¿Has sufrido un pinchazo y te toca cambiar la rueda? Parece una tarea sencilla hasta que te enfrentas a los tornillos de la rueda que parecen soldados al coche. No te preocupes, aquí tienes los mejores consejos para soltarlos sin sudar tanto como en el gimnasio.
Prepárate para el cambio: Seguridad ante todo

Antes de lanzarte al rescate de tu neumático, asegúrate de que el coche esté en un lugar seguro y nivelado. Activa el freno de mano y evita carreteras transitadas. Además, busca la llave de cruz en el maletero y, si tu coche tiene molduras que cubren las tuercas, retíralas con el útil específico del fabricante. Ah, y no olvides los guantes: tus manos te lo agradecerán.
Recuerda, el momento ideal para aflojar los tornillos es con el coche aún en el suelo. Si ya lo has subido al gato, bájalo de nuevo antes de empezar.
Gira en sentido contrario al reloj: El primer paso

Los tornillos se aflojan girando la llave de cruz en el sentido contrario a las agujas del reloj. Coloca la llave en una de las tuercas y aplica fuerza en el extremo de la llave, ya que ahí tienes mayor ventaja mecánica. Si sientes que el tornillo no cede, haz palanca con el pie o incluso sube tu peso sobre la llave, pero siempre con cuidado para no perder el equilibrio.
Para evitar daños en las roscas, afloje primero todos los tornillos parcialmente antes de retirarlos por completo.
Cuando la oxidación y el tiempo juegan en tu contra

Si los tornillos parecen inamovibles, el problema podría ser la acumulación de óxido o restos de fricción de las pastillas de freno. Aquí tienes un par de ases bajo la manga:
- Aplicación lubricante : Unas gotas de aceite aflojatodo pueden hacer milagros. Deja actuar unos minutos antes de intentarlo de nuevo.
- Extiende tu fuerza : Usa una barra extensora para ganar más palanca y multiplicar la fuerza aplicada.
- Martillo amigo : Si todo falla, golpea ligeramente los tornillos o la llave de cruz para despegarlos. Pero ojo, hazlo con suavidad o podría dañar la rosca.
Tornillos antirrobo: La llave especial es imprescindible

Algunos vehículos cuentan con tornillos antirrobo, que requieren una llave especial para aflojarlos. Si no la tienes, te espera una visita obligada al taller. Este dispositivo tiene un diseño único, por lo que cualquier herramienta improvisada será inútil.
Con los tornillos ya aflojados, es momento de levantar el coche. Coloque el gato en las marcas indicadas en el chasis (consulte el manual si tiene dudas). Una vez elevado, retira los tornillos a mano y saca la rueda. Si está pegada, da pequeños golpes en la cara interior para liberarla.
Cuando lo imposible se convierte en desafío

Si tras todos estos intentos los tornillos siguen negándose a ceder, es hora de recurrir a técnicas más avanzadas:
- Llave de impacto neumática : Una herramienta de taller que afloja hasta los tornillos más testarudos con facilidad.
- Calor controlado : Aplicar calor con una pistola puede dilatar el metal y facilitar el proceso.
- Lubricante industrial : Un producto específico para óxido puede obrar maravillas.
- Extractor de tornillos : Ideal para casos extremos en los que la cabeza del tornillo está dañada.
- Taladro : Como último recurso, un profesional puede perforar el tornillo para retirarlo.
La prevención es clave

Para evitar que vuelva a ocurrir, aplique grasa de cobre en las roscas de los tornillos cuando cambie la rueda. Este producto evita la oxidación y facilita futuros desmontajes. Además, si decide apretar los tornillos con una llave dinamométrica, hazlo siguiendo las especificaciones del fabricante para no excederte.
Si todo lo demás falla o simplemente prefieres no mancharte las manos, servicios como el del RACE pueden sacarte del apuro en carretera. Ser socio te da acceso a asistencia en cualquier momento y lugar, algo que puede ahorrarte dolores de cabeza (y de espalda).
En resumen, aflojar los tornillos de una rueda puede parecer una tarea difícil, pero con las herramientas adecuadas y un poco de ingenio, no hay tornillo que se te resista. Mantén la calma, sigue estos pasos, y tendrás la rueda fuera en un abrir y cerrar de ojos.


















































