Un 36% de los conductores españoles ha pospuesto reparaciones o mantenimientos no urgentes de su coche por motivos económicos, según un estudio de OpinionWay para Aramis Group. El dato queda seis puntos por encima de la media europea y obliga a separar lo que se puede aplazar de lo que acaba en avería cara.
El informe confirma que la mitad de los hogares considera el coche uno de sus mayores gastos. Además, el 80% de los conductores asegura que depende del vehículo para moverse como quiera, con una edad media del parque que roza los 15 años y un precio medio de coche nuevo por encima de los 40.000 euros.
Qué mantenimientos admiten espera y cuáles no
No todo toca hacerlo al día siguiente, pero conviene tener claro el límite. Aplazar la limpieza del aire acondicionado o las escobillas puede salir bien durante unas semanas; prolongar la revisión del aceite o circular con neumáticos al límite es otra historia.
- Aplazables con control: cambiar escobillas, sustituir el filtro del habitáculo, pulir una óptica o reparar un embellecedor. Operaciones de bajo riesgo si el coche sigue prestando el mismo comportamiento.
- Vigilancia estrecha: filtro de aceite, pastillas de freno con desgaste medio o líquido de frenos cerca del intervalo. Se pueden ajustar días, pero conviene fijar fecha en el taller.
- No aplazables: nivel o cambio de aceite fuera de rango, neumáticos por debajo del dibujo legal, holguras de dirección, frenos con ruido o testigos encendidos en el cuadro.
La clave está en no confundir ahorro de semanas con retraso de meses: un mantenimiento pospuesto en un coche de casi 15 años multiplica la probabilidad de rotura.
Cuánto cuesta no revisar el aceite y los neumáticos
El aceite es el primer elemento que conviene respetar. En motores de gasolina y diésel, las recomendaciones de los fabricantes suelen fijar el cambio cada 15.000 kilómetros o una vez al año, lo que ocurra antes. Retrasarlo desgasta cojinetes, árboles de levas y turbos; el cambio de aceite y filtro cuesta entre 70 y 120 euros, mientras que una avería grave de motor puede superar los 1.500 euros.
Retrasar el cambio de aceite puede parecer un ahorro de cien euros; la avería que provoca rara vez baja de mil quinientos.
Los neumáticos tampoco admiten prórrogas indefinidas. La ley exige un dibujo mínimo de 1,6 milímetros en toda la banda de rodadura. Por debajo, la sanción puede llegar a 200 euros, que se quedan en 100 euros si pagas en los 20 días siguientes, y la ITV se califica como defecto grave si toca inspección. Revisar la presión y el desgaste en casa lleva menos de diez minutos y evita sorpresas.
Ojo a esto: si el testigo de avería, el aviso de presión de neumáticos o el chirrido de frenos aparecen juntos, la visita al taller no debería esperar. En sistemas de frenos, dirección o airbag, el trabajo es de profesional.
Por qué 36 de cada 100 conductores retrasan la revisión
El contexto del estudio ayuda a entender el retraso. Con el precio medio de los coches nuevos por encima de los 40.000 euros y la inflación apretando el gasto familiar, muchos conductores estiran el mantenimiento para liberar liquidez. De hecho, en agosto se vendieron 155.532 turismos de ocasión en España, un 6,1% más que un año antes, según los datos recogidos en el informe.
Sin embargo, prolongar revisiones en un parque que roza los 15 años de edad media es jugar con desventaja. Un coche veterano ya no tolera los mismos kilómetros con el mismo aceite ni con presiones bajas. Lo que en un turismo nuevo es un simple ajuste, en uno antiguo puede convertirse en una cadena de averías.
El equilibrio es más fácil de lo que parece: fijar las operaciones esenciales en calendario y mover solo las secundarias. Antes de viajar, de pasar la ITV o de encarar un cambio de estación, conviene revisar niveles, neumáticos, luces y frenos. La próxima inspección o el próximo cambio de aceite marcan el horizonte perfecto para hacerlo.
🛠️ Guía rápida: revisión y mantenimiento
- Lo que debes revisar: nivel y antigüedad del aceite, presión y dibujo de los neumáticos, luces y testigos del cuadro.
- Cómo hacerlo: presión, nivel de aceite y luces se comprueban en casa; frenos, dirección o testigos encendidos requieren acudir a un taller de confianza.
- Cuánto cuesta: cambiar aceite y filtro entre 70 y 120 euros; ignorar neumáticos al límite puede sumar una multa de hasta 200 euros y el rechazo en la ITV.

