mapa de incidencias ha ido ganando funcionalidades. Hoy es la fuente más completa de información oficial sobre el estado de las carreteras españolas. Es cierto que no resta importancia a los navegadores que ya llevas en el teléfono, pero sí les añade un contexto que ellos no siempre muestran, como la causa exacta de un cierre o la ubicación precisa de un radar fijo.

Lo que conviene tener claro es que los avisos son orientativos, no vinculantes. Ni la DGT ni la Guardia Civil de Tráfico van a dejar de multarte porque hayas visto la incidencia en el mapa. Pero si consultas eTraffic antes de salir, conducirás más informado, más tranquilo y con menos papeletas para llevarte una sanción que te golpee el bolsillo y el carnet.

El absentismo en las fábricas de coches en España crece un 50% en ocho años y ya equivale al cierre diario de una planta

Cada día faltan a su puesto de trabajo 5.200 trabajadores en las factorías de vehículos en España. La cifra, que supone un 9,49% de las horas pactadas, equivale al cierre de una planta entera por jornada y confirma una tendencia al alza del absentismo laboral que preocupa al sector.

Según los datos que acaban de publicar las patronales de la industria, la tasa de absentismo se ha disparado un 50% en los últimos ocho años. En 2018 se situaba en el 6,04% y en 2025 ha alcanzado ese 9,49%, un nivel que los propios fabricantes consideran insostenible a medio plazo.

Un lastre de casi diez puntos para la productividad

El problema no radica tanto en las bajas injustificadas como en la lentitud de los procesos de reincorporación. “No se trata necesariamente de ausencias no justificadas, sino de que el retorno al puesto de trabajo no es lo suficientemente fluido ni para el trabajador ni para la empresa”, señalan desde las asociaciones de fabricantes. Este atasco administrativo y médico genera sobrecostes para las compañías y para la Administración, y acaba por mermar la capacidad productiva del país.

Esa pérdida de competitividad es especialmente delicada en un momento en el que España compite con nuevos polos industriales, como Marruecos, que ofrecen costes más bajos y una logística complementaria. Las mismas fuentes insisten en que agilizar la vuelta al trabajo es clave para seguir atrayendo inversiones.

El impacto en la línea de producción y la respuesta del sector

Mientras el absentismo lastra el día a día de las plantas, el sector ha alcanzado un récord de inversión. El año pasado, los fabricantes con presencia en España destinaron 3.197 millones de euros a modernizar sus instalaciones, un 24,7% más que en 2024 y la mayor cifra de la historia. Casi todo ese capital se orientó a adaptar las líneas a los vehículos electrificados y a asegurar nuevos proyectos industriales.

Sin embargo, esa apuesta inversora contrasta con la evolución del empleo directo: las fábricas cerraron 2025 con 53.943 trabajadores, unos 3.200 menos que el año anterior. Y la facturación conjunta del sector creció un 3,8% hasta los 80.315 millones de euros, pero el beneficio neto se desplomó un 56,3%, quedándose en 853 millones. Un lastre que, según los datos recogidos, se explica en parte por la caída de la producción (un 4,2%) y por el peso de los costes de reestructuración.

absentismo laboral automoción España

Cada jornada en la que una planta no rinde al máximo reduce la capacidad de producción justo cuando el sector necesita optimizar cada euro invertido en la transición eléctrica.

El ejemplo más gráfico lo pone Seat/Cupra: el beneficio neto se contrajo un 92% en 2025, al pasar de 511 a solo 40,9 millones de euros. Aunque las patronales achacan este desplome a la menor producción y a los ajustes industriales, el dato refleja la presión que sufre la rentabilidad de las plantas españolas.

Las organizaciones empresariales llevan meses insistiendo en la necesidad de establecer protocolos más ágiles para la vuelta al trabajo y ya han trasladado sus propuestas a la Administración. El objetivo es reducir el absentismo sin precarizar las condiciones laborales, pero con mecanismos que eviten que una baja de corta duración se prolongue por trabas burocráticas. Asimismo, reclaman un discurso coherente en Bruselas que defienda la descarbonización sin ignorar las necesidades industriales del país.

El talón de Aquiles de las fábricas españolas en plena transformación eléctrica

A la espera de que el plan de ayudas a la compra de vehículos enchufables —el Plan Auto+— arranque previsiblemente a finales de este mes de julio, el foco está en mantener la competitividad fabril. Los fondos previstos ascienden a 400 millones de euros y, según estimaciones del sector, deberían ser suficientes hasta octubre, aunque ya se reclama una ampliación para que no se interrumpan a final de año. Pero la partida más urgente, a juicio de la industria, es atajar el absentismo: cada día que una fábrica no opera a pleno rendimiento equivale a perder capacidad de ensamblar los coches que demanda el mercado.

Los números macroeconómicos siguen siendo favorables: la recaudación fiscal asociada a la automoción superó los 41.995 millones de euros en 2025, un 4% más, y la balanza comercial del sector aportó un saldo positivo de 10.190 millones. Sin embargo, si el goteo de ausencias diarias no se corrige, la posición de España como octavo productor mundial de vehículos podría resentirse, sobre todo cuando los competidores ajustan sus procesos con mayor agilidad.

BYD anuncia su objetivo de superar a Toyota en 2031: quiere ser el mayor fabricante mundial de coches

Un crecimiento del 18% anual durante cinco años, sin Estados Unidos

La distancia que separa hoy a BYD de Toyota sigue siendo considerable. En 2025, el fabricante chino entregó 4,6 millones de vehículos enchufables, según las cifras facilitadas por la propia compañía. Toyota, sumando todas sus marcas, alcanzó alrededor de 10,5 millones de unidades. Para cerrar esa brecha en 2031, BYD necesita duplicar su tamaño y añadir casi seis millones de coches a sus ventas actuales, lo que exige un ritmo de crecimiento del 18% anual durante cinco ejercicios seguidos.

La hoja de ruta la desveló el fundador y consejero delegado, Wang Chuanfu, y la ha detallado Stella Li, responsable de las operaciones internacionales. El plan es tan directo como arriesgado: crecimiento orgánico, sin comprar otro fabricante y sin entrar en Estados Unidos, el segundo mercado automovilístico del mundo. Los aranceles y las restricciones al software chino han cerrado de facto las puertas a los turismos de BYD en ese país, mientras que Toyota dispone allí de fábricas y una red comercial consolidada.

BYD mayor fabricante coches

El frenazo en China obliga a mirar a Europa y Latinoamérica

Durante la primera mitad de 2026, las ventas de BYD en su mercado doméstico cayeron un 16%, lastradas por la desaceleración económica, la guerra de precios y la retirada gradual de incentivos. Las cifras domésticas ya no pueden tirar solas del crecimiento, así que los mercados exteriores se han convertido en el motor indispensable. Según los datos de la empresa, las exportaciones supusieron el 44% de las ventas en esos seis meses, con 789.367 turismos y pick-ups vendidos fuera de China.

Europa es la pieza más golosa. Aquí BYD obtiene márgenes superiores a los de su país y, además, sortea parte de los aranceles comunitarios gracias a su creciente presencia comercial. En mayo de 2026, la cuota de mercado del fabricante chino en la región alcanzó el 2,8%, más del doble que un año antes, superando en matriculaciones a Ford, Tesla y Nissan. La senda europea, junto con el sudeste asiático y Latinoamérica, es la que sostiene la ambición de llegar a los 10,5 millones de coches en 2031.

BYD ha pasado de fabricar coches térmicos a liderar la conversación global sobre electrificación en poco más de tres años, y ahora apunta a la cima con una estrategia que prescinde de Estados Unidos y de adquisiciones de marcas europeas.

Lo que el órdago de BYD dice del mercado global… y del bolsillo europeo

Que un fabricante que en 2022 dejó de vender coches exclusivamente térmicos se plantee superar al gigante japonés tiene una lectura que va más allá de la anécdota. El mercado chino, aunque se ralentice, sigue siendo el mayor del mundo para vehículos enchufables, y BYD ha sabido construir una cadena de suministro vertical que abarata baterías y componentes. Sin embargo, su crecimiento ya depende de convencer a conductores de otros continentes, donde la marca todavía pelea por quitarse la etiqueta de recién llegada.

Para el conductor español, el pulso tiene dos consecuencias inmediatas. La primera es una oferta cada vez más amplia y asequible de eléctricos e híbridos enchufables con tecnología china, lo que presiona a la baja los precios de los modelos europeos. La segunda es que la expansión de BYD en Europa va acompañada de una inversión en redes de concesionarios y posventa que cambiará la experiencia real de compra y mantenimiento. No es solo una cuestión de cifras en un informe trimestral: es un movimiento que afecta al catálogo que verás en el concesionario de tu ciudad y a lo que pagarás por él.

La propia Stella Li ha descartado, al menos por ahora, la compra de un fabricante europeo para acelerar el desembarco. Las conversaciones con Renault quedaron atrás y la compañía prefiere dedicar los recursos a su propia expansión. La puerta a una marca premium europea no está cerrada, pero hoy no hay ningún objetivo concreto sobre la mesa.

BYD Blade Battery 2.0: carga del 10% al 70% en 5 minutos y pasa la prueba del clavo sin fuego

La batería Blade de BYD, que revolucionó el segmento eléctrico en 2020 por su seguridad sin concesiones, estrena segunda generación con una carta de especificaciones que replantea los límites de la química LFP. La Blade Battery 2.0 eleva su densidad energética un 5% y, gracias a la nueva arquitectura de 1.000 V y la tecnología Flash Charging, completa una recarga del 10% al 70% en solo 5 minutos, con potencias de hasta 1.500 kW en corriente continua. Pero el dato que más llama la atención es que la celda supera la prueba del clavo sin combustión ni humo incluso después de haber soportado 500 ciclos completos con esa carga ultrarrápida. Un hito que BYD ha calificado como insuperable y que presentó en China antes de su llegada a los próximos modelos eléctricos de la marca.

El salto del LFP: densidad y velocidad sin concesiones

BYD ha logrado que su batería de litio-ferrofosfato (LFP) rompa la dualidad que obligaba a elegir entre alta densidad energética y recarga ultrarrápida. La Blade Battery 2.0 no solo aumenta el contenido energético por celda en un 5%, sino que acelera el proceso de carga como ninguna otra batería de su clase. Para ello, la compañía ha desarrollado el sistema de transporte iónico FlashPass, una plataforma de tres innovaciones que actúan sobre el cátodo, el electrolito y el ánodo.

