Los coches voladores que ruedan por carretera y despegan en vertical: Alef y Xpeng ultiman su producción

El Model A de Alef prepara su producción limitada en Estados Unidos y Xpeng apunta a 2027 con un vehículo modular que esconde una aeronave eléctrica en la zaga. Los precios de partida se sitúan en torno a 276.000 euros, según los datos de los fabricantes.

Alef y Xpeng ultiman la producción de sus coches voladores que ruedan por carretera y despegan en vertical. La empresa estadounidense ya fabrica un ultraligero para clientes iniciales, mientras el fabricante chino prepara una furgoneta modular con aeronave eléctrica para 2027.

La promesa de un coche que sirve para el asfalto y para el aire deja atrás los titulares de prototipos sin recorrido real. Las dos compañías han movido ficha en certificación y en fábrica, aunque la entrega a clientes generales sigue condicionada al visto bueno de las autoridades de aviación y de carretera de cada país.

Dos caminos para el despegue vertical

Alef Aeronautics, con sede en California, entró en producción limitada a finales de 2025 con su ultraligero Model Zero, una aeronave de despegue y aterrizaje vertical de solo 113 kilos (250 libras) que puede mandarse con piloto o por control remoto. Ha recibido una certificación especial de aeronavegabilidad experimental por parte de las autoridades de aviación estadounidenses, lo que permite volar en condiciones restringidas sin licencia de piloto.

Publicidad

Esa categoría ultraligera limita el uso al vuelo recreativo, una sola plaza y una velocidad máxima de 101 km/h (63 mph). El interés de Alef no está en vender muchos ultraligeros, sino en rodar el concepto con unos pocos clientes antes de lanzar el Model A, un coche volador biplaza con 322 kilómetros de autonomía por carretera y 177 kilómetros en el aire.

El Model A no necesita pista: despega en vertical, rota el chasis y convierte el frontal y la zaga en alas; la cabina se mantiene nivelada con un sistema de cardán. Su precio parte de 276.000 euros (unos 300.000 dólares) y acumula más de 3.000 reservas. La compañía ha renunciado a la limitación de 40 km/h que implicaba homologarlo como vehículo de baja velocidad y tramitará su versión de calle como vehículo de construcción especial, a la espera de una certificación completa para carretera y cielo.

Xpeng, la apuesta modular con fábrica propia en Cantón

El Land Aircraft Carrier de Xpeng (LAC) es un planteamiento distinto: una furgoneta de seis ruedas con un dron eléctrico biplaza de fibra de carbono alojado en la parte trasera. La aeronave se separa y despega en unos cinco minutos con la pulsación de un botón; la batería del vehículo principal recarga la aeronave en los trayectos.

La parte terrestre anuncia más de 966 kilómetros de autonomía (600 millas), mientras el módulo aéreo está pensado para saltos cortos de 19 kilómetros o menos (12 millas). El precio de referencia ronda también 276.000 euros. Xpeng valora iniciar la producción en 2027, con ventas primero en China y una posible expansión a Oriente Medio; la marca habla de 7.000 pedidos y de una fábrica ya construida en Cantón.

Publicidad

Más proyectos con precios desde 184.000 euros

El calendario internacional suma otras propuestas. El Switchblade de Samson Sky acaba de recibir una inversión de 73,6 millones de euros (80 millones de dólares) para impulsar un coche volador híbrido de dos plazas con alas plegables; la transformación entre coche y avión se completa en tres minutos y el precio estimado oscila entre 184.000 y 216.000 euros. Klein Vision, una empresa eslovaca, ha acumulado más de 500 despegues y aterrizajes con el AirCar, que despliega alas y cola en 90 segundos y apunta a un precio de entre 736.000 y 920.000 euros; no es un despegue vertical y exige pista y licencia de piloto.

Lo que se libra en 2027 no es una carrera por el primer prototipo, sino por el primer coche volador con entregas reales y una cadena de producción capaz de repetirlas.

Para el conductor español, la utilidad inmediata es todavía escasa: ninguno de estos modelos puede hoy rodar por una autopista europea ni cruzar el espacio aéreo comunitario sin un marco de homologación específico. La vía ultraligera de Alef, el enfoque modular de Xpeng o el híbrido plegable de Samson responden a un mismo reto: lograr que el mismo objeto cumpla dos normativas muy distintas. En Europa, la certificación de vehículos aéreos con capacidad de circular por calzada sigue en fase experimental, y los fabricantes miran primero a Estados Unidos, China u Oriente Medio, donde la regulación avanza con calendarios propios.

Publicidad

Ahora bien, el mensaje para el sector español sí tiene recorrido. Los componentes de electrificación, los motores en las ruedas, las estructuras de fibra de carbono y los sistemas de control de vuelo corto son desarrollos que también alimentan la automoción convencional y aeroespacial. Si 2027 confirma la producción limitada del Model A y el arranque del LAC, el coche volador dejará de ser una referencia de ciencia ficción para convertirse en una pieza más —cara y escasa— de la movilidad internacional.

📌 Datos clave internacional

  • La cifra a enmarcar: los dos modelos más avanzados, el Model A de Alef y el Land Aircraft Carrier de Xpeng, comparten un precio de partida de unos 276.000 euros (unos 300.000 dólares).
  • Consejo práctico: si buscas un coche volador para viajar, sigue los calendarios de certificación por país: por ahora no hay homologación europea para circular por carretera, y la comercialización inicial se concentra en Estados Unidos y China.
  • Así te afecta: España no entrará en la primera ola comercial, pero la carrera internacional adelanta tecnologías de baterías y estructuras ligeras que acaban llegando a la automoción eléctrica convencional.