Casi una de cada cuatro asistencias en carretera este verano tuvo que ver con los neumáticos. Revisar la presión en frío y el dibujo antes del otoño evita la avería más común y una multa de 200 euros.
Los datos del último barómetro del Real Automóvil Club de España (RACE) confirman la tendencia. El 24,8% de las asistencias gestionadas en julio y agosto estuvieron relacionadas con las ruedas, 3,3 puntos porcentuales más que en el mismo periodo del año anterior. La organización atendió 120.248 intervenciones en toda España: prácticamente una de cada cuatro fue por un problema de ruedas.
El reparto de las averías deja otro apunte interesante. El motor concentró el 31,5% de los servicios y los fallos de batería, el 20,7%; entre las tres categorías sumaron el 77,1% de todas las actuaciones. Mientras motor y batería retrocedieron respecto a 2025, los neumáticos pasaron del 21,6% al 24,8%, con subidas tanto en julio como en agosto.
El calor extremo explica una parte del desgaste. Según los datos de la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET), España registró en 2026 su verano más cálido desde 1961, con una temperatura media de 24,5 grados y 61 días de ola de calor acumulados. El asfalto caliente, sumado a una presión incorrecta o a un desgaste previo, obliga al neumático a trabajar en condiciones más desfavorables.
El verano dispara las averías de neumáticos
El RACE no establece una relación causal directa, pero sí recomienda una comprobación sencilla antes de cualquier viaje largo. La presión de los neumáticos debe medirse en frío, ajustada a las indicaciones del fabricante y teniendo en cuenta si el coche circula cargado. También conviene revisar los flancos y la banda de rodadura para detectar cortes, grietas, deformaciones o desgastes irregulares.
Checklist rápida
| # | Qué revisar | Detalle clave |
|---|---|---|
| 1 | Presión en frío | Medir antes de rodar, ajustar a la ficha del coche y al peso del viaje. |
| 2 | Dibujo y flancos | Mínimo legal de 1,6 mm; buscar cortes, grietas o desgaste irregular. |
| 3 | Rueda de repuesto | No olvidar comprobar también su presión y estado. |
Cómo revisar la presión y el dibujo antes del otoño
La Dirección General de Tráfico recuerda que la profundidad legal mínima del dibujo es de 1,6 milímetros, aunque conviene sustituir las cubiertas antes de llegar a ese límite. Para medirla no hace falta un aparato caro: un comprobador de manómetro y una moneda bastan para una primera aproximación, aunque el taller puede certificar el estado real.
La presión inadecuada no solo reduce la adherencia. También incrementa la resistencia a la rodadura y eleva el consumo del vehículo, un sobrecoste que se nota en cada viaje. Ojo al flanco: un bache con el neumático blando puede dañar la llanta y la suspensión.
Revisar la presión en frío y el dibujo de 1,6 milímetros cuesta menos de diez minutos y evita la avería más común en carretera.
Qué te cuesta no revisarlos
Circular con el dibujo por debajo de 1,6 milímetros no solo multiplica el riesgo de reventón. También tiene consecuencias legales: la multa alcanza los 200 euros por neumático, que se quedan en 100 euros si pagas en los 20 días siguientes. Y en la ITV, unos neumáticos al límite son defecto grave: toca repetir la inspección.
Con el otoño llegan las primeras lluvias y la adherencia baja. Un dibujo gastado alarga la frenada sobre mojado y favorece el aquaplaning. Por eso, el cambio de cubiertas no es un capricho. Si detectas desgaste irregular, grietas o una presión que no se mantiene, acude a un taller de confianza: son síntomas de desalineación o de una fuga.
Cambiar los cuatro neumáticos cuesta, según tarifas medias del sector, entre 300 y 600 euros; reparar una avería mayor por un reventón puede superar con facilidad esa cifra. No es para tomárselo a broma.

