Renault Kwid: ‘Nuestro’ Dacia Spring se vende con motor de gasolina y a precio de oro

El Dacia Spring que conoces con mecánica 100% eléctrica en realidad nace desde la base del Renault Kwid que la firma del rombo ofrece en otros mercados alrededor del mundo. Y con propulsores de combustión.

La firma del rombo ha decidido darle una vuelta de tuerca bastante profunda al Renault Kwid que comercializa en Sudamérica, y el resultado es un hatchback urbano que, sin perder su esencia, se siente más moderno y mejor resuelto por dentro. El hermano con motores de combustión de ‘nuestro’ Dacia Spring estrena un diseño exterior más robusto, un interior con pantallas más generosas y un equipamiento que, por fin, se acerca a lo que el mercado actual exige. Eso sí, la mecánica permanece intacta, recordándonos que este modelo sigue siendo, ante todo, un coche sencillo y accesible.

Pero entre todas las novedades, hay un detalle que llama la atención más que cualquier cambio estético: el precio. El Renault Kwid que se comercializa en Brasil tiene un precio de partida de 82.790 reales (alrededor de unos 13.765 euros), mientras que su equivalente indio, fabricado localmente en la planta de Chennai, cuesta apenas 452.900 rupias (alrededor de unos 4.115 euros). Es decir, más del triple de diferencia por un coche que, en esencia, comparte la misma base. Y casi lo mismo que en España cuesta un Dacia Spring 100% eléctrico sin descuentos ni ayudas. Pero esa brecha económica se convierte en parte de la historia del Renault Kwid.

Un toque muy aventurero para el exterior del Renault Kwid que se vende en Brasil

Youtube video

El rediseño que sufre el Renault Kwid que se vende en Sudamérica es en realidad el segundo gran lavado de cara desde su lanzamiento en el año 2016. El frontal recibe el mayor protagonismo, con un parachoques más voluminoso y revestido de plástico, una parrilla mucho más fina y una placa protectora que refuerza la estética aventurera que la compañía francesa quiere transmitir. Los faros divididos se mantienen, pero las tomas de aire se han rediseñado para darle un aspecto más actual y coherente con el lenguaje visual de la marca.

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El perfil apenas cambia, y la zaga solo introduce nuevos gráficos en los pilotos y una antena tipo aleta de tiburón. La versión Outsider, la más equipada, añade barras en el techo, protecciones laterales y llantas de aleación de 14 pulgadas con acabado bicolor. Son detalles que no transforman el vehículo, que conserva sus 3,73 metros de largo, 1,58 metros de ancho y 1,48 metros de alto, pero sí le aportan un aire más aventurero.

Mucha más tecnología para un interior que lo pedía a gritos

2026 Renault Kwid Brasil. Imagen interior.
Foto: Renault

El interior es donde el actualizado Renault Kwid brasileño marca distancia con el indio. La renovación es mucho más profunda gracias a la incorporación de una pantalla táctil de 10,1 pulgadas y de un cuadro digital de 7 pulgadas, además de un salpicadero reorganizado y de un volante con el nuevo emblema de Renault. Las salidas de aire se han reubicado y los materiales transmiten una sensación más moderna. Eso sí, la versión Evolution, la más básica, prescinde de la pantalla y monta una cubierta de plástico, además de perder los detalles de color presentes en los acabados Techno y Outsider.

Bajo la carrocería, nada cambia. El Renault Kwid sigue naciendo desde la plataforma CMF‑A, compartida con modelos como los mencionados Dacia Spring, Dongfeng EV Nano Box y varios compactos firmados por Nissan y Renault con el sello ‘Made in India’. El motor también es el mismo empleado hasta ahora, el 1.0 SCe capaz de funcionar con gasolina o etanol. Atmosférico y con tres cilindros, eroga 71 CV y 100 Nm cuando funciona con etanol y se conforma con 68 CV y 92 Nm cuando trabaja con gasolina.

Un incombustible 1.0 SCe que funciona con gasolina o etanol se conserva bajo el capó

2026 Renault Kwid Brasil. Imagen trasera.
Foto: Renault

Todas esas cifras son enviadas en exclusiva a sus dos ruedas delanteras por medio de una transmisión manual con 5 velocidades, que le ayuda a firmar un tiempo para acelerar de 0 a 100 km/h de 13,5 segundos cuando se alimenta con etanol. Y de 14,0 segundos cuando funciona con gasolina.

Este Renault Kwid con el sello ‘Made in Brasil’ se fabrica en el Complejo Ayrton Senna y sus precios oscilan entre los 82.790 y los 91.890 reales (13.775 euros y 15.290 euros) que cuestan Evolution y Outsider respectivamente. Precios muy superiores a los que este minimalista utilitario tiene en la India. Dos mercados, dos realidades y un mismo vehículo que, según dónde se venda, puede ser barato o sorprendentemente caro.

Cinco claves del Renault Kwid

  • Rediseño frontal con estética más robusta.
  • Interior renovado con pantallas de 10,1 y 7 pulgadas.
  • Versiones diferenciadas como Evolution, Techno y Outsider.
  • Motor 1.0 atmosférico sin cambios mecánicos.
  • Brecha de precios enorme entre Brasil e India.

Fotos: Renault

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