CATL abre la venta directa de su batería LFP de 587 Ah a 65 dólares el kWh

La celda de 1,88 kWh está pensada para almacenamiento estacionario y se vende a través de CATL Mall con un pedido mínimo de 324 unidades. CATL garantiza cinco años y envía los pedidos en un plazo de tres a cinco días.

CATL ha empezado a vender directamente su celda LFP de 587 Ah a 65 dólares por kWh. La jugada elimina intermediarios y abre la puerta a que pequeños integradores compren sin pasar por distribuidores.

El dato importa por una razón: la celda no está pensada para coches eléctricos, sino para el almacenamiento estacionario de energía. Hablamos de un producto industrial que puede cambiar las cuentas de las instalaciones de baterías a gran escala.

Qué es exactamente la celda de 587 Ah

La nueva celda de CATL tiene una capacidad de 587 Ah y 1,88 kWh. Mide 73,05 x 310 x 221,53 milímetros y pesa alrededor de 10,6 kilos, según los datos publicados por CATL Mall.

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Diseñada para almacenamiento fijo, no para automoción, su tasa de carga y descarga está limitada a 0,5C. Es una diferencia clave frente a las celdas de un coche eléctrico, que necesitan liberar y recuperar mucha energía en segundos.

La vida útil anunciada es de al menos 8.000 ciclos a 25 grados manteniendo hasta el 70% de su capacidad. Puede descargarse entre -25 y 60 grados, aunque para la carga el margen se reduce a entre 0 y 60 grados.

Esta unidad es la segunda generación de grandes celdas de almacenamiento de CATL, después de las conocidas 280 y 314 Ah. El tamaño de la 587 Ah permite montar grandes sistemas con menos unidades y menos puntos de conexión.

Por qué 65 dólares por kWh es un precio que cambia las cuentas

El precio publicado es de 435 yuanes por kWh, equivalentes a unos 65 dólares al cambio. CATL ha abierto la venta directa a través de su plataforma CATL Mall, lanzada este año y que en agosto ya superaba las 1.800 empresas registradas.

Eso sí, no es un producto para particulares. El pedido mínimo es de 324 celdas, lo que suma una capacidad de unos 608 kWh. Al precio anunciado, el pedido asciende a unos 39.500 dólares.

Para hacerse una idea, 608 kWh equivalen aproximadamente a la capacidad conjunta de unos 20 sistemas residenciales de 30 kWh cada uno. Es decir, CATL está vendiendo bloques que los integradores industriales convertirán después en instalaciones completas.

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CATL garantiza cinco años en esta celda y asegura envíos en un plazo de entre tres y cinco días. La venta directa evita el margen del distribuidor y permite a pequeños y medianos integradores acceder a un producto que antes solo llegaba a grandes clientes.

CATL no está abaratando la batería del coche eléctrico: está construyendo la cadena de suministro del almacenamiento masivo con el mismo músculo industrial que ya domina en automoción.

Lo que CATL no te dice si piensas en un coche eléctrico

Hay que repetirlo: esta celda no sirve para un turismo eléctrico. Su química LFP y su limitación a 0,5C la hacen ideal para acumular energía y liberarla de forma constante, no para acelerar un vehículo de 1.500 kilos.

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La estrategia de CATL va por otro carril. La compañía es el mayor fabricante mundial de baterías para coches eléctricos, con una cuota del 42,33% del mercado chino según la asociación china del sector. Ahora traslada esa escala al almacenamiento estacionario.

Las celdas grandes como la 587 Ah permiten reducir componentes, simplificar la integración y abaratar instalaciones de cientos de MWh o varios GWh. Es el tipo de avance que no se ve en un catálogo de concesionario, pero que define los costes de la energía renovable.

CATL ya emplea esta generación de celdas como base para soluciones de almacenamiento de gran capacidad y, en paralelo, desarrolla nuevas opciones con baterías de sodio.