El PSOE lleva al Congreso la bajada de la tasa de alcohol al volante a 0,2 g/l: estas son las multas

La proposición de ley repite la iniciativa que ya fue rechazada en marzo y mantiene un límite más estricto en sangre y en aire espirado. El texto no prohíbe aún los avisos de controles por redes sociales, a diferencia de la versión anterior.

El PSOE ha registrado en el Congreso una proposición de ley para bajar la tasa de alcohol al volante de 0,5 gramos por litro de sangre a 0,2 gramos por litro de sangre. La iniciativa vuelve a la Cámara baja después de que el pasado 18 de marzo de 2026 la Comisión de Interior tumbara un texto casi idéntico con los votos en contra de PP, Vox, ERC y UPN, según publica El Mundo.

Lo que necesitas saber

  • Por qué es importante: de aprobarse, el umbral general bajaría un 60% y quedaría mucho más cerca de la tolerancia cero.
  • Cómo te afecta: con un límite de 0,2 g/l en sangre, una consumición pequeña puede situarte en positivo y abrir la puerta a sanción.
  • Puntos clave y plazos: es una proposición de ley, no una norma en vigor; no tiene aún fecha de votación y el Congreso ya rechazó una iniciativa similar el 18 de marzo de 2026.

Una propuesta que regresa sin la prohibición de avisar de controles

El nuevo texto es prácticamente idéntico al que el Grupo Socialista registró en noviembre de 2024, salvo en un detalle relevante. Ya no incluye la prohibición de difundir avisos de controles de alcohol y drogas a través de redes sociales o aplicaciones de mensajería instantánea. Aquella medida desaparece de la redacción actual.

La proposición de 2024 siguió la tramitación habitual hasta el cierre del periodo de enmiendas, en mayo de 2025, y quedó después bloqueada varios meses por falta de apoyos. La Comisión de Interior la rechazó el 18 de marzo de 2026. Los grupos que votaron en contra argumentaron improvisación o ligereza, y algunos defendieron que la mejor tasa es la 0,0.

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Límites actuales y qué supondría el 0,2

Hoy, el límite general sigue siendo de 0,5 gramos de alcohol por litro de sangre o 0,25 miligramos por litro de aire espirado. La proposición del PSOE quiere dejarlo en 0,2 gramos por litro de sangre, equivalentes a 0,1 miligramos por litro en aire espirado.

La diferencia práctica no es menor. Con 0,2 g/l se reduce el margen de tolerancia y conductores que antes daban negativo pueden entrar en sanción. Los conductores noveles y profesionales parten de un listón más bajo, de 0,3 g/l en sangre o 0,15 mg/l en aire, y con la reforma el nuevo límite general quedaría por debajo incluso de ese nivel actual.

La DGT recuerda que no existe una cifra exacta de copas: la tasa depende del peso, del sexo, de lo que se haya comido y del tiempo transcurrido. Por eso, cualquier rebaja del umbral envía un mensaje claro: la única tasa segura para conducir es 0,0.

Las multas si la norma sale adelante

La proposición no incorpora un cuadro sancionador nuevo. Si se aprueba sin cambios, el castigo dependerá de los tramos ya previstos en la Ley de Tráfico para superar la tasa permitida, que se consideran infracción muy grave.

Según la normativa vigente, dar positivo entre 0,25 y 0,50 miligramos por litro en aire espirado se sanciona con 500 euros y 4 puntos. Si la tasa supera los 0,50 miligramos por litro, la sanción asciende a 1.000 euros y 6 puntos, y por encima de 0,60 mg/l el caso puede pasar a la vía penal. Con un límite reducido a 0,1 mg/l, ese primer escalón empezaría a aplicarse desde valores mucho más bajos.

Otra cuestión que el texto no detalla es cómo se adaptarían los controles preventivos. Con un umbral tan bajo, los test de alcoholemia que hoy sitúan el positivo administrativo por encima de 0,25 mg/l deberían recalibrarse para fijar la sanción desde 0,1 mg/l. Tampoco se menciona ningún cambio en la retirada de puntos, que seguiría ligada a la calificación de la infracción.

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El cambio más visible no sería tanto el importe de la multa como la facilidad con la que un conductor puede quedar en positivo.

Para el conductor, la clave es esta: mientras la proposición no se vote y se publique, los límites vigentes no cambian. El riesgo de sanción actual se mantiene en 0,25 mg/l en aire para la mayoría de conductores.

El contexto de un rechazo reciente

Tras la votación de marzo, el vicepresidente de Stop Accidentes, David Pérez de Landazábal, afirmó en el Congreso que el voto en contra se sirve en copas que otros pagan con sangre. Un mes después, el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, deslizó que los partidos que rechazaron la rebaja obedecieron a dictámenes de otros lobbies, en alusión al sector del vino y de la cerveza.

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El director general de Tráfico, Pere Navarro, declaró en junio que la rebaja caerá como fruta madura en su momento. Defendió que no era una ocurrencia, sino una medida avalada por la Organización Mundial de la Salud, la Comisión Europea y la sociedad civil. También recordó que el Gobierno ya la llevó al Congreso y que el Congreso dijo no.

La segunda proposición inicia ahora un camino parlamentario sin calendario garantizado. Para el usuario de a pie, la norma no cambia hoy. Los límites siguen siendo 0,5 g/l en sangre y 0,25 mg/l en aire, y las sanciones actuales se mantienen. Lo que queda pendiente es si esta vez se reúnen los apoyos que faltaron en marzo.