El cátodo Flash-Release incorpora una arquitectura de partículas multinivel que facilita un flujo más rápido de los iones. El electrolito Flash-Flow, optimizado mediante inteligencia artificial, incrementa la conductividad iónica, mientras que el ánodo Flash-Intercalate, con estructura tridimensional, permite una inserción de iones de litio mucho más veloz. A esta triada se suma una nueva capa de interfase de electrolito sólido (SEI), fina y compacta, que mejora la conductividad y estabiliza la química durante los ciclos de carga. El resultado es una resistencia interna reducida y una generación de calor mínima, lo que habilita los tiempos de carga récord.

Ficha técnica esencial

  • Química: LFP (litio-ferrofosfato) de segunda generación.
  • Incremento de densidad: +5% respecto a la Blade Battery original.
  • Carga ultrarrápida: 10-70% en 5 min (Flash Charging a 1.500 kW DC). 10-97% en 9 min. A -30°C: 20-97% en 12 min.
  • Arquitectura: 1.000 V, integrada con el sistema Flash Charging.
  • Seguridad: Supera la prueba de penetración con clavo tras 500 ciclos de carga rápida sin fuga térmica, humo ni combustión. Test de cortocircuito simultáneo en 4 celdas a más de 700°C sin fuego ni explosión.
  • Durabilidad: Degradación total reducida en un 2,5% frente a la primera generación, lo que alarga la vida útil.
2026 Geely Short Blade Battery. Imagen portada.

Tres innovaciones para un transporte iónico récord

La clave está en el sistema FlashPass, que BYD ha concebido para que las baterías LFP alcancen velocidades de carga impensables sin sacrificar la estabilidad. El cátodo Flash-Release, con su arquitectura de partículas multinivel, consigue que los iones de litio se liberen con mayor agilidad. El electrolito Flash-Flow, diseñado a partir de modelos de inteligencia artificial, aumenta la conductividad iónica y reduce la resistencia durante la transferencia. Por último, el ánodo Flash-Intercalate incorpora una estructura tridimensional que facilita una inserción de iones casi instantánea, limitando los cuellos de botella que suelen frenar la recarga.

La Blade Battery 2.0 convierte la recarga ultrarrápida en un aliado de la seguridad: tras 500 cargas completas, la celda no arde ni humea al ser perforada, lo que redefine el estándar de confianza en los eléctricos.

La capa SEI también juega un papel crítico. BYD la ha hecho más fina y compacta mediante ingeniería molecular, lo que mejora la conductividad sin que el electrolito se degrade prematuramente. Esto se traduce en una menor generación de calor y, por tanto, en una ventana de carga rápida que el conductor puede utilizar con frecuencia sin acortar la vida de la batería.

Seguridad y durabilidad: de la prueba del clavo al cortocircuito extremo

La Blade Battery original ya destacaba por su resistencia a la fuga térmica, pero la versión 2.0 lleva esa fortaleza más lejos. En el ensayo de penetración con clavo, realizado después de 500 ciclos de Flash Charging completos, la celda no emitió humo ni se incendió. Además, BYD la sometió a un cortocircuito simultáneo en cuatro celdas: la temperatura superó los 700°C y no hubo explosión ni llama, demostrando que el diseño mantiene su integridad incluso en condiciones de fallo múltiple. Para el conductor, esto significa una protección pasiva que no depende de la gestión térmica electrónica, sino de la química misma del acumulador.

La durabilidad también mejora. Al reducir la degradación total en un 2,5%, la Blade Battery 2.0 conserva más capacidad a lo largo de los años, un factor que incide directamente en el valor residual del vehículo y en la autonomía real durante toda la vida útil.

Lo que cambia para el conductor de un eléctrico

Con esta batería y la infraestructura Flash Charging ya presente en Europa, la parada de recarga se convierte en un trámite de apenas unos minutos. El dato del 10% al 70% en 5 minutos iguala o supera los tiempos de repostaje de un coche térmico, y la capacidad de cargar del 20% al 97% a -30°C en 12 minutos desmonta la idea de que el frío inutiliza al eléctrico. El incremento del 5% en densidad energética, aunque moderado, se traduce en más autonomía sin sumar peso al paquete, lo que beneficia el comportamiento dinámico.

La llegada de la Blade Battery 2.0, aún sin fecha exacta de industrialización pero confirmada para la próxima generación de modelos de BYD, sitúa a la química LFP en un nuevo escalón de competitividad frente a las tecnologías NMC. Con cifras que cualquier fabricante querría firmar, el gigante chino vuelve a demostrar que la seguridad y la velocidad de carga no están reñidas.

Por qué el mercado de coches clásicos en 2026 está en plena ebullición según Hagerty

El Enzo de Phil Bachman se remató en la subasta de Mecum Kissimmee por casi 18 millones de dólares, el triple del récord anterior. No fue un hecho aislado: en los meses siguientes, el Porsche Carrera GT superó los 6,7 millones y el Lamborghini Miura SV alcanzó los 6,6 millones en Broad Arrow. La Hagerty Price Guide, referencia incuestionable del sector, detectó algo inusual: las cotizaciones de los exóticos europeos no solo subían, se disparaban con una trayectoria parabólica que recordaba al boom de finales de los ochenta.

Las claves de esta historia

  • Lo más importante: el primer semestre de 2026 ha pulverizado récords en los Ferrari halo, el Carrera GT y el Miura SV, con incrementos superiores al 200% en algunos casos.
  • No te lo puedes perder: el análisis de Hagerty revela una correlación estrecha entre la riqueza del 1% superior y los precios de subasta, y ahora esa correlación se ha disparado como en 1989-1990.
  • Cifras y cotización: el Enzo récord de Mecum multiplicó por tres la plusmarca previa; el Carrera GT pasó de 2,2 millones de dólares en 2022 a 6,7 millones en marzo de 2026.

De Kissimmee a Amelia: una mecha que no paró de extenderse

Todo comenzó en la primera semana de enero, cuando la colección Bachman —más de 45 Ferrari, muchos con kilometraje anecdótico y especificaciones únicas— sacudió Mecum Kissimmee. Cayeron 19 récords de la marca de Maranello, incluidos los cinco halo cars: Ferrari 288 GTO, F40, F50, Enzo y LaFerrari. El Enzo, con apenas unos cientos de millas y un esquema de color singular, marcó la pauta: 18 millones de dólares, casi el triple de lo pagado anteriormente por un ejemplar con pedigrí impecable (uno fue el primer Enzo fabricado, propiedad de Fernando Alonso; el otro, el último, subastado para caridad por el Papa).

La locura no amainó. Apenas siete días después, RM Sotheby’s en Arizona remató un Enzo y un F50 muy por encima de la condición #1 de la Hagerty Price Guide, aunque sin alcanzar las cifras de Mecum. A finales de enero, el contagio cruzó el Atlántico: en París, un Enzo de 2004 con ínfimos kilómetros se vendió por 8,105 millones de euros (9,7 millones de dólares) en RM Sotheby’s, mientras Gooding Christie’s colocó un 288 GTO de 1984 por 9,117 millones de euros (10,9 millones de dólares) y un FXX K Evo de 2018 por 6,98 millones de euros (8,3 millones de dólares). Ambos, récords mundiales.

Los profesionales intentaban racionalizar lo ocurrido. «En París escuché que los resultados de Kissimmee estaban distorsionados por un único postor», recoge Hagerty. «Otros decían que era flor de un día». Pero el fuego se propagó a otros modelos y casas. El Ferrari Monza SP2 biplaza, tan poco práctico como hipnótico, duplicó su récord en tres meses: los 2,5 millones de dólares de diciembre de 2025 en Abu Dabi se convirtieron en 4,955 millones en la subasta de Broad Arrow en The Amelia (Florida), con un ejemplar en rojo y detalles azules que jamás había rodado.

El Porsche Carrera GT siguió una senda aún más vertiginosa. Su anterior plusmarca (2,2 millones en Mecum Glendale 2022) fue superada en enero por RM Sotheby’s Arizona (3,1 millones), luego en Miami (3,3 millones) y finalmente barrida por Broad Arrow en marzo con 6,7 millones de dólares. Un día después, en la misma cita de Amelia, un Lamborghini Miura SV de 1972 estableció un nuevo techo para el modelo: 6,605 millones de dólares.

1989-1990: el espejo incómodo

Hagerty ha trazado un paralelismo estadístico que hiela la sangre. Al superponer el récord anual de subasta de un vehículo de colección entre 1989 y 2025 con la riqueza media del 1% superior por ingresos en Estados Unidos (datos de la Reserva Federal), la correlación es casi perfecta. «En los 22 años entre 1989 y 2010, el récord del automóvil solo superó la riqueza del percentil superior en dos ocasiones: 1989 y 1990. En los 15 años siguientes, lo ha hecho nueve veces», señala el informe. Aquellos picos coincidieron con la burbuja de finales de los ochenta, cuando los precios de los Ferrari se inflaron hasta reventar.

Ian Barkaway, hoy responsable de Barkaways, restaurador de clásicos de concours, trabajaba entonces en Kent High Performance, al sur de Londres. «Cambiábamos los ceros de los precios en los parabrisas cada mes», recuerda. «: «Pagaban sumas desorbitadas pidiendo dinero prestado, sabiendo que un coche comprado por 100.000 dólares valdría 120.000 al mes siguiente. Cuando el crédito se secó, los bancos reclamaron garantías y el mercado colapsó».

La burbuja de los ochenta se alimentó de la burbuja de activos japonesa; hoy, la liquidez proviene de las criptomonedas y, cada vez más, del sector de la inteligencia artificial. Entonces y ahora, la volatilidad bursátil empuja a algunos inversores hacia activos tangibles. «Maranello también jugó su papel entonces, subiendo los precios de los nuevos para que los usados parecieran gangas —explica Hagerty—, y hoy sus restrictivas políticas de venta de las series más exclusivas convierten a los superdeportivos anteriores en opciones más atractivas».

Sin embargo, hay diferencias cruciales: «Antes compraban consorcios que solo querían subirse al tren; hoy predominan los entusiastas que saben exactamente lo que quieren», afirma Barkaway. Rick Carey, analista de vehículos de colección, añade: «2026 es un fenómeno distinto: demasiado dinero persiguiendo derechos de presunción, respaldado por poco conocimiento».

