Nissan fabricará el Kicks e-Power en Sunderland para Europa, Reino Unido y Turquía tras invertir 170 millones de libras.
La decisión, confirmada por Nissan, convierte a la fábrica británica en el cuarto centro de producción del modelo, que ya se ensambla en Japón, México y Brasil. El B-SUV híbrido llega a los concesionarios europeos con una misión clara: cubrir el hueco que dejará el Juke cuando se convierta en eléctrico puro en 2027.
Es un movimiento de cartera industrial, no un simple lanzamiento. Nissan asume que el cliente que aún no puede enchufar un coche necesita una alternativa híbrida creíble, y la coloca en la planta más estratégica que tiene fuera de Japón.
Sunderland se consolida como el eje híbrido de Nissan en Europa
La planta de Sunderland asumirá la producción del Kicks e-Power junto al Juke, el Qashqai y el Leaf tras una inversión de 170 millones de libras, unos 229 millones de dólares. El centro celebra este año su 40 aniversario y acumula 12 millones de vehículos fabricados desde que el primer Bluebird salió de la línea en 1986. Los números cuadran.
Eso sí, la de Reino Unido será la cuarta localización productiva del Kicks de segunda generación. Desde el lanzamiento del modelo original en 2016, Nissan ha vendido más de 1,8 millones de unidades en más de 70 países. El anuncio es una señal industrial relevante para la planta británica tras varios ejercicios de incertidumbre posbrexit.
Fabricar en Sunderland reduce la exposición de la gama europea a aranceles y simplifica la logística de un modelo que debe competir por precio. La planta ya tiene experiencia con sistemas híbridos y eléctricos, lo que abarata la adaptación de la línea del Kicks.
Sunderland no es solo una fábrica; es la pieza que convierte la estrategia de Nissan en una promesa creíble para Europa.
Un B-SUV de 4,37 metros que ataca al Toyota C-HR y al Hyundai Kona

Con 4.365 milímetros de longitud, el Kicks e-Power se situará entre los B-SUV más grandes de Europa: supera incluso a su primo, el Juke, que se queda en 4.210 milímetros. Sus rivales directos son el Toyota C-HR, el Hyundai Kona y el Volkswagen T-Roc, los tres con versiones híbridas autorrecargables ya consolidadas.
Nissan no ha detallado aún la ficha técnica de la versión europea, pero la referencia japonesa apunta al e-Power de tercera generación: un motor de gasolina 1.4 de 97 caballos como generador, un motor eléctrico delantero de 141 caballos y un propulsor trasero opcional de 67 caballos. La incógnita está en la tracción.
Si Europa recibe el esquema de tracción total e-4ORCE, el Kicks podría presentar una ventaja diferencial frente al C-HR, que también ofrece tracción integral en sus versiones superiores. Si se limita al eje delantero, la pelea se concentrará en consumo y precio, dos terrenos donde Toyota y Hyundai han demostrado un pulso agresivo.
Los dos eléctricos que completan la jugada: Pixo EV y Juke 2027
El Kicks no llega solo. Nissan desvelará la próxima semana un urbano eléctrico que recupera la denominación Pixo y que compartirá plataforma con el Renault Twingo y el Dacia Spring. El Juke, por su parte, se convertirá en eléctrico puro a partir de 2027, también en Sunderland. El aviso es claro.
Massimiliano Messina, presidente de la región AMIEO de Nissan, defendió la estrategia con una idea central: los clientes europeos quieren electrificación con opciones, no una imposición tecnológica. Por eso el Kicks e-Power se mantiene híbrido mientras el Juke se convierte en cero emisiones.
El movimiento tiene lógica de portafolio: Nissan necesita un híbrido competitivo en el mayor segmento europeo de SUV urbanos y, al mismo tiempo, no puede sacrificar el Juke en la transición al eléctrico. La decisión de producir ambos en Sunderland reduce exposición arancelaria en Reino Unido y aprovecha economías de escala con la plataforma del Leaf.
El reto no es técnico, es comercial. Toyota ha convertido el C-HR híbrido en un producto de alta rotación y Hyundai mantiene el Kona con versiones de gasolina, híbrida y eléctrica. Nissan juega con la baza de producir en Europa, pero el cliente de este segmento compra antes por precio mensual que por lugar de fabricación.

