El Bentley Torcal, primer SUV eléctrico de la marca británica, renuncia a los sintetizadores digitales y apuesta por la percusión real para generar su banda sonora de aceleración. Los ingenieros han grabado tambores que replican el ritmo de los motores V8, W12 y V6 híbrido, transformando el silencio del eléctrico en una experiencia visceral que evoca la herencia deportiva de la casa de Crewe.
La apuesta por la percusión llega en un momento en el que los fabricantes de lujo buscan nuevos caminos para dotar de personalidad a sus modelos cero emisiones. El Torcal se desmarcará de propuestas como la del Hyundai Ioniq 5 N —que sintetiza chasquidos y petardeos de un cuatro cilindros turbo— y ofrecerá una banda sonora creada a partir de tambores reales grabados, con leves imperfecciones que imitan la calidez de un batería humano.
El lenguaje del motor traducido a golpe de tambor

Bentley ha desmenuzado el sonido de sus motores de combustión más emblemáticos —el seis en línea de los años 30, el V8 de 6,75 litros y el complejo W12— y ha encontrado un patrón común: el pulso de un ciclo de cuatro tiempos al expulsar los gases de escape se asemeja al golpe de una baqueta sobre la piel de un bombo. A partir de ahí, los técnicos han compuesto una partitura de percusión que se activa con el acelerador, fundiendo además instrumentos de cuerda para darle un aire más orquestal.
El resultado no es una imitación exacta del V8, sino una interpretación rítmica que recuerda la cadencia del motor de combustión con una fuerza casi primitiva.
La percusión genera un ritmo orgánico que ningún software puede replicar con tanta naturalidad.
Más allá del sintetizador: la imperfección humana como emoción
Mientras los sistemas de sonido sintético suelen ser digitalmente perfectos y monótonos, Bentley incorpora pequeñas irregularidades en el golpeo del tambor, similares a las que un batería real introduce de forma natural. Esa imperfección controlada pretende despertar la emoción que una secuencia electrónica no consigue.
El Bentley Torcal debutará en septiembre de 2026 y, con él, la marca británica busca diferenciarse no solo por la madera o el cuero, sino por lo que suena dentro del habitáculo. Un acompañamiento sonoro que, a juicio de sus creadores, casa a la perfección con aceleraciones fulgurantes propias de un vehículo de altas prestaciones.