Hagerty price guide

Liquidez, redes sociales y la ‘lista obligatoria’

El analista de Hagerty subraya que las redes sociales han transformado la dinámica: «Hay una nueva hornada de millonarios de la IA que no han pensado qué hacer con el dinero hasta que lo tienen, y se lanzan a por los coches que les dicen que hay que tener. Es lo mismo que ocurre en Monterey con los chavales que asedian el Pagani de turno: no saben por qué, solo que es el que todos quieren». El coleccionismo se ha tematizado: Bachman quería todos amarillos; otros, todos verdes o todos con kilometraje de entrega.

La oferta y la demanda tampoco han cambiado de esencia. «Siempre ha sido así —remacha Weed—. Hubo 1.300 F40, pero solo 400 Enzo. Y si te han convencido de que necesitas la colección completa, tienes que comprar uno. Con más dinero y más gente con fondos ingentes, los precios suben».

No es la mecánica lo que dispara el precio, sino la pertenencia a un club exclusivo donde la posesión se valida con un ‘like’.

Con todo, los últimos datos invitan a una cautelosa esperanza. En la subasta de RM Sotheby’s en Mónaco del 25 de abril, los Ferrari volvieron a venderse por encima de la estimación, pero esas estimaciones eran mucho más conservadoras que las de principios de año; los precios, aunque impresionantes, quedaron por debajo del listón de Mecum. El mismo día, en Costa Mesa, un Porsche 918 Spyder Weissach con pintura Paint to Sample alcanzó 4,68 millones de dólares, casi un 25% menos que otro 918 Weissach PTS rematado en Kissimmee por 6,05 millones. Una semana después, Bonhams en Miami dejó sin vender un LaFerrari, un F12 Berlinetta y un F12 MP4 Prototipo al no cubrirse las reservas. ¿Corrección suave o simple pausa?

La respuesta, como casi siempre en el coleccionismo, está en la calidad del dinero, no en su cantidad. «El mercado actual es más resistente —concluye Hagerty—. No hay apalancamiento masivo, las quiebras bursátiles se anuncian pero no llegan, y el caos es casi la norma. Pero la trayectoria parabólica de algunos modelos recuerda que la euforia puede durar poco». Mientras el 1% siga encontrando en un Enzo, un Carrera GT o un Miura SV un refugio y un trofeo, la ebullición continuará. La historia, por ahora, no se repite: se escribe con un guion ligeramente distinto.

Revisión coche verano DGT: el calor extremo puede causar averías de más de 1.000 euros, evítalas con esta lista

Con el termómetro rozando los 40 grados, la DGT ha lanzado una advertencia clara: una avería provocada por las altas temperaturas puede llevarse por delante más de 1.000 euros de tu bolsillo. Revisar el coche antes del verano no es un consejo opcional, sino la medida más barata para evitar sustos.

La batería: el calor extremo la descarga sin avisar

Según la revista ‘Tráfico y Seguridad Vial’ de la DGT, una temperatura ambiental de 40 °C basta para acelerar la descarga de una batería incluso si se instaló hace pocos meses. Los acumuladores están diseñados para funcionar de forma óptima a 25 °C, y el calor excesivo descompone las moléculas internas, lo que provoca una pérdida de energía constante.

El riesgo es mayor si el coche supera los diez años o si lleva varios días aparcado al sol. Antes de un viaje largo, conviene verificar el amperaje y el nivel de líquido de los vasos en el taller —algo que apenas cuesta entre 15 y 30 euros—. Quedarse tirado por una batería muerta, en cambio, puede suponer una grúa y una batería nueva, con un coste conjunto que ronda los 150 euros. En muchos vehículos, un simple chequeo de la tensión con un polímetro en casa puede darte una pista, aunque lo más fiable es acudir a un profesional.

Neumáticos: el asfalto a 70 grados multiplica el riesgo

El asfalto veraniego puede alcanzar los 70 grados, y los neumáticos son la segunda causa de avería en carretera, según la DGT. Aunque la ley exige un dibujo mínimo de 1,6 milímetros, la institución recomienda no bajar de los 2 mm porque, con el calor, una goma desgastada tiene más probabilidades de reventar y alarga la distancia de frenado. Además, la presión debe ajustarse según la carga del vehículo; un neumático desinflado se calienta más rápido y puede fallar. La DGT recuerda que, aunque el dibujo sea legal, el calor reduce la adherencia, así que vale la pena ser conservador.

Circular con los neumáticos por debajo del límite legal te puede costar una multa de hasta 200 euros y, además, no pasarás la ITV. Conducir con las gomas en mal estado no solo te expone a la sanción, sino que en mojado la distancia de frenado se multiplica, algo que en verano puede ocurrir por tormentas súbitas. Revisar la presión y el dibujo en casa cuesta cero euros, y cambiar los cuatro neumáticos en un taller de confianza sale por entre 200 y 400 euros, según la medida. El verdadero problema llega si un reventón te pilla en autopista: el susto y la reparación pueden superar con creces los 1.000 euros.

Aire acondicionado y refrigeración: el motor también se calienta

En los motores más antiguos, el calor extremo somete al sistema de refrigeración a un esfuerzo extra. La DGT insiste en inspeccionar el radiador, controlar el nivel del líquido refrigerante y vigilar posibles fugas antes de enfrentarse a una ola de calor. Una simple revisión visual de manguitos y el radiador puede evitar un recalentamiento. Incluso una junta en mal estado puede dar paso a una fuga que deje el motor sin refrigerante en pocos kilómetros. Un motor que se sobrecalienta puede sufrir daños graves, como la rotura de la junta de culata, una reparación que rara vez baja de los 1.000 euros.

El aire acondicionado tampoco es un lujo en verano: una recarga de gas cuesta entre 50 y 80 euros, mientras que tirar de ventilador con las ventanillas bajadas aumenta el consumo de combustible. Si el sistema falla por completo, la avería puede suponer hasta 600 euros, según las tarifas medias del sector. Una revisión preventiva en el taller antes de salir de viaje te asegura temperaturas agradables y evita disgustos mecánicos.

Averías de más de 1.000 euros: lo que cuesta no prevenir

Pasar por el taller para una puesta a punto estival cuesta, de media, entre 60 y 120 euros si solo se realiza la revisión de niveles, batería y neumáticos. Frente a esa cifra, la DGT estima que una avería grave por calor —como la destrucción de una batería, un reventón con daños en la llanta o un motor gripado— puede superar los 1.000 euros sin demasiado esfuerzo.

Una revisión de verano de 80 euros puede ahorrarte una factura de más de mil; la diferencia entre un viaje tranquilo y uno que acaba en el arcén.

El ahorro no es lo único en juego. Una avería en plena operación salida puede suponer horas de espera, grúa incluida, y el riesgo de un accidente si ocurre a alta velocidad. Por eso, los consejos de la DGT no van dirigidos solo al bolsillo, sino a la seguridad de todos los ocupantes.

🛠️ Guía rápida: revisión y mantenimiento

  • Lo que debes revisar: la batería (amperaje y nivel de líquido), los neumáticos (dibujo mínimo de 1,6 mm, recomendado 2 mm) y el sistema de refrigeración (radiador, fugas y nivel de líquido).
  • Cómo hacerlo: puedes comprobar la presión y el dibujo de los neumáticos en casa; para la batería y el refrigerante, acude a un taller de confianza si no tienes experiencia. Nunca manipules el sistema de refrigeración con el motor caliente.
  • Cuánto cuesta: una revisión preventiva ronda los 60-120 euros; la multa por neumáticos en mal estado puede ser de hasta 200 euros; una avería grave por descuido puede superar los 1.000 euros.

Hagerty encuentra el 1966 Fiberfab Mustang de carreras perdido – y a sus dueños perfectos

Hay coches que duermen durante décadas en un garaje polvoriento, esperando que alguien recuerde su historia. Y luego está este Fiberfab Mustang de 1966, una rareza que ni los más entendidos en el modelo han visto jamás. En su última incursión como Barn Find Hunter, el equipo de Hagerty visitó Denver, Carolina del Norte, y lo que encontraron en el taller de Max Crawford es una mezcla perfecta de pedigrí de carreras y cazador de tesoros.

Un anfitrión con un currículum impresionante

Antes de levantar el telón del verdadero protagonista, el presentador de Hagerty dedica unos minutos a presentar a Max y Jan Crawford. Max no es un aficionado cualquiera: es el diseñador y constructor de los legendarios coches de carreras Crawford. Su propia hija es la aerodinamicista del equipo, y su esposa Jan siempre está en los boxes. Durante la visita, el presentador recuerda que conoce a esta familia desde hace 40 años, y que cualquier aficionado a la resistencia habrá visto sus creaciones en las 24 Horas de Daytona.

Mientras recorren el taller, Max señala el lugar exacto donde nació el modelo P03, un prototipo de competición que se fabricó entre 2003 y 2010 con apenas 17 unidades. Todas ellas, asegura, siguen existiendo hoy como coches de carreras históricos. Incluso menciona que uno de esos chasis batió el récord absoluto de un circuito en Nueva Zelanda, superando a monoplazas de Fórmula 1. Pero la estrella de la jornada no era ninguna de esas bestias de fibra de carbono contemporánea, sino algo mucho más inesperado y escondido en un elevador.

El Fiberfab Mustang que desafía todo lo conocido

Cuando el presentador de Hagerty confiesa que “sé mucho de coches, pero esto me deja completamente en blanco”, Max revela la criatura que tiene sobre el elevador: un Mustang con un frontal Fiberfab de 1966. Un kit de carrocería nacido en California que hoy tiene su propio registro de coleccionistas y que, según el tono de la conversación, puede ser tan valioso como polémico dependiendo de lo que cada propietario haya hecho después con él. Este ejemplar, sin embargo, es especial porque tiene un historial documentado desde nuevo y apenas 40.000 millas originales.

El coche lleva en manos de Max Crawford desde 1990. Por aquel entonces, lo compró al que parece haber sido su dueño original, quien lo había encargado nuevo y luego decidió añadirle el frontal Fiberfab aproximadamente dos años después de la compra del Mustang, hacia 1968. La historia se vuelve aún más jugosa cuando descubrimos que, además del cambio estético, aquel primer propietario envió el motor a un preparador muy especial: nada menos que Carroll Shelby.

“Siempre quise un hot rod, y creo que este es un poco un hot rod. Es un coche único y lo estoy disfrutando.”

