Mercedes tiene 33 años y ha trabajado durante toda su vida en varios talleres. Su día a día no ha cambiado tanto, pero la realidad del sector sí que lo ha hecho. Tanto por el envejecimiento de los trabajadores como por los vehículos que recibe, cada día con más tecnología y más sistemas electrónicos.
«Trabajo hay de sobra. El problema es que no hay quien quiera quedarse«, reconoce. Precisamente, lo que el sector lleva años reclamando. Los mecánicos tienen cada vez más carga de trabajo y no hay relevo generacional, pues en los últimos años se ha reducido el número de jóvenes dispuestos a trabajar en talleres. Y eso ya empieza a notarse.
Los talleres tienen mucho trabajo y pocos jóvenes que quieran quedarse

«El taller no para. Hay semanas en las que no damos abasto y la agenda está llena con días de antelación», explica Mercedes. Y no pienses que es un hecho aislado que ocurre en su taller, porque es la realidad del sector en toda España. Hace unos días, la patronal de talleres Corve, en Girona, confirmó con cifras que la carga de trabajo ha aumentado en los últimos años por la electrificación y por el envejecimiento del parque móvil español.
De hecho, la edad media de los coches ha pasado de rondar los 10 años antes de la pandemia a situarse actualmente en 14,5 años, según datos de ANFAC. Es de lógica que cuantos más coches viejos haya en nuestras carreteras, mayor serán las averías, el mantenimiento y las visitas al taller.
El escenario debería ser ideal para atraer a nuevos profesionales, pero no ocurre al ritmo que el sector necesita. «Desde fuera, parece un trabajo duro y poco agradecido. Pero si te gusta, desde dentro es todo lo contrario«, reconoce. El problema es la percepción del oficio y el desgaste asociado.
Y sí, ser mecánico hoy en día exige una formación más completa que hace años, porque la tecnología de los vehículos ha evolucionado a un ritmo vertiginoso en los últimos años. Aunque los eléctricos y los híbridos están ganando peso, la inmensa mayoría de los coches que llegan hoy a los talleres son de combustión con una mecánica ‘clásica’.
Formación dual, electrificación y talento

En los últimos años, la formación profesional dual ha permitido que muchos jóvenes puedan llegar a los talleres directamente desde el instituto. Así, pueden aprender, practicar y familiarizarse con la realidad de la profesión desde el primer día. Aunque Mercedes advierte de que el problema llega después.
«Entran bien preparados, con una base técnica y ganas, pero muchos no se ven aquí dentro de 10 o 15 años«, señala. Es la misma postura que mantiene Corve, pues aseguran que es un trabajo bien pagado, pero una buena parte del talento termina buscando salidas en otros sectores.
Además, la electrificación ha subido el nivel. Los coches actuales cada vez tienen más electrónica, más diagnosis y más formación continua, así que añade cierta presión. «Ya no sirve lo de aprender una vez, tienes que estar actualizándote todo el tiempo», reconoce.
¿Por qué los talleres ya no son como antes?

El cambio afecta a los mecánicos y también a los talleres en sí. Han tenido que invertir mucho en maquinaria, tecnología y equipos de protección individual para trabajar con vehículos electrificados. Incluso crear zonas seguras dentro del taller para híbridos y eléctricos, pues no es lo mismo trabajar en un coche de combustión que hacerlo con una batería y sistemas electrónicos complejos.
A esto se le suma la inversión constante en formación, sobre todo para mecánicos acostumbrados a trabajar con motores gasolina y diésel. Y eso que el ritmo real de la electrificación en España todavía está lejos de las previsiones europeas.












































































