Equipamiento para la moto obligatorio en 2026: la multa de 200 euros que debes evitar con cascos, guantes y calzado

A partir del 1 de octubre de 2026, los motoristas deberán llevar casco homologado ECE 22.06, guantes certificados y calzado cerrado en todas las vías. Te explicamos cómo elegir el equipo adecuado y evitar la multa de 200 euros.

Si conduces una moto, tienes pocos meses para adaptarte a la nueva normativa que endurece el equipamiento obligatorio. A partir del 1 de octubre de 2026, salir a la carretera sin casco homologado ECE 22.06, guantes certificados o calzado cerrado puede costarte una multa de hasta 200 euros. El Consejo de Ministros ya ha aprobado la modificación del Reglamento General de Circulación, y las estaciones de ITV empezarán a verificar estos elementos en las inspecciones. No lo dejes para última hora: te contamos qué cambia y cómo elegir cada pieza para evitar la sanción.

Las tres novedades del equipamiento obligatorio desde octubre

La reforma introduce tres exigencias que afectan a todos los motoristas y pasajeros, tanto en vías urbanas como interurbanas. El objetivo declarado es reducir la siniestralidad: según los datos oficiales de la DGT, los traumatismos en extremidades y cabeza siguen siendo la principal causa de lesiones graves en accidentes de moto.

Estos son los cambios concretos:

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  • Casco integral o jet con homologación ECE 22.06. Quedan prohibidos los modelos que solo tengan una certificación simple. Afecta sobre todo a ciclomotores, donde hasta ahora se toleraban soluciones menos completas.
  • Guantes obligatorios para conductor y pasajero en carretera. La norma fija la obligación en vías interurbanas desde el primer día, aunque la orden ministerial que detallará las especificaciones técnicas exactas se publicará más adelante. Mientras tanto, se recomienda optar por guantes certificados según la norma europea EN 13594, con protecciones en nudillos y palma.
  • Prohibición total de calzado abierto. Sandalias, chanclas o cualquier zapato que deje el pie al aire pasan a ser sancionables en cualquier tipo de vía. El calzado debe ser cerrado y cubrir el pie por completo; lo ideal es que proteja también el tobillo.

El incumplimiento de cualquiera de estos tres puntos puede acarrear una multa de hasta 200 euros, que se reduce a 100 euros si se abona en los 20 días siguientes al pronto pago. Además, en caso de control de la DGT, el agente puede inmovilizar el vehículo si considera que el equipamiento es claramente inseguro.

Casco ECE 22.06: cómo comprobar que el tuyo cumple con la norma

El casco es la pieza más crítica. La normativa exige la homologación ECE 22.06, la versión más reciente del estándar europeo, que actualiza los ensayos de impacto y la absorción de energía. Para verificar que tu casco está dentro de la legalidad, basta con buscar la etiqueta de homologación ECE cosida en la correa de cierre. Debe incluir la letra «E» seguida del número del país que emitió la certificación y el código completo de la norma (22.06). Si solo ves un adhesivo en la carcasa o la referencia es anterior (22.05), no será válido a partir de octubre.

Escoger la talla correcta es igual de importante que la homologación. Para medir tu cabeza, utiliza una cinta métrica flexible, pásala por encima de las cejas y rodea la parte más ancha del cráneo; el resultado en centímetros te dará la referencia según la tabla del fabricante. El casco debe quedar ajustado sin holguras pero sin presionar en exceso: si puedes moverlo de lado a lado con las manos o se gira cuando niegas con la cabeza, necesitas una talla menor.

Tampoco olvides que los cascos tienen vida útil limitada. Los materiales que absorben la energía se degradan con el tiempo, los cambios de temperatura y la humedad. Los especialistas recomiendan sustituirlos cada cinco o siete años, aunque no hayan sufrido un golpe. Si se te cae al suelo desde una altura superior a un metro o sufres un accidente, renuévalo inmediatamente, aunque no veas daños externos.

Un buen equipamiento no es un trámite para esquivar la multa: es la carrocería del motorista. Invertir en un casco certificado, guantes con protecciones y calzado cerrado reduce drásticamente las consecuencias de cualquier caída.

casco homologado ECE

Guantes y calzado: las exigencias que llegan en octubre

Hasta ahora, el uso de guantes solo era obligatorio en el caso de los motoristas profesionales o en ciertas condiciones, pero la nueva redacción del Reglamento de Circulación lo impone para todos los ocupantes en vías interurbanas. La Dirección General de Tráfico insiste en que el guante no es un complemento estético: en una caída, las manos son la primera parte del cuerpo que toca el asfalto, y las lesiones en los dedos o las palmas pueden dejar secuelas permanentes. Por eso se aconseja elegir modelos homologados bajo la norma EN 13594, que garantizan resistencias mínimas a la abrasión, al desgarro y al impacto en los nudillos.

En cuanto al calzado, la prohibición de chancletas o sandalias se extiende a todo el territorio y no depende del tipo de vía. La multa por calzar un zapato abierto será de hasta 200 euros, idéntica a la de no llevar casco o guantes. Un calzado adecuado no tiene por qué ser una bota técnica de competición: puede valer una zapatilla cerrada de suela firme siempre que cubra todo el pie. Sin embargo, si circulas habitualmente por carretera, lo recomendable es subir un escalón y optar por un modelo que proteja el tobillo y disponga de refuerzos en la puntera y el talón.

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El mensaje que subyace en la reforma es claro: el equipamiento deja de ser una recomendación para convertirse en una exigencia con consecuencias económicas y, sobre todo, de seguridad. Con la fecha del 1 de octubre a la vuelta de la esquina, revisar ahora tu casco, tus guantes y tu calzado te ahorrará la multa y puede marcar la diferencia en caso de incidente.

🛠️ Guía rápida: revisión y mantenimiento

  • Lo que debes revisar: la etiqueta ECE 22.06 en la correa del casco, la certificación EN 13594 de los guantes y que el calzado sea cerrado y sin huecos.
  • Cómo hacerlo: comprueba la talla del casco con una cinta métrica y renuévalo si supera los cinco años; elige guantes con protecciones en nudillos y palma; sustituye cualquier calzado abierto por uno que cubra todo el pie.
  • Cuánto cuesta: la multa por incumplir cualquiera de estos tres puntos puede alcanzar los 200 euros (100 euros si pagas en los primeros 20 días). Invertir en un buen equipamiento sale más barato que una sanción.

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