Cambio de hora: revisa las luces del coche el 25 de octubre y evita la multa de 200 euros por una luz fundida

Con el horario de invierno, los trayectos de vuelta a casa se hacen de noche y el alumbrado pasa a ser el sistema de seguridad que más trabaja. Una bombilla fundida se detecta en diez minutos y se corrige por menos de 25 euros.

El cambio de hora de este domingo 25 de octubre devuelve la oscuridad a los trayectos de tarde. Y una simple luz fundida en el coche se paga con 200 euros de multa.

La transición al horario de invierno no cambia solo la hora de la cena. A partir del lunes, la vuelta del trabajo y los paseos con el perro se harán en penumbra o de noche, y el alumbrado deja de ser un adorno para convertirse en el sistema de seguridad que más trabaja. Revisar faros, escobillas y cristales antes de esa fecha cuesta menos que una cena.

Por qué el cambio de hora dispara el riesgo en carretera

Los datos que maneja la Dirección General de Tráfico describen una coincidencia que se repite cada año: el último trimestre —octubre, noviembre y diciembre— concentra el 31% de los accidentes con animales implicados. Menos horas de luz hacen que la actividad de la fauna silvestre al ocaso, con jabalíes, corzos y ciervos, coincida con las horas punta de tráfico interurbano.

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A esa estadística se suma otro dato que la DGT consolida cada ejercicio: más de 3.000 siniestros al año con perros implicados en carreteras españolas. Muchos ocurren en tramos interurbanos y vías secundarias donde cada metro de distancia de frenado cuenta.

La Real Sociedad Canina de España ha puesto el foco en este calendario. Su presidente, José Miguel Doval, insiste en que la visibilidad y la responsabilidad compartida entre conductores y dueños son la baza para evitar tragedias en las horas de menos luz. Traducido al volante: adecuar la velocidad y mirar más allá del cono de los faros.

Con una hora menos de luz, cada metro de visibilidad cuenta: revisar los faros antes de arrancar sale más barato que cualquier reparación de chapa.

Cómo revisar las luces del coche en diez minutos

La comprobación del alumbrado es una de las pocas operaciones que puedes hacer tú mismo sin herramienta y sin riesgo. Enciende todas las luces contra una pared y mira el reflejo: ahí se delata la bombilla fundida que en marcha pasaría desapercibida. Repasa la lista con el motor en marcha y, si puedes, con alguien ayudando desde fuera.

  • Luces de cruce y carretera: misma intensidad y misma altura en ambos lados.
  • Intermitentes: los dos delanteros, los traseros y los repetidores laterales.
  • Freno y marcha atrás: mejor con alguien fuera pisando el pedal.
  • Matrícula y antiniebla trasera: obligatorias y casi siempre olvidadas.
  • Escobillas y cristal: entre 10 y 25 euros por pareja.

Aprovecha para limpiar el parabrisas por dentro, porque la película grasa difumina la luz de los faros contrarios, y para rellenar el limpiaparabrisas. Si el coche lleva faros de LED o xenón no cambies nada de forma preventiva: cuando falla un módulo, el cuadro avisa y ahí sí toca taller.

Multa, ITV y avería: lo que cuesta no mirar

La sanción por circular con una luz fundida es de 200 euros, que se quedan en 100 euros si abonas en los 20 días siguientes. El Reglamento General de Circulación obliga a llevar alumbrado cuando la visibilidad es escasa, y una bombilla fundida incumple esa obligación aunque el resto de faros funcione.

En la ITV, el alumbrado es uno de los capítulos que más defectos genera. Una bombilla fundida se califica habitualmente como defecto leve, así que pasas con observación; si la que falla es una luz de cruce o se acumulan varias, puede subir a grave y te obliga a corregirlo y repetir la inspección.

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Prevenir cuesta 15 euros; no mirar sale mucho más caro

La cuenta es tan sencilla que da reparo escribirla. Una bombilla halógena cuesta entre 5 y 15 euros y en muchos modelos se cambia en diez minutos; con acceso complicado, el taller cobra la mano de obra y la operación queda entre 20 y 60 euros. Frente a eso, la multa de 200 euros es la parte barata: circular con una luz fundida te hace mucho más difícil de ver.

El patrón se repite en casi todo el mantenimiento de invierno. Escobillas nuevas, parabrisas limpio y líquido a nivel cuestan menos de 30 euros; afrontar una noche de lluvia con el cristal sucio no tiene precio de reparación, porque ese riesgo se evita, no se arregla. Eso sí, hay un límite claro: si el fallo está en el sistema eléctrico o en la regulación del haz, no lo toques. Es trabajo de profesional.

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La fecha es mañana: 25 de octubre. A partir de ahí cada trayecto de tarde se hará con menos luz y la fauna silvestre ganará presencia en la calzada. Diez minutos con el coche parado y las luces encendidas contra una pared bastan para saber si tienes un problema. Si tu próxima ITV cae en los próximos meses, revisa el alumbrado ahora.

🛠️ Guía rápida: revisión y mantenimiento

  • Lo que debes revisar: cruce, carretera, intermitentes, freno, marcha atrás, matrícula y antiniebla, además de escobillas y cristal.
  • Cómo hacerlo: enciende todo el alumbrado contra una pared y compara el reflejo; es seguro en casa. Si falla un módulo LED o el sistema eléctrico, acude a un profesional.
  • Cuánto cuesta: una bombilla, entre 5 y 15 euros; la operación en taller, entre 20 y 60 euros. La multa por luz fundida es de 200 euros, reducible a 100 euros por pronto pago.