El Porsche Macan de nueva generación, con motores de combustión, continúa su desarrollo, y lo hace de una forma muy poco habitual: escondido bajo la carrocería de otro coche. Las primeras mulas del proyecto Octan, como se conoce a este desarrollo, se construyeron sobre un Audi Q5, y ahora una nueva unidad ha sido sorprendida en Nürburgring (Renania-Palatinado, Alemania) con varias modificaciones respecto a las anteriores.
La principal novedad está en el frente. Los faros se han montado ahora en la parte superior, aunque siguen procediendo del Q5, de modo que la firma de Stuttgart todavía no quiere enseñar nada de la firma lumínica definitiva. Es un paso más en la transformación de una base que, por el momento, delata su origen.
En la zaga también hay movimiento. Es posible que el prototipo ya lleve instalado el sistema de escape de Porsche, algo que, de confirmarse, acercaría un poco más este vehículo de pruebas al coche final.

Las imágenes muestran, además, que Porsche ha empezado a equipar el habitáculo. Es un cambio relevante, porque cuando se publicaron las primeras fotos espía el interior no mostraba diferencias respecto al del Q5.
Conviene recordar que las primeras mulas se encontraban en una fase muy primaria, sin diferencias visibles respecto al Audi Q5 que servía de base. Que ahora aparezcan novedades en los faros, el escape y el interior indica que el proyecto avanza, algo que no era tan evidente hace unos meses.
Dada la evolución constante de estas mulas, todo apunta a que este invierno podremos ver por fin los prototipos reales del proyecto Octan, tal y como se había adelantado. Será entonces el momento de comprobar cuánto queda del Audi Q5 en el nuevo Macan y cuánto es puro Porsche.
Para entender la importancia de este desarrollo conviene recordar cómo se ha llegado hasta aquí. La eliminación del Macan de combustión, a mediados de 2024, fue una decisión forzada por las circunstancias, pero supuso renunciar a un modelo que por entonces era el más vendido de la marca. A nuestro juicio, fue uno de los mayores errores recientes de la industria.

A ello se sumó el escaso éxito de su sucesor, el Macan eléctrico, de modo que tarde o temprano había que revivir este modelo. Pertenecer al Grupo Volkswagen (Wolfsburgo, Baja Sajonia, Alemania) facilita la tarea, porque permite elegir una base de partida, y esta no podía ser otra que la del Audi Q5.
No es una solución nueva. El Macan original, lanzado a principios de 2014, compartía plataforma con el Q5 de la época, la conocida como MLB, y también algunos motores. Sin embargo, al volante aquellos dos coches se parecían muy poco, porque Porsche siempre imprime su sello en todo lo que hace.
Otra de las grandes novedades respecto a su antecesor será la presencia de versiones híbridas enchufables. La primera generación solo dispuso de motores de gasolina sin electrificación alguna y, durante un periodo breve, entre finales de 2013 y principios de 2017, de un diésel 3.0 V6 de 258 CV.

Tampoco está del todo claro cómo se llamará. Lo más probable es que conserve el nombre Macan aun conviviendo con el eléctrico, algo que ya sucede con el Cayenne, pero se han barajado otras opciones, como Cajun, el nombre del proyecto inicial a principios de la década de 2010, o el propio Octan, cuyo origen desconocemos. De momento, 2028 sigue siendo la fecha en la que este modelo estará listo. Queda mucho camino por recorrer, pero cada nueva mula deja claro que Porsche se toma muy en serio el regreso de un SUV que, a nuestro juicio, nunca debió desaparecer.
Galería de imágenes espía del Porsche Macan 2028/Proyecto Octan
Fotos: SHProshots














