La confusión entre diésel y gasolina ha dado pie a todo tipo de mitos en el mundo del motor. Uno de los más repetidos sostiene que añadir una pequeña cantidad de gasolina en un coche diésel puede ser beneficioso para la mecánica. Hay quienes lo vinculan con una limpieza de inyectores, quienes aseguran que mejora el arranque el invierno y quienes lo consideran un viejo truco de taller. Pero, ¿qué hay de cierto en ello?
En los coches modernos, echar gasolina en un motor diésel es una de las peores decisiones que se pueden tomar. Sin embargo, hay un matiz que explica por qué esta leyenda urbana sigue viva: hubo un momento, en motores antiguos y bajo condiciones muy concretas, en el que una mínima proporción de gasolina podía tener cierto sentido técnico.
4¿Qué hacer si has echado gasolina en un diésel por error?
Este es otro escenario habitual. Un despiste en la gasolinera… y el miedo aparece de inmediato. La reacción correcta dependerá de si has arrancado o no el coche. Si has echado gasolina pero no has puesto el motor en marcha, la solución pasa por no mover el vehículo y vaciar el depósito cuanto antes. Actuar rápidamente puede evitar daños.
Si ya has arrancado el motor y la gasolina ha circulado por el sistema, la situación se complica. En ese caso, lo conveniente es detener el coche de forma segura y contactar con la asistencia en carretera o un taller especializado. Seguir circulando puede agravar el problema y multiplicar la factura. Cuando hay gasolina en el circuito, lo más inteligente es una revisión profesional.