— Max Crawford, durante la entrevista con Hagerty

De K-Code a bestia con especificaciones GT350

Bajo la carrocería de fibra de vidrio se esconde una base realmente codiciada. Max se tomó la molestia de cortar un pequeño panel en el vano motor para mostrar el número de bastidor, donde el quinto dígito es una K. Eso identifica al Mustang original como un modelo con motor 289 de alto rendimiento y 271 caballos de potencia. Pero Shelby no se conformó con eso: en sus instalaciones, el V8 fue transformado a la especificación del GT350, alcanzando los 306 caballos gracias a un colector de admisión de aluminio de alto flujo, un árbol de levas específico y un posible trabajo de pulido de culatas.

El coche también recibió los ajustes de suspensión y frenos propios de un Shelby de la época, incluyendo las barras de tracción traseras y la reubicación de los puntos de anclaje delanteros para mejorar la geometría. Según explica Max en el vídeo, las modificaciones se realizaron cuando Shelby intentaba captar todo el trabajo posible, en torno a 1968, aprovechando el tirón del programa GT350. Es, por tanto, un híbrido fascinante: un Mustang con código K transformado visualmente con un frontal Fiberfab y mecánicamente por el preparador más emblemático del pony car.

Dormido desde 1980 y despertando como hot rod

El Fiberfab Mustang no ha pisado la carretera desde 1980, en Florida, lo que lo convierte en un auténtico barn find con 36 años de letargo a sus espaldas. La escena de la compra tiene tintes de anécdota: el mismo día que Max fue a recogerlo, el capó de fibra salió volando por la carretera porque no estaba bien sujeto, lo que obligó a renegociar el precio sobre la marcha. El portón delantero, que originalmente lucía dos tomas de aire laterales, ahora descansa en pedazos a la espera de una reparación que, bromea Max, “conozco a una chica que puede arreglarlo”.

A pesar del estado de conservación, Crawford ya ha empezado a devolverle la vida. Ha fabricado un nuevo sistema de escape y ha sustituido el carburador por un sistema de inyección de combustible, una decisión práctica para no lidiar con los problemas típicos de los motores que pasan largas temporadas parados. Los asientos incómodos y la consola central que instaló el anterior dueño serán retirados para devolver el habitáculo a su configuración original. El objetivo no es una restauración de concurso, sino convertir el coche en un hot rod personal que Max pueda conducir y disfrutar.

Qué significa este hallazgo para los amantes de los Mustang

No todos los días aparece un Mustang clásico que combine un código K de fábrica, modificaciones Shelby contemporáneas y un frontal Fiberfab de los años sesenta. Este tipo de coches pone a prueba el mercado de clásicos modificados de época: para algunos coleccionistas, la pureza del modelo original es sagrada; para otros, historias como la de este ejemplar añaden capas de singularidad que lo hacen aún más valioso. Que el dueño actual sea Max Crawford, una leyenda viva de la ingeniería de competición americana, solo incrementa el pedigrí de la máquina.

Hagerty, fiel a su estilo de buscar tesoros escondidos, no solo ha documentado el hallazgo, sino que ha puesto el foco en cómo un coche puede ser el nexo entre dos mundos aparentemente lejanos: la precisión quirúrgica de las carreras de resistencia y la artesanía algo salvaje de los hot rods callejeros. La visita al taller de Denver es un recordatorio de que algunas de las historias más fascinantes del automovilismo no están en los museos, sino en los garajes de quienes nunca dejaron de soñar con construir algo único.

Puedes ver el vídeo completo y escuchar de viva voz los detalles técnicos y las anécdotas de Max Crawford en el canal de Hagerty:

Youtube video

La multa de 200 euros por llevar la ITV caducada: cómo evitar ser un ‘fugitivo’

Circular con la ITV caducada te puede costar 200 euros de multa. Y, sin embargo, uno de cada tres vehículos en España no pasa la inspección cuando le corresponde, según los últimos datos de AECA-ITV. El problema va mucho más allá de la sanción: retrasar la cita multiplica el riesgo de accidente y de averías que después te saldrán mucho más caras.

El informe “Antiguos y mal mantenidos”, elaborado por la Fundación Línea Directa junto con Centro Zaragoza, ha sacado a la luz la magnitud del problema. En los últimos diez años, al menos 670 personas han perdido la vida y más de 23.000 han resultado heridas en accidentes en los que los coches implicados presentaban un mantenimiento deficiente. Si los fallos se concentran en los frenos, la dirección, la suspensión o los neumáticos, la probabilidad de fallecer se multiplica por cinco.

La edad media del parque automovilístico español ya roza los 14,5 años, un 58 % más que en 2010. A mayor antigüedad, menor inversión en revisiones: casi 10 millones de conductores reconocen que no realizan un mantenimiento anual. De ellos, el 52 % lo achaca a motivos económicos, mientras que 2,5 millones recurren a mecánicos no profesionales y 1,5 millones intentan hacerlo por su cuenta.

Un coche mal mantenido convierte un accidente en una tragedia: la letalidad se triplica. Si fallan los sistemas críticos, la probabilidad de morir asciende hasta cinco veces.

En la Comunidad de Madrid, el 37,7 % de los conductores admite que no revisa su coche anualmente, y el 6,1 % acude a talleres no oficiales. La combinación de un parque envejecido con hábitos de desatención técnica tiene consecuencias directas: los coches de más de 15 años implicados en siniestros con víctimas presentan un 70 % más de defectos que los modelos de hasta cuatro años.

La multa de 200 euros y los defectos que más rechazos provocan

Circular sin la ITV en vigor no solo te expone a una sanción económica. La DGT contempla una multa de 200 euros, que se reduce a 100 euros si pagas en los primeros 20 días. Pero si un agente te para y considera que el vehículo representa un riesgo, puede inmovilizarlo y obligarte a llamar a la grúa.

El dato más preocupante es que las sanciones por ITV caducada han aumentado un 51 % entre 2015 y 2024. A pesar de ello, uno de cada tres vehículos no acude a la cita. Entre los que sí lo hacen, el 17,9 % suspende a la primera, con una media de dos defectos graves por vehículo. Por comunidades, Asturias lidera el ranking con un 32,4 % de suspensos, mientras que la Comunidad Valenciana (10,5 %) y el País Vasco (13,7 %) registran las tasas más bajas.

multa ITV 200 euros

Los fallos más habituales que hacen suspender la ITV y que además encarecen cualquier reparación futura son los del alumbrado (37 %), el motor y la transmisión (19 %), los frenos (12 %), los ejes y las ruedas (9 %) y la dirección (4 %). Si acumulas más de un año de retraso, la tasa de rechazo se dispara del 15 % al 25 %. El mensaje es claro: posponer la inspección multiplica las posibilidades de tener que repetir y de enfrentarte a una reparación elevada.

El coste de retrasar la cita: de los 40 euros de la ITV a reparaciones de miles

La multa de 200 euros por ITV caducada es solo la punta del iceberg. Una inspección básica cuesta entre 30 y 60 euros según la comunidad autónoma, y te alerta de averías incipientes. Ignorarla durante meses o años permite que un simple testigo luminoso se convierta en un fallo grave. Cambiar a tiempo unas pastillas de freno no suele pasar de los 150-200 euros en un taller de confianza; si el descuido daña los discos, la factura se va a los 400-600 euros. Y si el sistema de dirección presenta holguras que no se corrigen, la reparación puede superar los 1.000 euros.

Además, el estudio de la Fundación Línea Directa destaca que el precio medio de las reparaciones ha subido un 22 % en los últimos cinco años. Dejar pasar una visita que apenas supone el coste de un depósito de combustible es una decisión que, a la larga, sale mucho más cara.

Para no convertirte en un “fugitivo” de la ITV, lo más práctico es que programes un recordatorio en el móvil un mes antes de que caduque la inspección. Aprovecha ese margen para revisar las luces, la profundidad del dibujo de los neumáticos (mínimo 1,6 milímetros) y el nivel de los líquidos. Si detectas cualquier anomalía, un taller de confianza puede corregirla antes de la cita y ahorrarte la repetición. La seguridad y el bolsillo te lo agradecerán.

Multa de 200 euros por ITV caducada, pero anulada si el coche estaba parado: así se recurre

La multa de 200 euros (que se queda en 100 euros con pronto pago) por circular con la ITV caducada es una de las sanciones más temidas. Pero la Dirección General de Tráfico también la impone a coches aparcados. Una sentencia reciente del Juzgado de lo Contencioso-Administrativo nº 3 de Oviedo ha anulado una de estas multas porque el vehículo no estaba en movimiento, abriendo la puerta a que miles de conductores puedan recurrir. Te contamos cómo.

El fallo judicial que cambia las reglas en Oviedo

El 15 de septiembre de 2025, el magistrado titular de ese juzgado estimó el recurso presentado por Fran Suárez, miembro del Colectivo 1M, contra una sanción de 200 euros impuesta por la DGT a raíz de una denuncia de la Policía Local. El motivo: su furgoneta estaba aparcada con la ITV caducada, sin haber circulado.

La sentencia subraya que sancionar un vehículo inmóvil “carece de cobertura legal” y vulnera el principio de tipicidad del artículo 25.1 de la Constitución. Es decir, no se puede castigar una conducta que no esté expresamente recogida como infracción en la normativa de tráfico. Hasta ese momento, la Policía Local de Oviedo mantenía el criterio de que la simple caducidad de la inspección bastaba para multar, incluso sin movimiento. El fallo lo desautoriza.

El recurrente, que renovaba la ITV cada seis meses para una furgoneta que apenas movía, llevó el caso hasta las últimas consecuencias. “Era algo absolutamente injusto y desproporcionado”, señaló. Ahora la resolución judicial marca un antes y un después en la capital asturiana, donde se estaban imponiendo sanciones sin base legal.

Cómo recurrir una multa por ITV caducada si el coche no circulaba

Pegatina de la ITV

Si te llega una notificación similar, el proceso de recurso es sencillo y no tiene coste en vía administrativa. Sigue estos pasos:

  • Comprueba siempre el estado del vehículo en el momento de la denuncia. Si el agente solo anotó la caducidad sin indicar que circulaba, tienes un punto fuerte. Incluso si afirmas que estaba estacionado, puedes acreditarlo.
  • Reúne pruebas: fotografías del coche aparcado (con metadatos de fecha), ticket de un parking público o privado, declaración de testigos o la ubicación captada por el GPS de la denuncia si aparece. Cuanta más documentación aportes, más sólido será el recurso.
  • Presenta alegaciones en el plazo de 20 días naturales desde que recibes la notificación. El escrito debe argumentar que el vehículo no circulaba y que la sanción carece de cobertura legal, citando el principio de tipicidad y la jurisprudencia ya existente (puedes mencionar la sentencia de Oviedo como precedente).
  • Si la Administración desestima el recurso, puedes interponer un recurso contencioso-administrativo. En ese caso, sí necesitarás abogado y procurador, con un coste que suele oscilar entre 200 y 500 euros, aunque es frecuente que se recuperen las costas si ganas.

