Por qué Red Bull exige a la FIA revisar el ADUO que lo convierte en referencia de motores en F1

La firma de Milton Keynes ha solicitado una verificación adicional tras aparecer como el ICE más potente, según la primera evaluación. Si los resultados se confirman, Mercedes, Ferrari y el resto recibirán mejoras que podrían alterar el orden de la parrilla.

Red Bull Ford Powertrains ha solicitado a la FIA una revisión adicional de los primeros resultados del ADUO, el mecanismo que compensa a los fabricantes más rezagados con oportunidades extra de desarrollo. La decisión no es casual: la propia marca de las bebidas energéticas emerge como el motor de combustión de referencia en la parrilla, un resultado que, de confirmarse, la dejaría sin margen de mejora y expuesta a que sus rivales den un salto cualitativo.

La FIA comunicó a los equipos durante el Gran Premio de Mónaco los datos del primer período de evaluación del ADUO. La unidad de potencia de Red Bull Ford aparecía como la referencia en motor de combustión interna (ICE), lo que la convierte en el espejo contra el que se miden las concesiones. Según la información a la que ha tenido acceso Motorsport.com, Mercedes estaría entre un 2% y un 4% por detrás, mientras que Ferrari, Audi y Honda superarían esa brecha del 4%, lo que les otorga dos mejoras adicionales este año y otras dos en 2027.

La paradoja es evidente: el motor que la FIA cataloga como el más potente en combustión es justo el que menos posibilidades de desarrollo recibe. Red Bull no puede presentar una protesta formal, pero sí ha solicitado una verificación adicional de los sensores y del tratamiento de los datos. La propia FIA inició ese proceso el lunes siguiente a la comunicación en Mónaco y se espera que se prolongue entre una semana y diez días, según las mismas fuentes. Mientras tanto, la publicación oficial de los resultados, inicialmente prevista para dos semanas después del Gran Premio de Canadá, sigue suspendida.

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Mercedes, la mejor unidad de potencia global, a punto de recibir un regalo envenenado

El problema de fondo que ha desatado la solicitud de Red Bull no es técnico, sino normativo. El ADUO solo mide el motor de combustión, pero, una vez que un fabricante califica para recibir actualizaciones adicionales, también puede modificar componentes eléctricos como la batería y el MGU-K. Y ahí reside la trampa: el consenso en el paddock es que Mercedes sigue teniendo la unidad de potencia más completa del campeonato, a pesar de no liderar la tabla de ICE. Si los resultados se confirman, la marca de la estrella podría mejorar un conjunto híbrido que ya es superior, el escenario exactamente contrario al espíritu del ADUO.

Nikolas Tombazis, director de monoplazas de la FIA, ha dejado claro que todos los fabricantes votaron por este sistema de medición simplificado en la primavera de 2025. “Ofrecimos considerar parámetros como las presiones del turbo o la temperatura de funcionamiento del plénum, y la postura unánime de los fabricantes fue mantenerlo simple”, explicó en declaraciones recogidas por Autosport. El resultado es un reglamento que premia al mejor conjunto eléctrico mientras ignora el componente en el que realmente se mide.

El ADUO mide el motor de combustión, pero permite modificar la batería y el MGU-K. Es la trampa que puede consagrar a Mercedes como la referencia absoluta.

El ajedrez del ADUO: por qué los equipos ya juegan a no mejorar

A la discrepancia técnica se suma un factor estratégico que puede distorsionar aún más la clasificación. Los fabricantes no pueden acumular mejoras, pero sí pueden elegir no introducirlas todas antes del siguiente punto de medición. Si Mercedes o Ferrari retrasan deliberadamente alguna de sus actualizaciones —o incluso si las posponen hasta después de la siguiente evaluación—, Red Bull volvería a aparecer como el motor de combustión más potente en la próxima medición. La consecuencia: la firma de Milton Keynes seguiría sin derecho a oportunidades de desarrollo, mientras sus rivales mantienen intacta la capacidad de dar un salto más adelante.

Ese comportamiento no es ilegal, pero subraya la fragilidad de un sistema que, en lugar de igualar, puede convertirse en una herramienta para consolidar ventajas. La FIA, al menos, ha abierto la revisión solicitada por Red Bull para garantizar que los datos del primer período son factualmente correctos. Pero el debate de fondo, la propia arquitectura del ADUO, queda para las discusiones técnicas del próximo invierno.

Análisis

  • El dato de mercado: Red Bull emerge como el ICE de referencia en la primera evaluación del ADUO, pero Mercedes mantiene la mejor unidad de potencia global y podría recibir actualizaciones eléctricas que amplíen su dominio.
  • El rumor del paddock: varios ingenieros consultados en el paddock de Mónaco apuntan a que Ferrari y Honda ya están modelando escenarios en los que retrasan parte de sus mejoras para forzar a Red Bull a seguir sin concesiones. La FIA no ha confirmado estos análisis.
  • El veredicto: el ADUO nació mal parido. Medir solo el motor de combustión y permitir cambios en la parte eléctrica es un despropósito que todos los fabricantes aceptaron por miedo a una reglamentación más compleja. La solicitud de revisión de Red Bull es lógica, pero el verdadero problema seguirá ahí aunque los sensores estuvieran perfectamente calibrados. Si la FIA no corrige el sistema antes de 2027, asistiremos a un campeonato de ingeniería inversa donde el que menos mejora gana.