Subir la franquicia del todo riesgo de 150 a 500 euros rebaja la prima entre un 20% y un 30%, según los datos que manejan comparadores como Acierto.
La franquicia es la parte del siniestro que asume el conductor antes de que la aseguradora empiece a pagar. Con un tramo de 300 euros, un golpe de 800 euros en el taller se resuelve con 300 de tu bolsillo y 500 de la compañía.
El ahorro en la prima se repite cada año; el coste por siniestro depende de si hay parte o no. Un tramo mal calculado se come el descuento con el primer golpe.
Qué cambia en la prima al mover la franquicia
Los tramos habituales son 150, 300 y 500 euros. El salto grande está en los extremos: pasar de 150 a 500 euros permite un recorte de entre el 20% y el 30% en la prima anual, según el análisis de la Organización de Consumidores y Usuarios. El tramo de 300 queda en un punto intermedio.
Traducido al recibo: si la prima del todo riesgo ronda los 600 euros al año, un recorte del 25% supone 150 euros menos. Ese es el margen real que se gana al aceptar una franquicia más alta.
La franquicia no es un castigo: es la palanca más directa para decidir cuánto pagas de prima y cuánto asumes cuando llega el parte.
El límite lo marca la siniestralidad. Quien no ha declarado un parte en cinco años rara vez usará un tramo de 500 euros; quien suma dos partes en dos años debería mirar con lupa cuánto asume.
Coberturas comparadas
| Tramo de franquicia | Qué asume el conductor | Efecto en la prima |
|---|---|---|
| 150 euros | La parte más baja del siniestro; la compañía cubre desde el primer euro por encima. | Prima de referencia, la más alta de las tres. |
| 300 euros | Tramo intermedio: equilibrio entre coste anual y desembolso en el parte. | Recorte moderado frente al tramo de 150 euros. |
| 500 euros | El conductor asume más en cada siniestro antes de que pague la aseguradora. | Recorte de entre el 20% y el 30% frente al tramo de 150 euros. |
Cómo elegir entre 150, 300 y 500 euros
La primera variable es el valor del coche. En un vehículo de más de diez años, el valor de mercado puede acercarse al coste de una reparación media: si la indemnización es baja, una franquicia alta deja el parte casi sin cubrir.
La segunda es el uso. Quien circula a diario por ciudad y aparca en la calle acumula más probabilidad de golpes y de partes, y ahí el tramo alto se nota antes. Quien hace pocos kilómetros y duerme en garaje tiene margen para asumir más.
- Antigüedad del coche: a partir de los ocho o diez años, el valor asegurado cae y la franquicia pesa más en la indemnización final.
- Historial de partes: dos o más siniestros en dos años aconsejan un tramo bajo.
- Presupuesto disponible: el tramo alto reduce la cuota, pero exige tener 500 euros a mano si llega el golpe.
- Coberturas con franquicia propia: lunas, robo y daños propios pueden llevar importes distintos.
La franquicia no siempre es única. Bastantes pólizas fijan importes distintos para lunas, robo o daños propios, y algunas dejan la luna sin franquicia a cambio de una prima superior. Revisar cada cobertura por separado evita sorpresas en el taller.
Lo que conviene revisar antes de cambiar de tramo
El mercado del seguro de coche ha girado hacia primas más ajustadas al uso. Las modalidades de pago por kilómetros y las tarifas que miden el estilo de conducción permiten bajar la prima sin tocar la franquicia, y muchas compañías las combinan con el todo riesgo.
La comparación entre ofertas sigue siendo el punto de partida más rentable. Según el comparador Acierto, contrastar más de 30 seguros de coche lleva unos tres minutos y permite ver cuánto cambia la prima al mover la franquicia.
Antes de firmar conviene aclarar tres cosas con el asesor: cuánto sube la cuota al bajar un tramo, si la franquicia se aplica por siniestro o por año, y qué coberturas llevan franquicia propia. Las exclusiones de daños propios y el límite del valor asegurado son los dos puntos que más conviene tener claros antes del primer parte.
El siguiente hito es la renovación anual: ahí se puede cambiar de tramo sin esperar a la siguiente póliza, siempre dentro de las condiciones del contrato. Comparar la prima actual con la de hace dos años da la medida real del ahorro.
📌 El seguro al detalle
- Qué ofrece este seguro: cobertura de daños propios, robo, incendio y lunas con un importe fijo a cargo del conductor por siniestro, fijado en 150, 300 o 500 euros.
- A quién va dirigido: conductores con coche de más de cinco años, uso moderado y capacidad de asumir un desembolso puntual a cambio de una prima más baja.
- Cuánto cuesta: pasar de 150 a 500 euros de franquicia rebaja la prima entre un 20% y un 30%, lo que en una póliza de 600 euros anuales supone hasta 180 euros menos al año, unos 15 euros al mes.

