El Consejo de Ministros ha activado definitivamente el Plan Auto+, el nuevo programa de ayudas a la compra de vehículos electrificados, que arrancará con una partida inicial de 400 millones de euros y que se podrá solicitar para modelos comprados desde el 1 de enero de este año.
Se espera que la ventanilla digital para solicitar las ayudas se abra la semana próxima, de modo que las subvenciones se podrán pedir de forma directa o podrá hacerlo el concesionario, o empresas de renting o leasing, según ha explicado el ministro de Industria, Jordi Hereu, en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros.

La buena marcha de las ventas de vehículos electrificados, que han crecido este año un 39 por ciento, mientras que el mercado de turismos ha aumentado un 20,4 por ciento, hace prever al sector que la dotación de 400 millones de euros será insuficiente y que no llegará más allá de septiembre u octubre. Sin embargo, el ministro ha manifestado que no tienen esa percepción y espera que con los «400 millones podremos afrontar bien el año».
Entre las novedades de este nuevo Plan Auto+ destaca una mayor agilidad en la gestión, ya que se centralizará y se gestionará de forma directa. Se calcula que, con este nuevo sistema, el cobro por parte de los compradores solo se demorará unas tres o cuatro semanas, frente a los casi dos años que tardaban en llegar a los compradores las subvenciones del Plan Moves III.
Además, hay que recordar que estas ayudas son compatibles con la deducción en el IRPF a la compra de coches eléctricos o híbridos enchufables así como la instalación de cargadores. Se mantiene el 15 por ciento de deducción con un tope de 3.000 euros.
Económico, eléctrico y europeo
El programa da continuidad al antiguo plan de ayudas Moves III y permitirá a clientes particulares, pymes y autónomos acceder a subvenciones de hasta 4.500 euros para la compra de vehículos electrificados, aunque el importe final dependerá de una combinación de tres factores –la tecnología del vehículo, el precio y si este y sus componentes se fabrican o no en Europa–, lo que se ha llamado el criterio de la triple E: económico, eléctrico y europeo. «Lo que queremos es impulsar sobre todo vehículos eléctricos, económicos, europeos y españoles», ha insistido Jordi Hereu.

El Plan Auto+ no se limita a apoyar la compra, además de la adquisición clásica contempla también el leasing o renting de diferentes categorías de vehículos para subvencionarlos. Eso sí, siempre con etiqueta CERO, en el caso de los turismos se contempla la ayuda para la compra de modelos de hasta 9 plazas.
En concreto, para beneficiarse de la ayuda máxima del Plan Auto+ al comprar un coche (4.500 euros), debe ser un eléctrico puro (garantiza el 50% de la subvención), tener un precio inferior a 35.000 euros (otro 25% de la ayuda) y su montaje y batería deben haberse realizado en Europa (otro 25%).
Si el vehículo a comprar es híbrido enchufable o de autonomía extendida recibirá un 25% menos de la ayuda máxima (3.375 euros) siempre que su precio sea inferior a 35.000 euros y se fabrique en Europa.
Además, la ayuda del Plan Auto+ varía en función de la propulsión: los eléctricos recibirán el 50 por ciento del importe máximo y los electrificados (EREV y PHEV), el 25 por ciento. Por otro lado, se tendrá en cuenta el criterio económico. Para turismos se establecen dos tramos según el precio del vehículo: hasta 35.000 euros recibirán el 25 por ciento del importe máximo de la ayuda y si se superan los 35.000, el 15 por ciento de dicho importe. A la vez, estos vehículos no podrán superar ciertos umbrales de precio: 45.000 euros para los turismos, en concreto.

El tercer criterio es el europeo. En este caso la ayuda se divide en dos alternativas en función del origen del coche o de sus componentes. Si el montaje y terminación final del vehículo se producen en la UE: contará con un 15 por ciento del importe máximo de la ayuda. Si a eso se suma que parte del proceso de fabricación de la batería se realiza en la UE (incluyendo al menos el ensamblaje de las battery packs), recibirá un 10 por ciento adicional.
Por lo que respecta a las furgonetas y camiones ligeros, se subvencionarán las compras de aquellos con masa máxima no superior a 3,5 toneladas, y en motocicletas, las que no superen los 45 km/h, sean de propulsión eléctrica exclusiva, y tengan una potencia igual o superior a 3 kW y autonomía mínima de 70 km. Además, también hay ayudas para los cuadriciclos ligeros con masa en vacío igual o inferior a 350 kg (sin contar baterías), velocidad máxima de 45 km/h y potencia máxima de 4 kW y cuadriciclos pesados con masa en orden de marcha inferior o igual a 450 kg para transporte de pasajeros y 600 kg para mercancías (sin incluir peso de baterías). Las furgonetas y camiones ligeros recibirán como máximo 10.000 euros; y los cuadriciclos, 1.500 euros como tope.
Valoración positiva del Plan Auto+ en el sector


La publicación de las bases reguladoras del Plan Auto+ ha suscitado las reacciones en el sector. ANFAC, la asociación de fabricantes, ha valorado positivamente estos incentivos explicando que «es un paso fundamental ya que permite a los usuarios acceder a ayudas de hasta 4.500 euros para la compra de coches eléctricos e híbridos enchufables y seguir acelerando la electrificación en nuestro país. Un proceso que ya supone el 22% del mercado total de turismos y que con el estímulo del Plan Auto+ se podría superar el 25% de las ventas para final de año», han explicado.
En Faconauto, la asociaciación que agrupa a los concesionarios, su presidenta, Marta Blázquez, también se ha mostrado satisfecha con la activación del Plan Auto+ porque «une tres elementos que deben avanzar juntos: electrificación, accesibilidad económica y fortalecimiento de la industria europea. Que un vehículo eléctrico europeo de menos de 35.000 euros pueda alcanzar el 100% de la ayuda dirige el esfuerzo público hacia modelos más cercanos a la realidad de muchas familias».