La simple presencia de un coche aparcado con la pegatina de la ITV vencida no es suficiente para imponer una sanción de tráfico.

¿Qué dice la ley y qué debes saber para evitar la sanción?

El Reglamento General de Circulación sanciona circular con la ITV caducada, no el mero hecho de tenerla vencida mientras el vehículo permanece estacionado. La DGT aplica habitualmente una multa de 200 euros (reducible a 100 euros por pronto pago) sin pérdida de puntos, y el agente puede inmovilizar el coche si considera que hay riesgo para la seguridad vial. Sin embargo, si el coche no se ha movido, no existe infracción.

El juzgado ovetense insiste en que la Administración no puede interpretar extensivamente las normas sancionadoras. Por tanto, cualquier multa impuesta a un vehículo parado con la ITV caducada es susceptible de ser anulada. Eso sí, recuerda que circular hacia el taller de inspección con cita previa no te exime de la sanción si te paran en el trayecto. Si quieres evitar riesgos, lo recomendable es pasar la ITV antes de que caduque y, si ya ha vencido, solo mover el coche en grúa o con un seguro que cubra el traslado hasta la estación.

En definitiva, la sentencia de Oviedo demuestra que el bolsillo y la seguridad jurídica del conductor pueden prevalecer frente a prácticas sancionadoras sin base legal. Si tienes un expediente de este tipo, no te conformes: recurre.

KTM pide a MotoGP abrir motores sellados por fiabilidad. Ducati, Honda y Yamaha lo bloquean

La petición de KTM para inspeccionar sus motores congelados ha abierto una brecha en el paddock de MotoGP que trasciende la mera asistencia técnica. Mientras Aprilia respalda la solicitud, Ducati, Honda y Yamaha mantienen un veto que deja a los austriacos atados de manos con un problema de fiabilidad que ya no solo lastra su rendimiento, sino que compromete la seguridad de toda la parrilla.

El incidente de Pedro Acosta en Barcelona, cuando su RC16 se detuvo en plena recta y provocó un brutal accidente a Álex Márquez, fue el primer aviso. A partir de ahí, KTM ha tenido que correr con motores limitados electrónicamente, sacrificando potencia para evitar males mayores. Pero las averías no han cesado: en Mugello y en Assen se repitieron los paros, dejando a la estructura naranja en una posición insostenible.

El reglamento de MotoGP sella y congela los propulsores hasta final de temporada para contener costes y mantener la igualdad. Abrirlos requiere el consentimiento unánime de todos los fabricantes. KTM ha solicitado únicamente poder inspeccionar las unidades, sin tocar nada, para entender qué está fallando y decidir si pueden seguir utilizándolas de forma segura. No piden ventaja competitiva; piden no ser un peligro ambulante.

El historial de fallos que ha forzado a KTM a pedir ayuda

Desde Barcelona, la marca austriaca ha acumulado un rosario de problemas mecánicos que han puesto en evidencia un fallo de diseño o de montaje que todavía no han podido identificar y que ha llevado al equipo a adoptar mapas motor ultraconservadores. En cada carrera, el temor a un nuevo parón sobre la trazada condiciona las estrategias y, lo que es peor, la confianza de los pilotos. Pit Beirer, director de KTM Motorsport, reconoció con franqueza: «Dentro de nuestros motores hay algo que no va bien. Sabemos que en algunos todavía existe ese riesgo, por lo que hemos cogido otros para no correrlo».

La decisión de limitar las revoluciones ha sido un parche que reduce el riesgo inmediato pero lastra el rendimiento. Con los motores sellados, KTM no puede ni siquiera abrir la tapa de balancines para verificar si hay desgastes anormales o una mala sincronización. La situación es tan crítica que el propio Beirer ha suplicado aprovechar el parón veraniego para resolverlo.

El bloqueo de Ducati, Honda y Yamaha: desconfianza o estrategia

El bloqueo, sin embargo, ha llegado de donde menos se podía esperar si se mira solo la deportividad. Ducati, Honda y Yamaha han dicho no. Y no por falta de argumentos técnicos, sino por temor a un vacío legal. Si KTM abre los motores, aunque sea para inspeccionarlos, se sienta un precedente que podría utilizarse más adelante para introducir mejoras encubiertas. La desconfianza es total.

Pedir permiso para no tocar nada y que te digan que no es casi una declaración de guerra en el paddock.

Aprilia, en cambio, ha tendido la mano. Fabiano Sterlacchini y Massimo Rivola han dado su visto bueno, y Beirer no ha escatimado en agradecimientos. Pero con un solo fabricante a favor, la reglamentación no se mueve. Mientras tanto, el riesgo de que un motor KTM vuelva a gripar en plena recta sigue presente, y la posibilidad de otro accidente como el de Barcelona no es una hipótesis académica.

Acerbis lanza el protector corporal para moto perfecto para el verano: transpirable y seguro

Cuando las temperaturas superan los 27 °C, llevar un protector de pecho convencional puede ser una tortura. Acerbis acaba de ponerle remedio con dos nuevos equipamientos que priorizan la ventilación sin sacrificar la seguridad: el DNA 2.0 Chest Protector y el Plasma 2.0 Body Armor.

Ambos protectores han sido diseñados para la práctica del motocross y el enduro en condiciones de calor extremo, pero cada uno cubre zonas distintas. El DNA 2.0 es un protector de pecho que integra una estructura multicapa con materiales viscoelásticos y una carcasa exterior de bioespuma semirrígida. Obtiene la certificación CE Nivel 2 —la máxima para este tipo de protecciones— y es compatible con collares cervicales (neck brace).

El Plasma 2.0 añade protección en hombros, codos y espalda, también con certificación CE Nivel 2 en todas las zonas de impacto. La construcción es igualmente ligera y perforada, y la tela se reduce a las áreas imprescindibles para que el calor no se acumule.

Transpirabilidad extrema sin comprometer la protección

La gran baza de la nueva línea es la ventilación. Acerbis ha eliminado el plástico macizo que lastra muchos protectores de pecho y ha optado por un diseño mínimo, con múltiples perforaciones y una estructura que deja libres las zonas donde no hay riesgo de impacto. El resultado es un flujo de aire constante que reduce la sudoración y mantiene la temperatura corporal más baja, algo que en las trialeras del centro de España en agosto o en los arenales del sur se agradece desde el primer minuto.

La protección en en climas cálidos no es un lujo: un golpe a más de 60 km/h sin armadura puede producir lesiones serias, pero llevar un peto de plástico que convierte el torso en un horno también es un riesgo. Con estos dos modelos, Acerbis resuelve el dilema.

Acerbis body armor

¿Merece la pena el salto de precio?

El Plasma 2.0 Body Armor tiene un PVP recomendado de unos 210 euros, mientras que el DNA 2.0 Chest Protector se sitúa en torno a los 165 euros. No son las opciones más baratas del mercado, pero hay que poner las cifras en contexto: la certificación CE Nivel 2 es la más exigente y la construcción multicapa con bioespuma cuesta dinero. Además, la diferencia de confort térmico respecto a un protector convencional es enorme, y en pleno verano eso puede marcar la diferencia entre una ruta agradable y una tortura sofocante.

Frente a los modelos de plástico rígido que aíslan el calor, estos Acerbis ofrecen una solución madura que ya se ha visto en competiciones de alto nivel. La marca italiana lleva décadas evolucionando sus protecciones para off-road, y esta generación supone un salto notable en materiales y diseño.

Tu Mecánico de Confianza

Aquí tienes la ficha resumida de ambos modelos, con los datos clave que interesan a cualquier motorista antes de comprar una protección corporal para el verano:

  • Modelo y tipo: DNA 2.0 (protector de pecho) / Plasma 2.0 (protector corporal completo).
  • Certificación: CE Nivel 2 en las zonas protegidas.
  • Materiales: Multicapa viscoelástico + bioespuma semirrígida externa.
  • Peso: Ligero, con estructura perforada (no se ha facilitado cifra exacta).
  • Compatibilidad: DNA 2.0 compatible con collares cervicales.
  • Precio orientativo: Plasma 2.0 ≈ 210 €; DNA 2.0 ≈ 165 €.
  • Uso recomendado: Motocross, enduro y trail con altas temperaturas.

Una curiosidad histórica: Acerbis fue una de las primeras marcas en introducir protecciones de pecho ventiladas en el Mundial de Enduro a principios de los 2000, y esta nueva generación recoge esa herencia con materiales mucho más avanzados.

Score Motor16

Nota: 8.5/10
La combinación de protección de alto nivel, ventilación inteligente y peso contenido es difícil de batir. El único lunar es el precio, algo por encima de las opciones más básicas, pero quien valore el confort térmico y la seguridad sin concesiones encontrará aquí una referencia clara para el verano.

Aston Martin límite presupuesto: el AMR26 decepciona y el equipo ya trabaja en 2027

El límite presupuestario ha atrapado a Aston Martin en una temporada ya condenada. El equipo de Lawrence Stroll da por perdido 2026 y concentra todos sus recursos —los que le quedan— en el coche de 2027. Honda, mientras tanto, anuncia una actualización de motor para Zandvoort que difícilmente se traducirá en puntos. Es la crónica de un monoplaza que nació torcido y que ni siquiera Adrian Newey ha podido enderezar a tiempo.

La unidad de potencia japonesa ha sido, en muchos momentos, lo menos malo del paquete. Shintaro Orihara, jefe de ingenieros de Honda Racing, confirmó que tienen una evolución lista para después del parón veraniego, aprovechando las ventanas de desarrollo adicional (ADUO) que permite el reglamento. Sin embargo, el propio Orihara es el primero en frenar las expectativas: sabe que Aston Martin está en el límite de gasto y no puede invertir más en soluciones para este año.

Eso significa que la mejora del motor —centrada en la entrega de energía, especialmente en circuitos rápidos como Monza— apenas encontrará correlación en la pista. El chasis del AMR26 arrastra problemas profundos, desde la suspensión delantera hasta la caja de velocidades, y el equipo no tiene margen presupuestario para corregirlos sin violentar el tope de costes. Cualquier euro extra en 2026 es un euro que no llegará al proyecto de 2027.

