Doug DeMuro no siempre fue el youtuber de referencia en el mundo del motor. A mediados de 2012, era un joven de 24 años con un trabajo estable en Porsche y una flota de coches temperamentales que le quitaba el sueño. Su vida era un ir y venir de averías, pero una noche de diciembre en Atlanta todo cambió. En su último vídeo, DeMuro saca a relucir la historia completa de cómo un Range Rover comprado en CarMax con una garantía aparentemente milagrosa desencadenó su ascenso meteórico en YouTube.
Un Range Rover y una decisión estratégica
En aquel momento Doug compaginaba su empleo en la sede de Porsche con colaboraciones para Autotrader. La dualidad le daba estabilidad económica pero también un dolor de cabeza constante: un Range Rover Classic de 1995, un Mercedes E63 AMG familiar con un problema de culata latente, un Porsche 911 Turbo 996 que fallaba más de lo esperado, un Prius y un Nissan Cube. Todos esos coches tenían que irse para que pudiera centrarse únicamente en escribir sobre coches.
La solución surgió una noche mientras navegaba por la web de CarMax. Allí descubrió que la empresa ofrecía garantías ampliables en todos los vehículos que vendía, con una reputación de cumplir y no denegar reclamaciones. “En ese momento supe que podía tener un coche divertido sin que me arruinara cada visita al taller”, recuerda DeMuro. Así que se puso a buscar los modelos más caprichosos e imprevisibles que CarMax tuviera en stock.
El elegido fue un Range Rover L322 plateado, concretamente la versión de 2006 a 2009 que él consideraba la más fiable de esa generación. El 7 de diciembre de 2012 lo compró en el concesionario de Marietta, Georgia, por un precio ajustado y con 59.000 millas en el cuentakilómetros. La garantía de 3.900 dólares lo cubriría hasta las 125.000 millas o seis años. Sin saberlo, esa noche acababa de firmar el contrato de su futuro imperio digital.
La compra que cambió el guion
DeMuro confiesa en el vídeo que la adquisición no tuvo nada de estrategia de contenidos. “No compré el Range Rover para generar material”, aclara. Su única meta era disponer de un coche fiable en el sentido de que las reparaciones no vaciaran su cuenta corriente. Pero la vida le tenía preparado un guion diferente.
Apenas seis meses después de dejar su trabajo en Porsche y lanzarse de lleno a la redacción de artículos, el Range Rover sufrió su primera avería. En lugar de lamentarse, le dedicó un artículo. “Se hizo viral de forma absolutamente inesperada”, dice. La gente descubrió con asombro que CarMax permitía adquirir coches notoriamente frágiles con garantías que cubrían miles de dólares en reparaciones. La historia se convirtió en un imán de lectores.
No compré el Range Rover de CarMax para crear contenido —rememora DeMuro en el vídeo—, pero aquella compra terminó siendo, sin duda, el origen de todo.
— Doug DeMuro
La cena secreta que lo confirmó todo
El fenómeno no se detuvo. Doug empezó a escribir listas de coches locos que podías comprar con garantía CarMax y, cuando su canal de YouTube despegó en 2013, la repercusión se multiplicó. Durante más de cinco años, cada reparación del Range Rover era un nuevo episodio y cada avería un argumento para un vídeo exitoso. La garantía acabó pagando entre 25.000 y 30.000 dólares, muy por encima de su coste inicial.
En 2015, en plena cumbre mediática, ocurrió algo que todavía hoy sorprende al youtuber: recibió un correo del jefe de relaciones públicas de CarMax. Quedaron a cenar en Richmond. “Fue una cena larga y cordial en la que me confesó que nuestra historia les había dado una publicidad que nunca podrían haber comprado”, recuerda. Aunque CarMax estaba perdiendo dinero en las garantías de esos coches antiguos, las ventas de pólizas para vehículos fiables como Toyota Camry se habían disparado. El balance, para la empresa, era positivo.
El legado y dónde está ahora
Hoy el Range Rover sigue rodando —oxidado y sin garantía— en manos de un amigo al que DeMuro se lo regaló en 2018. Y aunque el youtuber admite que todavía entra en CarMax a curiosear, los tiempos han cambiado. La compañía acortó los plazos de cobertura, encareció las pólizas y dejó de vender coches europeos de más de cinco años. “Fui un factor, pero hubo clientes que rompieron motores de 40.000 dólares con su garantía, así que no fui el único motivo del cambio”, matiza.
Como redactor, me impacta la honestidad con que DeMuro relata aquella etapa. No hay postureo: el Range Rover fue un salvavidas financiero que, de rebote, se convirtió en la chispa de su carrera. Para los que lo seguimos desde entonces, escuchar esta historia completa es como abrir un álbum de fotos de los orígenes del periodismo automotriz en YouTube.
Puedes ver el vídeo completo a continuación:


