Si te gusta viajar con tu furgoneta y disfrutar de la naturaleza, pero no quieres gastar mucho dinero en una autocaravana o una furgoneta camperizada, hay soluciones más económicas y ecológicas que te permitirán vivir la experiencia camper sin renunciar a la comodidad y la movilidad.
En este artículo te explicamos cómo puedes convertir tu furgoneta en una camper por un presupuesto bajo y también cómo puedes transformar su mecánica para obtener la etiqueta ECO y acceder a las zonas de bajas emisiones de las ciudades.
La transformación en camper

Una de las opciones más sencillas y económicas para camperizar tu furgoneta es usar los kits modulares que ofrecen algunas empresas españolas, como The Camper Kits o PlugVan. Estos kits consisten en unos módulos que se pueden instalar y desinstalar fácilmente en el maletero de tu furgoneta, sin necesidad de hacer ninguna modificación ni homologación en el vehículo. Así, puedes usar tu furgoneta como un coche normal cuando no viajas, y convertirla en una camper cuando te apetezca.
Los kits modulares incluyen los elementos básicos para vivir en tu furgoneta, como una cama, una mesa, una pila, compartimentos de almacenaje y algunos accesorios opcionales, como una nevera o una ducha portátil. Los kits se adaptan a diferentes modelos y tamaños de furgonetas, y se pueden personalizar según tus necesidades y preferencias. El precio de estos kits varía entre 1.000 y 2.000 euros, dependiendo del modelo y las opciones elegidas.
Consiguiendo la etiqueta ECO

Otra forma de ahorrar dinero y reducir el impacto ambiental de tu furgoneta es transformar su motor a gas licuado de petróleo (GLP). El GLP es un combustible alternativo que tiene varias ventajas frente a la gasolina o el diésel: es más barato, menos contaminante y te permite seguir usando ambos carburantes. Además, al usar GLP, tu furgoneta obtendrá la etiqueta ECO, que te permitirá acceder a las zonas de bajas emisiones de las ciudades y beneficiarte de algunas ventajas fiscales y de circulación.
Para realizar la conversión a GLP, necesitas un coche de gasolina que esté homologado según la normativa de emisiones Euro 3 o posteriores, y que esté matriculado a partir de 2001. También puedes hacer la conversión con un diésel, pero es más complejo y costoso. La conversión a GLP debe realizarse en un centro homologado, con un kit homologado, y pasar la ITV de Reforma. El coste total de este proceso ronda entre 1.500 y 2.000 euros.
La regla de las tres erres también viaja en camper

¿Para qué comprar cosas nuevas y gastar dinero y recursos cuando puedes darle una segunda vuelta a los objetos que tienes por casa en un cajón? Vajillas, cubiertos, toallas…
Esa máxima de las tres erres –reducir, reutilizar, reciclar– también se aplica a dos de los aspectos fundamentales de este tipo de vehículos: el consumo de agua y electricidad. En lugar de llevar encima un WC químico, que gasta mucha agua y contamina el entorno, existe la opción de hacerte con un WC seco con bolsas compostables.
En cuanto al uso de agua para la limpieza, si vas a lavar tus platos o tu ropa o a darte un baño en ríos y otras fuentes naturales, es importante que lo hagas con jabón biodegradable para evitar la contaminación y los posibles efectos en los ecosistemas. Y ya para nota, si quieres reducir el consumo de plástico, puedes utilizar cepillos y otros equipamientos fabricados con bambú, desechables.
Nunca olvides que la energía te hará falta

Otro de los puntos clave en este tipo de viajes es la energía para cocinar, cargar móviles, portátiles, tabletas y otros dispositivos y, aunque en lugares de estacionamientos suele haber puntos de electricidad, puede ser un problema si vamos a perdernos en la naturaleza. Allí, el sol es nuestro mejor aliado: ya existen placas solares económicas y convertidores que pueden transformar esa energía para ser utilizada por un enchufe corriente o USB. No obstante, opciones como el camping gas o las barbacoas de bambú y cartón también son adecuadas y verdes.
No por obvio hay que dejar de recordar una máxima básica para todo viajero en camper: respetar el entorno y dejar todo tal y como lo encontraste. Y eso pasa por reciclar tus desechos, evitar generarlos cuando no es necesario, compostar los residuos orgánicos y apoyar al comercio local de aquellos lugares que visites.
Libertad y comodidad para viajar

Como has visto, camperizar tu furgoneta y obtener la etiqueta ECO es posible por menos de 4.000 euros, si optas por los kits modulares y la conversión a GLP. De esta forma, podrás disfrutar de la libertad y la comodidad de viajar con tu furgoneta, sin renunciar a la movilidad y la sostenibilidad.
Si te animas a probar esta opción, no olvides consultar las condiciones y requisitos de cada empresa y centro homologado, y seguir las normas de seguridad y circulación vigentes.







































































