La clasificación de Silverstone desnudó la realidad: los dos Aston Martin quedaron a casi dos segundos del corte para la Q2, una distancia insalvable incluso con un motor actualizado. En Spa y en Monza la situación se repetirá, y la posible versión B del monoplaza, que ya se había anunciado, parece más un ejercicio de relaciones públicas que un plan serio.

Esa versión B, supuestamente pilotada por Adrian Newey, corregiría errores de concepto original a partir de un rediseño de la suspensión delantera. El hecho mismo de que se contemple una variante tan profunda a estas alturas es una admisión implícita de que el diseño inicial fue un fracaso. Newey, el genio que todo lo arregla, habría pinchado con el AMR26, y además sus acusaciones contra Honda en Australia quedan cada vez más fuera de lugar.

Honda puede traer la mejor especificación de motor que quiera; si el chasis no acompaña y el límite de costes impide reaccionar, el avance es papel mojado.

La escudería de Silverstone está ahora en una posición incómoda: ha consumido gran parte del presupuesto sin generar un monoplaza competitivo y la inversión realizada apenas sirve como base para el futuro. Las cuentas están en números rojos y el foco ya ha saltado a 2027, como si los ocho meses que restan de temporada fueran solo un peaje que pagar.

No ayuda la comparación con Cadillac F1, un recién llegado que pelea por el último puesto de la parrilla pero que todavía tiene margen para crecer. Aston Martin, en cambio, parece estancado tras varios años de inversión millonaria de Lawrence Stroll. El proyecto, que prometía luchar por podios, se ha diluido en un debate sobre si es mejor perderse las carreras para ahorrar tiempo de túnel y CFD en 2027.

Análisis de Impacto

La situación de Aston Martin pone sobre la mesa dos lecturas: una deportiva y una presupuestaria. En lo deportivo, el equipo ha fallado en la fase más crítica del nuevo reglamento. Haber partido de cero en 2025 con un coche que no funciona y sin posibilidad de reacción inmediata es un error de planificación que se paga caro. En lo presupuestario, el caso es un aviso para cualquier estructura que quiera apostar por una revisión profunda a mitad de ciclo.

Cabe recordar que el límite de costes se diseñó justamente para evitar que los equipos grandes sepultaran a los pequeños con actualizaciones constantes. Aston Martin, que aspira a ser uno de los grandes, se ha quedado atrapado en su propia trampa financiera. La pregunta no es si el AMR26 es un caso perdido —lo es—, sino cuánto de la inversión quemada en él puede rescatarse para el próximo curso.

El mercado de pilotos también se resentirá. Fernando Alonso, que confió en el proyecto de Stroll y en la llegada de Honda, se enfrenta a otro año de travesía por el desierto. A sus 45 años, cada temporada sin un coche competitivo es un mazazo para su legado y para la paciencia del asturiano. Si el coche de 2027 no da un salto cualitativo, la continuidad del bicampeón en la Fórmula 1 podría estar en juego.

En última instancia, la apuesta de Lawrence Stroll puede ser la correcta —centrarse en 2027 y asumir un 2026 de penitencia—, pero el ruido alrededor del equipo no ayuda. La decepción de Honda, la admisión de errores de Newey y la sensación de que el dinero no ha sido bien empleado generan un clima de desconfianza. El próximo test será Zandvoort: un motor nuevo, sí, pero sin el músculo financiero para acompañarlo. Cosas que pasan en 2026.

BMW M confirma que el M3 eléctrico se llamará M3, no iM3, con 700 CV y cuatro motores

BMW M descarta el nombre iM3 para su berlina eléctrica de altas prestaciones: se llamará M3, sin más. Una declaración de intenciones que zanja meses de especulación y envía un mensaje claro al mercado de los deportivos de altas prestaciones: el M3 eléctrico no es un apéndice, es el heredero directo.

Por qué iM3 no bastaba: el peso del nombre M

La nomenclatura de los eléctricos de BMW sigue una lógica reconocible: i3, i4, iX, i7. Pero la división M ha decidido romper con ese esquema. Frank van Meel, máximo responsable de BMW M, confirmó durante el Goodwood Festival of Speed que el coche mantendrá la denominación M3. La confirmación se produjo en una entrevista con con Auto Express, según recoge el medio británico.

En el sector, nombres como Taycan o e-tron GT han demostrado que una nueva identidad puede funcionar. Sin embargo, BMW apuesta por la fortaleza de una sigla que arrastra cuatro décadas de historia. «No es un iM3 porque un M3 es un M3, independientemente de lo que tenga bajo el capó», habría argumentado van Meel. La lectura industrial es clara: la marca no quiere que el cliente perciba el eléctrico como una opción de segunda fila frente al gasolina.

Lo que define a un M3 es la precisión, no la fuente de energía. BMW M acaba de enterrar el debate con una decisión tan simple como rotunda.

Cuatro motores y 700 CV: la potencia bruta no lo es todo

El nuevo M3 eléctrico recurrirá a un sistema de cuatro motores, capaz en teoría de desarrollar hasta 1.360 CV. La versión de producción, sin embargo, se conformará con más de 700 CV, una cifra que ya supera con holgura a cualquier M3 anterior. Pero los ingenieros de M insisten en que la clave no está en la cifra bruta de potencia, sino en la precisión de la respuesta y el comportamiento dinámico.

Christian Karg, responsable de dinámica de vehículos del Grupo BMW, subrayó en declaraciones recogidas por Auto Express que «no se trata de los caballos. Eso es parte del juego, pero lo que hace únicos a los coches M es la precisión». Una afirmación que cobra especial relevancia frente a rivales como el Tesla Model 3 Performance, que entregan aceleraciones fulgurantes pero no siempre el tacto y la agilidad exigidos por los puristas de M.

El M3 eléctrico y el M3 de gasolina —con un seis en línea microhíbrido sobre plataforma CLAR— compartirán estética casi idéntica. Ambos heredarán los rasgos del concept M Neue Klasse desvelado en Le Mans: aletas ensanchadas, tomas de aire prominentes, un splitter trasero dividido y las luces diurnas amarillas que podrían convertirse en seña distintiva de la división M. El cliente podrá elegir motorización sin que la estética delate su elección, una jugada que nivela el estatus de ambas variantes.

M3 2027

Análisis de Impacto

La maniobra de BMW M con el nombre del M3 eléctrico tiene precedentes fuera del universo alemán. Ford hizo algo similar con el Mustang Mach-E, aunque con resultados mixtos: muchos aficionados nunca aceptaron que un SUV eléctrico llevase el nombre Mustang. BMW, en cambio, se ata a un sedán de corte clásico y mantiene intacta la silueta del M3 de combustión, reduciendo la fricción emocional que generaría un crossover con siglas históricas.

En el mercado europeo, la convivencia de un M3 eléctrico y otro de gasolina, ambos con carrocería prácticamente indistinguible, es un experimento sin parangón entre los fabricantes premium. Porsche, con el Taycan, creó una línea separada; Audi mantiene los RS con motor de combustión y los e-tron GT como eléctricos; Mercedes-AMG ha apostado por la denominación E Performance para sus híbridos. Solo BMW M se atreve a poner el mismo nombre a dos tecnologías de propulsión radicalmente distintas. Y lo hace, además, con una confianza que ratifica la competitividad dinámica del producto eléctrico.

  • Mercado: El M3 eléctrico aterrizará en 2027 en un segmento de altas prestaciones aún dominado por los motores de combustión. La etiqueta M3 garantiza visibilidad inmediata, pero también eleva las expectativas hasta un nivel que solo un producto sobresaliente podrá satisfacer.
  • El rumor: Fuentes cercanas a la marca apuntan a que la puesta a punto dinámica del M3 Neue Klasse se ha convertido en una obsesión interna. Los ingenieros estarían ajustando la entrega vectorial de los cuatro motores para replicar el tacto de un diferencial mecánico tradicional, un desafío en el que BMW M quiere marcar distancias con Tesla y Porsche.
  • Veredicto: BMW M ha tomado la decisión correcta. Fragmentar la denominación habría debilitado el valor de marca en un momento en que los eléctricos de altas prestaciones necesitan legitimidad, no compartimentos estancos. El verdadero examen no será la ficha técnica, sino si la dirección y el chasis logran esa precisión que Karg define como irrenunciable.

El primer M3 eléctrico llegará al mercado en 2027, en paralelo a la nueva generación del M3 de combustión. Para entonces, la industria habrá recorrido un trecho adicional en la transición eléctrica y el nombre M3 medirá su capacidad para significar lo mismo con baterías que con gasolina. La respuesta está ahora en manos de los ingenieros, no del marketing.

Mercedes-Maybach Clase S MB.OS: la mayor actualización unifica pantallas y asistentes

El Mercedes-Maybach Clase S estrena la mayor actualización de su historia con el sistema operativo MB.OS, que integra en una única plataforma las pantallas, la navegación y los asistentes. El habitáculo gana en digitalización y conectividad, mientras los motores se vuelven más potentes y la personalización alcanza cotas inéditas.

El salpicadero superscreen y el sistema operativo MB.OS

La pieza central del nuevo interior es el MBUX Superscreen, una superficie de cristal que fusiona la pantalla central de 14,4 pulgadas con la del acompañante, de 12,3 pulgadas. Frente al conductor, una tercera pantalla de 12,3 pulgadas muestra una instrumentación con gráficos tridimensionales y detalles en oro y oro rosa, exclusivos de Maybach.

Por primera vez, MB.OS —la cuarta generación del sistema multimedia de la marca— aterriza en un Maybach. La plataforma incorpora un asistente virtual conversacional que emplea inteligencia artificial de Microsoft y Google, además de ChatGPT. El sistema prioriza la información relevante, las sugerencias y las aplicaciones más utilizadas, y admite actualizaciones remotas que mejoran funciones sin pasar por el taller.

Los pasajeros traseros no quedan al margen: dos pantallas de 13,1 pulgadas y mandos configurables permiten gestionar el entretenimiento, la climatización y las cortinillas eléctricas. Las cámaras integradas habilitan videoconferencias desde el coche, y la consola central añade carga inalámbrica y posavasos diseñados para las tradicionales copas plateadas de Robbe & Berking. La iluminación ambiental activa, con 199 LED, ofrece diez ambientes y 64 colores.

Toda la experiencia digital se apoya en un ordenador refrigerado por agua que reserva capacidad para futuras funciones. La ficha oficial del modelo recoge las tecnologías de infoentretenimiento y las opciones de pantalla disponibles.

