La carretera es un escenario donde conviven vehículos muy diferentes, desde coches y camiones hasta motos y bicicletas; pero no todos los usuarios están igual de protegidos. En un accidente, los que van sobre dos ruedas son los más vulnerables. Según los datos de siniestralidad, en 2024 murieron 286 motoristas y 46 ciclistas en España; cifras que han encendido las alarmas en la DGT.
Por ello, el organismo ha puesto en marcha un paquete de 8 nuevas normas para estos colectivos. ¿Su objetivo? Reducir los accidentes, aumentar la protección personal y mejorar la convivencia en la carretera. Si sueles desplazarte en moto o en bici, debes conocerlas. Porque no solo están pensadas para tu seguridad: de no cumplirlas, te puede caer también una buena multa.
Motoristas: casco integral y guantes, obligatorios

La primera gran novedad de la DGT afecta de lleno a los motoristas. Desde enero de 2025, es obligatorio el uso de casco integral o modular homologado. Quedan prohibidos los cascos jet o abiertos, pues no ofrecen una protección completa en caso de impacto. Una medida muy bien recibida por los expertos en seguridad vial, que llevaban años insistiendo en la necesidad de cubrir el rostro y la mandíbula para evitar lesiones graves.
Junto con el casco, también es obligatorio el uso de guantes de protección homologados. En la mayoría de las caídas, lo primero que toca el suelo son las manos. Protegerlas correctamente es fundamental. No cumplir con estas dos obligaciones de la DGT puede conllevar multas de hasta 200 € y la retirada de puntos del carnet, además del riesgo para la integridad física del conductor.
Más visibilidad en carretera: elementos reflectantes

Otra de las prioridades de la Dirección General de Tráfico (DGT) ha sido mejorar la visibilidad de motoristas y ciclistas. Desde ahora, ambos colectivos deberán llevar elementos reflectantes que puedan verse a 150 metros cuando circulen de noche o en condiciones de baja luminosidad, como niebla o lluvia intensa.
Además del tradicional chaleco reflectante, se permiten brazaletes, luces LED integradas en la ropa o en el propio vehículo, y cualquier accesorio homologado que cumpla con la distancia de visibilidad exigida. El objetivo es que el resto de conductores perciba con suficiente antelación la presencia de estos usuarios vulnerables, para reducir los atropellos y los choques por alcance.
Más prácticas para obtener el carnet de moto

La DGT también ha reforzado la formación. Desde el 1 de julio, quienes quieran sacarse el carnet de moto deberán completar más sesiones de prácticas en tráfico abierto, lo que significa rodar por carretera con situaciones reales de circulación.
La medida pretende evitar que los nuevos motoristas se enfrenten a su primera experiencia en la red viaria sin una preparación adecuada. En total, los aspirantes deberán completar al menos cuatro horas efectivas, de las cuales dos serán en vías interurbanas. Una apuesta por la formación práctica que, a medio plazo, debería traducirse en conductores más seguros y experimentados.
Motos en el arcén: la medida polémica de la DGT

Una de las normas más controvertidas es la que permitirá a las motos circular por el arcén en situaciones de atasco o retención, siempre y cuando no superen los 30 km/h. Eso sí, los motoristas tendrán que dar prioridad a los vehículos ya autorizados a usar el arcén, como los de emergencia o mantenimiento.
El objetivo no es otro que descongestionar el tráfico en hora punta y reducir el riesgo que supone que las motos se cuelen entre los coches, una práctica habitual pero peligrosa. Sin embargo, algunas asociaciones de conductores y expertos en movilidad han mostrado sus reticencias sobre cómo se implementará en la práctica esta norma de las autoridades competentes.
Ciclistas: nuevas reglas en ciudad

Al igual que los motoristas, los ciclistas también deberán hacerse visibles en carretera con elementos reflectantes que puedan distinguirse a 150 metros. La exigencia, con la que se busca reducir los atropellos, está pensada sobre todo para vías interurbanas y trayectos nocturnos.
Pero además, la DGT incorpora una nueva norma: en vías urbanas, los ciclistas tendrán que circular por el centro del carril para ser más visibles. En caso de no existir un carril específico para bicicletas, deberán rodar por la calzada. Una medida que protege al ciclista y ayuda a ordenar mejor el tráfico en zonas congestionadas.
Circular en sentido contrario y en paralelo

Pero quizá las normas más llamativas para los ciclistas son las que afectan a la circulación en situaciones especiales. La DGT permitirá que, en las calles de un solo carril con límite de 30 km/h, las bicis puedan circular en sentido contrario. Esta práctica, hasta ahora prohibida, busca dar más fluidez a sus desplazamientos en ciudad.
Además, se autoriza que los grupos de ciclistas circulen en paralelo en fila de a dos, aunque siempre lo más próximos posible al margen derecho. Los vehículos a motor deberán reducir la velocidad máxima en 20 km/h y respetar la distancia mínima de seguridad lateral de 1,5 metros al adelantar.



























































































































































































































































