Jonny Smith enfrenta al Honda City Turbo II con el Honda e: 40 años de diferencia, un mismo espíritu

Jonny Smith, del canal The Late Brake Show, reúne al Honda City Turbo II de 1982 y al Honda e en una comparativa de 47 minutos llena de historia, curiosidades y conducción real.

Cuarenta años separan al Honda City Turbo II del Honda e, pero el presentador de The Late Brake Show, Jonny Smith, está convencido de que hay algo más que un simple apellido en común. En su último vídeo de casi 50 minutos, Smith reúne a estos dos modelos para diseccionar sus personalidades y comprobar si el pequeño eléctrico merece el título de sucesor espiritual del legendario compacto japonés.

El City Turbo II, un juguete para adultos

Para poner en situación, cabe recordar que el City Turbo II de 1982 montaba un motor de 1.2 litros con turbocompresor, ofrecía unos 110 CV y se hizo famoso por su compatibilidad con la Motocompo, una scooter plegable que cabía en el maletero. Aquella máquina de apenas 700 kilos se convirtió en un icono de la irreverencia japonesa, un juguete para adultos con un carácter explosivo que aún hoy despierta pasiones.

Smith no rehúye los datos históricos y revive en su análisis la esencia de este pequeño hot hatch: un coche diseñado para exprimir cada semáforo y cada curva con una sonrisa de oreja a oreja.

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Honda e, el urbano eléctrico con 130 millas de carisma

En la otra esquina del ring aparece el Honda e, lanzado en el Reino Unido en 2020 con una autonomía de 130 millas y un precio de partida de 19.000 libras. Smith destaca que este urbano eléctrico no presume de cifras de autonomía ni de velocidad punta, sino de un carisma innegable que lo convierte en un coche especial.

“A pesar de su tamaño, tiene mucho carisma”, subraya Smith durante el vídeo, dejando claro que para él el Honda e es una apuesta por la personalidad frente a la pura funcionalidad. El pequeño eléctrico, con su diseño retro y su habitáculo minimalista, se ha ganado un hueco entre los coches que transmiten algo más que kilómetros.

Ese pequeño Honda e, con sus limitadas 130 millas de autonomía, tiene tanto carisma como el City Turbo II de 1982.

— Jonny Smith, The Late Brake Show

Conducción: la herencia espiritual se siente en la ciudad

Según Smith, el Honda e hereda el espiritu travieso del City compensando la ausencia de turbo con una respuesta inmediata y una suspension disenada para sacar partido a cada metro de asfalto urbano. Aunque las generaciones y las tecnologías los separen, ambos comparten una agilidad endiablada y un optimismo que invita a buscar excusas para seguir conduciendo.

El veterano City Turbo II, con su entrega explosiva y su ligereza casi de kart, sigue siendo un coche que pide ser exprimido en cada esquina, según la experiencia de Smith. Mientras que el Honda e transforma el silencio eléctrico en una invitación a redescubrir las calles, el clásico de los ochenta convierte cada aceleración en un recordatorio de por qué amamos los pequeños turbocompresores.

¿Un sucesor o un simple guiño retro?

Smith no elude la pregunta que sobrevuela toda la comparativa: ¿basta con el baúl de los recuerdos? El City Turbo II fue un modelo de nicho, casi extravagante, y el Honda e repitió esa fórmula dos décadas después con un producto igual de especializado. Aunque el eléctrico ya no se fabrica desde 2024, su legado como objeto de culto está más vigente que nunca, precisamente por atreverse a ser distinto.

La propuesta de The Late Brake Show nos recuerda que, más allá de las prestaciones en papel, hay coches que se compran con el corazón. La prueba en carretera de Smith demuestra que cuando un vehículo está bien diseñado para emocionar, las cifras de rendimiento pasan a un segundo plano. Tanto el City Turbo II como el Honda e comparten esa chispa de irreverencia que convierte cada trayecto en una pequeña aventura. ¿Será ese el ingrediente secreto que muchas marcas de hoy han olvidado?

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Puedes ver el análisis completo en el vídeo original de The Late Brake Show en YouTube.

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