La digitalización del habitáculo no compite con la artesanía Maybach: la complementa, sumando inteligencia artificial a un entorno ya de por sí exclusivo.

Asistentes inteligentes y confort predictivo

La actualización amplía los ADAS y los sistemas de aparcamiento. El vehículo detecta plazas libres a ambos lados con mayor rapidez y avisa al conductor de posibles daños en las llantas durante las maniobras. La arquitectura electrónica, además, permite recibir nuevas funciones OTA en el futuro.

La suspensión neumática Airmatic recurre a la información Car-to-X que comparten otros modelos de la marca para anticipar el estado de la carretera y ajustar la amortiguación en tiempo real. Junto a nuevos aislamientos acústicos, el resultado es un viaje silencioso y cómodo incluso a alta velocidad.

Motorizaciones, personalización y despliegue comercial

El Mercedes-Maybach S 580 monta un V8 electrificado de 530 CV, mientras el S 680 apuesta por un V12 artesanal de 621 CV. Ambos se asocian a la tracción total 4MATIC y a un cambio automático de nueve velocidades. La producción en serie arrancó en abril de 2026 en la Factory 56 de Sindelfingen.

El programa Manufaktur Made to Measure eleva la exclusividad: más de 150 pinturas exteriores y más de 400 colores interiores, junto a combinaciones inéditas de cuero Nappa, costuras y bordados. Aunque la fabricación ya ha comenzado, Mercedes-Benz aún no ha comunicado los precios ni la fecha de comercialización para el mercado español.

🛠️ Tecnología a examen

  • Dato a tener en cuenta: la pantalla central alcanza las 14,4 pulgadas con tecnología OLED, integrada en el MBUX Superscreen que también agrupa la pantalla del acompañante.
  • Lo que equipa: sistema operativo MB.OS, asistente virtual con IA de Microsoft/Google y ChatGPT, doble pantalla trasera de 13,1”, actualizaciones remotas OTA, carga inalámbrica, iluminación ambiental con 199 LED, suspensión predictiva Car-to-X y ADAS de nueva generación.
  • Así te afecta como conductor: la cabina digital unifica el control del vehículo de forma más intuitiva, el asistente conversacional entiende órdenes complejas sin tocar menús, las pantallas traseras convierten el coche en una oficina móvil y la conectividad Car-to-X mejora la comodidad y la seguridad de forma anticipada.

Calor extremo y seguro de coche: las averías estivales que no cubre tu póliza y cómo evitarlas con un mantenimiento clave

La Dirección General de Tráfico (DGT) ha lanzado una advertencia clara ante las olas de calor: las temperaturas extremas no solo merman la capacidad del conductor, sino que castigan la mecánica del vehículo. Y lo más relevante para tu bolsillo es que muchas de esas averías estivales podrían quedar fuera de la cobertura de tu seguro si no puedes demostrar un mantenimiento adecuado. Repasar el coche antes de un viaje evita disgustos en carretera y, sobre todo, protege tu prima frente a una posible denegación del siniestro.

El golpe del calor en la batería, los neumáticos y el aire acondicionado

La DGT detalla que una temperatura ambiental de 40 grados puede acelerar la descarga de la batería, incluso si esta se instaló hace pocos meses. Estos dispositivos están diseñados para funcionar a unos 25 grados; cuando el mercurio se dispara, las moléculas internas se descomponen más rápido, sobre todo si el coche lleva varios días parado o supera los diez años. El aviso es nítido: antes de un desplazamiento largo conviene verificar el amperaje, el nivel de líquido de los vasos y que el sistema de carga responde correctamente.

Las ruedas, por su parte, protagonizan la segunda causa de averías en carretera. Con el asfalto a 70 grados, un neumático con el dibujo cerca del límite legal de 1,6 mm multiplica el riesgo de reventón y alarga la frenada. Tráfico recomienda no bajar de los 2 mm de profundidad. Y el aire acondicionado, un imprescindible en cualquier desplazamiento vacacional, también exige una revisión: en vehículos veteranos, el motor tiende a calentarse más, por lo que hay que inspeccionar el radiador, controlar el líquido refrigerante y vigilar posibles fugas.

¿Cubre tu seguro estas averías? Lo que esconde la letra pequeña

Aquí viene el punto que más interesa a cualquier conductor joven o con presupuesto ajustado: la cobertura de la póliza no es automática. Un seguro a terceros básico nunca pagará los daños propios, así que si revienta un neumático o falla la batería, la factura será íntegramente tuya. Solo las pólizas a todo riesgo contemplan los daños mecánicos, pero incluso entonces la aseguradora analizará si el siniestro se debe a un hecho fortuito o a una falta de mantenimiento. Si el perito detecta que el fallo era evitable con una revisión ordinaria —por ejemplo, un neumático con el dibujo por debajo del mínimo legal o un nivel de refrigerante bajo—, la compañía podría rechazar la indemnización o aplicarte una franquicia adicional.

En la práctica, esta cláusula supone que cada euro invertido en mantenimiento te protege frente a una negativa. La mayoría de las pólizas incluyen obligaciones genéricas de cuidado del vehículo, y los partes de taller sellados, las facturas de cambio de neumáticos o las revisiones oficiales son la mejor defensa si surge una disputa. La DGT insiste en que la revisión previa al viaje no es un capricho, sino una medida drástica para no quedarte tirado y, de paso, para no perder la cobertura.

Mantenimiento preventivo: la llave que blinda tu prima

Más allá de la seguridad vial, hay un argumento económico rotundo: un coche bien mantenido reduce la probabilidad de siniestro y, a largo plazo, puede influir en la renovación de la prima. Algunas aseguradoras ya valoran el historial de revisiones del cliente a la hora de calcular el precio, y aunque no es un factor decisivo como el bonus malus, un parte de siniestro por avería evitable puede empañar tu perfil de riesgo y encarecer el seguro el año siguiente.

Para el conductor joven o el que recorre largas distancias cada verano, la recomendación es triple: revisar líquidos, neumáticos y sistema de refrigeración en un taller de confianza antes de cualquier salida, conservar los justificantes y, si tienes un seguro a todo riesgo, preguntar explícitamente qué exclusiones por falta de mantenimiento figuran en el condicionado. Con menos de 100 euros de media se afronta una puesta a punto básica, frente a los más de 600 euros que puede costar un cambio de batería o un reventón con daños en carrocería si te pillan sin cobertura.

Un coche revisado antes del verano no solo evita sustos en la autopista, sino que es la mejor prueba documental para que tu aseguradora no rechace un siniestro por falta de mantenimiento.

📌 El seguro al detalle

  • Qué ofrece este seguro: Las pólizas a todo riesgo suelen cubrir los daños mecánicos siempre que se acredite un mantenimiento correcto; las pólizas a terceros no amparan los daños propios. Es fundamental conocer las exclusiones del condicionado.
  • A quién va dirigido: A cualquier conductor que afronta un desplazamiento largo en verano, especialmente jóvenes y familias que quieren evitar sorpresas económicas.
  • Cuánto cuesta: No hablamos del precio del seguro, sino del coste de no estar cubierto: una reparación por avería no cubierta puede superar los 600 euros, mientras que una revisión preventiva oscila entre 70 y 120 euros en un taller de barrio.

El absentismo en la producción de furgonetas se dispara al 9%: retrasos en entregas a flotas

El absentismo en las plantas de vehículos comerciales ha pasado del 6 % en 2018 al 9 % en 2025, una escalada que ya se traduce en plazos de entrega más largos para autónomos y flotas que necesitan renovar sus furgonetas. La Asociación Española de Fabricantes de Automóviles y Camiones (Anfac) ha alertado de que cada día faltan a trabajar más de 5.200 empleados en las factorías españolas, el equivalente a la plantilla completa de una planta de producción.

La ficha rápida para el profesional

  • Por qué es importante: la planificación de renovación de flotas depende de plazos de entrega fiables. Un absentismo récord en las fábricas está alargando esos plazos y genera incertidumbre para pymes y autónomos.
  • Ventajas e inconvenientes: análisis equilibrado en formato par. A favor: mayor concienciación sobre la necesidad de previsión en los pedidos; impulso a soluciones de renting con stock garantizado. En contra: retrasos de entre 4 y 8 semanas adicionales, aumento de costes operativos por mantenimiento forzoso de vehículos viejos, dependencia de líneas de producción vulnerables a paradas.
  • Datos técnicos clave: absentismo del 9 % en 2025 (6 % en 2018); más de 5.200 bajas diarias; producción nacional prevista de 2,26 millones de unidades en 2026 (−0,4 %); impacto específico en furgonetas aún no cuantificado pero alineado con la caída general de producción; plazo de entrega estándar puede superar las 20 semanas.

El absentismo en las plantas, en cifras récord

Los datos de Anfac muestran una tendencia al alza continuada. El porcentaje de absentismo en las factorías automovilísticas nacionales ha pasado del 6,04 % en 2018 al 9,49 % a cierre de 2025. “Hay que minimizar el absentismo, es una prioridad porque se come la competitividad”, manifestó el director general de la patronal, José López Tafall, durante la presentación de la memoria anual.

Esa cifra se traduce en 5.200 ausencias laborales diarias. Cada jornada, la producción pierde el equivalente a la plantilla de una fábrica entera, lo que genera parones de línea y cuellos de botella que ralentizan la salida de vehículos terminados, entre ellos, las furgonetas y camiones ligeros que nutren el mercado profesional.

El proceso de alta tras una baja no es tan fluido como debería, según Anfac, y la situación se produce en un momento en que las factorías están inmersas en la transformación hacia el vehículo eléctrico, con líneas que se adaptan a nuevos modelos y procesos productivos más complejos.

Para el profesional que espera la llegada de su nueva unidad, el impacto es inmediato.

En el ciclo profesional, un retraso de cuatro semanas en la entrega de una furgoneta no solo desajusta la contabilidad, sino que puede comprometer contratos de reparto de última milla.

Impacto en las entregas: plazos que se dilatan para flotas y autónomos

Aunque la producción total de vehículos en España se mantendrá este año en torno a los 2,26 millones de unidades (−0,4 %), el absentismo genera desajustes más agudos en determinadas líneas. Las furgonetas de gran serie, como las de los segmentos N1 y N2 que emplean autónomos de reparto y distribución, son especialmente sensibles a paradas no previstas.

