Los radares de la DGT recaudaron 246,8 millones de euros en 2025, un 14% más que en 2024, y vuelven a batir su propio récord histórico. El dato, recogido por Automovilistas Europeos Asociados (AEA), aviva de nuevo el debate sobre si los cinemómetros se instalan para salvar vidas o para exprimir el bolsillo del conductor.
El exceso de velocidad sigue siendo una de las infracciones más perseguidas en España. Según el informe de AEA, estos ingresos representan el 41,5% del total recaudado por multas de tráfico gestionadas por la DGT, sin incluir País Vasco y Cataluña, que tienen transferidas las competencias.
50 radares concentran la mitad de las multas
La cifra por sí sola ya es llamativa, pero el reparto de las denuncias lo es todavía más. Solo 50 radares, de los más de 1.000 desplegados por la red viaria, acumularon 1.342.285 denuncias. Es decir, una parte muy reducida de los dispositivos concentra casi la mitad del impacto económico.
Para la asociación de automovilistas, esa concentración demuestra que algunos cinemómetros funcionan como auténticos “cazadores” de multas. La DGT, en cambio, defiende que los radares forman parte de una política de control de velocidad vinculada a la seguridad vial.
El radar más activo de 2025 estuvo en la A-7, en Valencia, a la altura del kilómetro 326. Registró 90.766 denuncias, frente a solo 6 en 2024. Le siguieron el de la CV-905 en Alicante (72.557) y el del kilómetro 127 de la A-15 en Navarra (67.445).
Por provincias, Valencia lideró la recaudación con 18,9 millones de euros, un 87% más que el año anterior. Después aparecen Madrid (17,9 millones), Cádiz (16,5), Alicante (13,2) y Málaga (12,6).
¿Seguridad vial o afán recaudatorio?
La crítica principal de AEA no es que se sancione el exceso de velocidad, sino dónde se concentra esa vigilancia. La asociación reprocha que buena parte de las denuncias procedan de autopistas y autovías, mientras recuerda que las carreteras secundarias concentran la mayoría de los accidentes con víctimas.
Ahí está el choque de fondo. Los radares en vías rápidas pueden detectar muchos excesos y generar mucha recaudación, pero el debate sobre seguridad vial exige mirar también la siniestralidad real, los puntos negros, el estado de las carreteras y el comportamiento de los conductores.
La velocidad mata, y eso no admite demasiada discusión. Pero cuando unos pocos radares concentran tantas denuncias y la recaudación alcanza máximos históricos, la sospecha recaudatoria vuelve a aparecer.
Consejos para evitar la multa y cuánto cuesta
Una multa por exceso de velocidad puede ir de 100 a 600 euros y detraer de 2 a 6 puntos del carnet, según lo recogido en la Ley sobre Tráfico. Si te llega la notificación, tienes 20 días para pagar con el 50% de descuento o para presentar alegaciones si consideras que hubo algún fallo en el procedimiento.
Pagar en período voluntario te ahorra la mitad, pero renuncias a recurrir. Antes de decidir, comprueba siempre que el radar estaba correctamente señalizado y calibrado.
Para no verte en ese trance, lo más eficaz es respetar los límites de velocidad. Utilizar aplicaciones de navegación que avisan de la ubicación de radares fijos es legal y recomendable, pero no sustituye al sentido común. Además, revisa el estado de los frenos y los neumáticos: mantener el vehículo en buen estado te ayuda a controlar mejor la velocidad y a reaccionar a tiempo.
Ficha de la Multa
- A quién afecta: A todos los conductores que superen los límites de velocidad en vías controladas por los radares de la DGT, especialmente en autovías y autopistas de provincias como Valencia, Madrid o Cádiz.
- Cifras a tener en cuenta: La sanción económica oscila entre 100 y 600 euros, con una pérdida de 2 a 6 puntos del permiso de conducir. Si pagas en los primeros 20 días, el importe se reduce al 50%, pero pierdes el derecho a alegar.
- Consejo para evitarlo: Conduce siempre a la velocidad legal, mantente al tanto de los radares fijos señalizados y no bajes la guardia en tramos rectos de autovía, donde la sensación de seguridad puede llevar a excesos.

