¿Sabías que un simple cambio de hora puede influir en tu conducción más de lo que imaginas? El próximo domingo 29 de marzo daremos paso al horario de verano. Dormiremos una hora menos y nuestro cuerpo necesitará tiempo para adaptarse, algo que puede afectar al estar al volante. Por eso, la DGT insta a los conductores a que se preparen ante el cambio horario.
Aunque pueda parecer un simple ajuste en el reloj, lo cierto es que tiene serias consecuencias. El cansancio, la adaptación del cuerpo al nuevo horario y las nuevas condiciones de iluminación pueden aumentar el riesgo de accidente. De ahí que la DGT recomiende una serie de consejos para conducir con seguridad y evitar sustos innecesarios. Estos son los siete que considera imprescindibles.
¿Por qué la DGT alerta ante el cambio de hora?

El cambio al horario de verano implica que a las 2:00 de la madrugada del domingo 29, los relojes se adelantarán hasta las 3:00. Dormiremos una hora menos y el organismo necesitará unos días para adaptarse. Según explica la Dirección General de Tráfico (DGT), esta pequeña alteración puede provocar somnolencia, falta de concentración y una menor capacidad de reacción, sobre todo en los primeros desplazamientos tras el cambio.
Los expertos en seguridad vial recuerdan que la fatiga está presente en un gran número de siniestros, y que cualquier alteración en los hábitos de sueño puede incrementar el riesgo. Por este motivo, la DGT recomienda planificar los viajes del domingo con más calma, evitar conducir si se ha descansado poco y prestar especial atención en trayectos largos o nocturnos.
La visibilidad, un factor clave en la seguridad vial

Uno de los aspectos que más preocupa a la DGT tras el cambio horario es la iluminación. Diversos estudios sobre siniestralidad indican que una parte importante de los accidentes se produce en condiciones de visibilidad limitada, ya sea por falta de luz natural o por deficiencias en el alumbrado del vehículo.
Según informes de seguridad vial, uno de cada tres accidentes está relacionado con problemas de visibilidad o iluminación insuficiente. Circular con faros en mal estado, con el parabrisas sucio o con los sistemas de iluminación mal regulados aumenta el riesgo en carretera, especialmente al amanecer y atardecer, momentos en los que el ojo humano necesita más tiempo para adaptarse a los cambios de luz.
Consejos de la DGT para conducir tras el 29 de marzo

El primero de los consejos de la DGT es revisar el estado del sistema de iluminación del coche. Antes de iniciar cualquier desplazamiento, conviene comprobar que las luces funcionan correctamente, que no están fundidas y que el parabrisas está limpio. También es importante verificar el estado de los limpiaparabrisas, ya que la suciedad o la lluvia pueden reducir mucho la visibilidad.
El segundo consejo pasa por sustituir las lámparas cuando sea necesario y hacerlo siempre por pares. Cambiar solo una bombilla puede provocar diferencias de intensidad que dificultan la conducción nocturna. La DGT recuerda además que deben usarse siempre luces homologadas y correctamente reguladas para evitar deslumbramientos a otros conductores.
¿Cómo evitar riesgos en carretera?

Otra recomendación de la DGT es mantener las luces encendidas durante el día si el vehículo no dispone de sistema de luz diurna. Aunque haya buena visibilidad, llevar el alumbrado activado mejora la percepción del coche por parte de otros usuarios, algo especialmente útil en días nublados o en carreteras secundarias.
Tráfico también aconseja revisar el estado de la batería, sobre todo antes de hacer viajes largos. El cambio de hora de este 2026 coincide con desplazamientos de fin de semana, el inicio de la Semana Santa y la llegada de la primavera, época en la que muchos conductores utilizarán el coche con más frecuencia. Una batería en mal estado puede provocar averías inesperadas y situaciones peligrosas en carretera.
Pon atención a la iluminación

La DGT también insiste en la importancia de mantener los faros en buen estado, con el cristal limpio y correctamente regulados. Con el paso del tiempo, los plásticos de los faros se deterioran y pierden transparencia, lo que reduce la capacidad de iluminación. Restaurarlos o sustituirlos cuando sea necesario mejora notablemente la seguridad, sobre todo al conducir de noche.
Otro consejo fundamental es saber cómo actuar ante un deslumbramiento. Si un vehículo viene de frente con las luces largas o con un alumbrado mal regulado, lo recomendable es bajar ligeramente la vista hacia el lado derecho de la carretera y guiarse por la línea del arcén. De esta forma se evita perder la referencia de la vía.
Por último, la DGT recuerda la importancia de llevar en el coche una baliza V16 conectada y lista para usar. En caso de avería o accidente, el dispositivo permite señalizar el vehículo de forma rápida y visible, sin necesidad de salir a la calzada. Con el aumento de desplazamientos tras el cambio de hora, contar con este sistema puede marcar la diferencia en una situación de emergencia.

































































































































































































