Concesionarios y operadores logísticos consultados señalan que los plazos de entrega estándar se han alargado. Pedidos que habitualmente se servían en 12 semanas pueden demorarse hasta 16 o 20 semanas, lo que obliga al gestor de flotas a recalcular los ciclos de renovación y, en ocasiones, a mantener en activo vehículos que ya han superado el kilometraje óptimo.

La incertidumbre no es un problema menor: una furgoneta que no llega a tiempo puede traducirse en pérdida de contratos de transporte o en costes adicionales de renting de sustitución, una factura que el profesional no siempre tiene contemplada.

Qué puede hacer el gestor de flotas: planificación y alternativas

Ante este contexto, los expertos en gestión de flotas recomiendan adelantar los pedidos entre 4 y 6 semanas sobre la planificación habitual, y revisar las condiciones de los contratos de renting para incluir cláusulas de penalización por retraso o vehículos de sustitución garantizados.

Otra alternativa pasa por acudir al stock disponible en la red de concesionarios, aunque ello suponga renunciar a configuraciones a medida. Las grandes flotas, por su parte, están reforzando la diversificación de proveedores y marcas para reducir la dependencia de un único canal de suministro.

Para el autónomo, la clave está en la previsión: planificar la renovación con al menos 6 meses de antelación y, mientras tanto, extremar el mantenimiento del vehículo actual para evitar sorpresas que pongan en riesgo la operativa diaria. Un gesto tan sencillo como adelantar la revisión mecánica puede marcar la diferencia mientras se espera la llegada de la nueva unidad.

El BOE corrige un error del Real Decreto 205/2025: ¿cómo afecta al peaje de las motos?

El Boletín Oficial del Estado (BOE) ha publicado hoy una corrección de errores del Real Decreto 205/2025, la norma que establece los criterios para aplicar peajes por el uso de las carreteras estatales. Una simple errata en la referencia interna del texto ha obligado a una rectificación que, aunque técnica, puede tener implicaciones para los motoristas. Te cuento por qué.

El error detectado se encuentra en el artículo 3, apartado 1, donde se citaba el artículo 2, letra p) en lugar de la letra o). La corrección publicada en el BOE es breve: donde dice «… en el artículo 2, letra p)…» debe decir «… en el artículo 2, letra o)…». Sin más rodeos.

Pero ese cambio de una letra es importante. El artículo 2 del Real Decreto define las categorías de vehículos a efectos del gravamen. La letra o) se refiere —según consultas al texto original del decreto— a los vehículos de categoría L, es decir, ciclomotores, motocicletas y triciclos. La letra p), en cambio, apuntaba a otra categoría que no afectaba a las dos ruedas. Con la corrección, la referencia a “vehículos ligeros” incluye claramente a las motos.

¿Afecta esta corrección a los motoristas hoy?

No. El Real Decreto 205/2025 no impone ningún peaje nuevo en este momento. Es una norma que fija la metodología para calcular esas tasas cuando el Gobierno decida aplicarlas. Por tanto, el cambio en la letra no significa que mañana tengas que pagar por circular por autovía. Pero sí deja claro que las motos están dentro del ámbito de aplicación si algún día se activa el pago por uso.

El Ministerio de Transportes lleva años barajando un sistema de peaje en la red de carreteras del Estado, inspirado en el modelo europeo de “quien usa, paga”. La Directiva de la Euroviñeta da margen para que cada país decida cómo gravar a los vehículos ligeros. En España, el Real Decreto 205/2025 es el armazón legal preparado para encajar esa medida cuando políticamente sea viable.

Una corrección técnica que, en realidad, blinda la definición de ‘vehículo ligero’ para que las motos no se escapen si el peaje por uso de autovías llega a ser una realidad.

El contexto: una norma que asienta las bases de los peajes

El Real Decreto 205/2025, aprobado en marzo de 2025, desarrolla los artículos de la Ley de Carreteras y transpone criterios europeos. Establece que los gravámenes se calcularán en función de la distancia recorrida, el tipo de vehículo y las emisiones. Incluye exenciones para vehículos de emergencias y, potencialmente, reducciones para los de bajas emisiones. La corrección de hoy solo alinea la referencia, pero demuestra que el texto se revisa con lupa y que cada coma importa.

En Europa, varios países ya aplican peajes a las motos. Portugal cobra en las autovías del interior, y Francia tiene tramos de peaje en autopistas estatales. Sin embargo, la presión del colectivo motero ha conseguido exenciones o tarifas reducidas en muchos casos. La FEMA (Federación Europea de Asociaciones de Motociclistas) suele recordar que las motos producen menos desgaste en el firme y menor congestión, por lo que un peaje desproporcionado sería injusto. El hecho de que el Real Decreto 205/2025 incluya a las motos en la categoría de ligeros no significa que vayan a pagar lo mismo que un coche; la letra o) solo define que están dentro del sistema si este se activa.

Tu Mecánico de Confianza

En Motor16 no solo probamos motos, también vigilamos las leyes que te afectan. Aquí va nuestro resumen práctico:

  • Base legal: Real Decreto 205/2025, de 18 de marzo, modificado por corrección de errores publicada en el BOE el 15 de julio de 2026.
  • ¿Nuevas tasas para motos? No. La corrección no crea gravámenes; solo subsana una errata para evitar futuras impugnaciones.
  • ¿Qué pasará si se implantan peajes? El decreto considera a las motos como vehículos ligeros, por lo que estarían sujetas al pago. La cuantía dependerá de lo que fije el Gobierno cuando decida aplicar el sistema.
  • Dato histórico: En 2024, la DGT estimaba que un peaje por uso de autovías podría recaudar más de 1.500 millones de euros al año. Las motos representan menos del 10 % del tráfico, pero su inclusión sería polémica.
  • Recomendación Motor16: Mantén la calma. Esta corrección es un trámite. Pero si quieres estar al día de si algún día te cobran por salir a ruta, sigue atento a Motor16.

Junio 2026, segundo más cálido: cómo proteger tu moto del calor extremo

Junio de 2026 ha entrado en los libros de clima como el segundo más cálido desde que hay registros, según el avance mensual de la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET). Con una temperatura media de 23,3 °C en la España peninsular —3,2 °C por encima del promedio normal—, solo fue superado por el mismo mes del año pasado. Y para los motoristas, estas cifras no son una anécdota: el calor extremo pone a prueba cada componente de la moto.

Según los datos oficiales, la ola de calor dejó picos de 42,9 °C en Lleida el día 22 y 42,7 °C en Bilbao el 24, mientras que las precipitaciones se quedaron en apenas 12,4 mm de media, un 39 % del valor normal y el tercer junio más seco de la serie. La tendencia es clara: 13 de los 15 junios más cálidos han ocurrido en el siglo XXI.

Qué le pasa a tu moto cuando el mercurio se dispara

Cuando las temperaturas superan los 35 °C sostenidos, la moto sufre en silencio. Los neumáticos, por ejemplo, son el primer punto débil. Con el calor, la presión del aire en el interior aumenta y, si ya circulas con una presión baja de fábrica, el riesgo de reventón se dispara. Además, el asfalto caliente reduce el agarre y alarga la distancia de frenado.

El motor tampoco lo lleva bien. El sistema de refrigeración —sea por aire o por líquido— trabaja al límite. Un nivel bajo de refrigerante o un radiador obstruido por insectos puede provocar un sobrecalentamiento que acabe en una costosa avería.

Y la batería, que suele sufrir más con el frío, también se degrada más rápido en ambientes muy calurosos, sobre todo si la moto duerme al sol. Las temperaturas extremas acortan su vida útil y pueden dejarte tirado en el peor momento.

El calor extremo no solo castiga al motorista; también pone a prueba cada componente de la moto de forma silenciosa.

Tres chequeos que no puedes saltarte este verano

La buena noticia es que con tres revisiones básicas puedes minimizar los riesgos. Revisar la presión de los neumáticos en frío cada dos semanas es el gesto más rentable. En plena ola de calor, puedes bajar 0,1-0,2 bares respecto a la recomendación del fabricante para compensar la dilatación, pero nunca menos de lo que indica el manual. Consulta con un profesional si no tienes claro el ajuste.

El segundo punto clave es el sistema de refrigeración. Comprueba el nivel y el estado del líquido refrigerante una vez al mes en verano. Si ves restos de suciedad o el nivel baja de forma anómala, pide cita en el taller. Y limpia con cuidado las aletas del radiador: una manguera con poca presión basta para eliminar insectos sin dañarlas.

Por último, adapta el equipamiento. Las chaquetas con ventilación, los guantes perforados y los pantalones técnicos ayudan a mantener la temperatura corporal sin sacrificar la protección. Nunca ruedes en camiseta o pantalón corto: una caída a 50 km/h sobre asfalto a 60 °C provoca quemaduras graves. Invierte en prendas con certificación CE y transpirables.

Más allá de estos consejos, los registros de AEMET confirman que los veranos cada vez más tórridos no son una excepción pasajera: de los 15 más cálidos desde 1961, 13 se han dado en lo que llevamos de siglo. El año pasado ya marcó otro récord y este junio de 2026 ha ido en la misma dirección. En países como Australia, donde el termómetro supera habitualmente los 40 °C, los motoristas llevan años adaptando sus rutinas de mantenimiento al calor extremo. Aquí, aunque menos frecuente, la tendencia climática nos obliga a imitar esas prácticas.

La mejor forma de combatir el calor es con prevención. Por eso, al final de este artículo encontrarás un bloque con las comprobaciones prácticas que tu mecánico de confianza te recomendaría antes de afrontar un verano de asfalto ardiente. No es magia: es puro sentido común sobre ruedas.

Tu Mecánico de Confianza

  • Neumáticos: mide la presión siempre en frío y ajústala al valor recomendado. En viajes largos con calor intenso, vigila la temperatura de las ruedas y haz paradas cada 150 km para que se enfríen. Un cambio de neumáticos prematuro por desgaste irregular cuesta más de 200 euros; una revisión periódica, cero.
  • Refrigerante: el nivel debe estar entre el mínimo y el máximo. Si tiene más de dos años, cámbialo. Un sobrecalentamiento puede fundir la junta de culata: unos 800 euros de media. Mantener el circuito limpio sale casi gratis.
  • Equipamiento: usa guantes y chaqueta con protecciones homologadas y tejido de verano. La sudoración excesiva sin ventilación puede provocar deshidratación y pérdida de reflejos. Un mono completo con homologación CE sale por unos 150-300 euros; las quemaduras de tercer grado no tienen precio.