Liberty Media anuncia pérdidas de 24 millones en MotoGP en el primer trimestre de 2026

El primer informe trimestral tras la adquisición del campeonato muestra números rojos, en línea con la estrategia de la compañía. El desembolso de 4.200 millones de dólares se amortizará a largo plazo, con la renegociación de derechos televisivos en el horizonte de 2028.

Liberty Media ha empezado a pagar el precio de su entrada en el Mundial de MotoGP. Los resultados financieros del primer trimestre de 2026, presentados este miércoles ante la SEC, arrojan unas pérdidas de 24 millones de dólares atribuibles al segmento de MotoGP. No es un sobresalto: la compañía ya había anticipado que los primeros ejercicios serían deficitarios mientras reordena la operación comercial del campeonato, adquirido en abril de 2025 por 4.200 millones de dólares. El dato, divulgado en el informe trimestral de Liberty Media, marca el primer test numérico real de una inversión que muchos en el paddock miran con recelo.

La factura de aterrizar en un negocio de 800 millones de facturación

Las pérdidas de 24 millones de euros —equivalentes a cerca de 22 millones de euros al cambio actual— encajan en una contabilidad que prioriza la expansión sobre la rentabilidad inmediata. Liberty Media ha heredado un campeonato con una facturación anual cercana a los 800 millones de dólares, pero con márgenes más ajustados que los de la Fórmula 1 antes de su propia compra. Los costes de integración, la reestructuración del departamento comercial y la inversión en producción audiovisual propia han drenado recursos en estos tres primeros meses del año. A eso se suma el gasto en el nuevo centro de producción de contenidos en Madrid, cuya puesta en marcha completa está prevista para mediados de 2026.

En paralelo, los ingresos por derechos televisivos todavía reflejan contratos firmados por Dorna, la gestora anterior, y no se beneficiarán de la renegociación global hasta la siguiente ventana contractual. Eso deja al campeonato en una fase de transición: la misma que vivió la F1 entre 2017 y 2019, cuando acumuló pérdidas de más de 100 millones antes de disparar su valoración bursátil.

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La estrategia de Liberty: repetir el guion de la F1

El grupo estadounidense no oculta su intención de clonar la hoja de ruta que convirtió a la Fórmula 1 en un activo de más de 20.000 millones de dólares. En aquel caso, las pérdidas se prolongaron durante algo más de dos ejercicios completos, mientras se renovaban los acuerdos con las escuderías y se apostaba por el crecimiento en mercados como Estados Unidos y Asia. Con MotoGP, la apuesta pasa por acelerar la penetración en el mercado norteamericano —donde el campeonato tiene apenas dos carreras— y por digitalizar la experiencia del aficionado a través de una plataforma de streaming propia, aún en fase piloto.

Liberty Media resultados

La diferencia con la F1 es que la parrilla de equipos de MotoGP tiene menos peso financiero que las escuderías de monoplazas y los contratos de los pilotos representan una porción menor del pastel. Eso otorga a Liberty más margen para presionar en la negociación del próximo Pacto de la Concordia sobre dos ruedas, que debería estar cerrado antes de que termine 2027.

El precedente de la F1, las dudas del paddock y los hitos que vienen

El campeonato de MotoGP arrastra ciertas inercias que la F1 resolvió con más facilidad: la dependencia de los circuitos europeos —que concentran el 80% de las pruebas— y una menor penetración de patrocinadores globales ajenos al sector de la moto. La previsión de Liberty es que estas pérdidas se prolonguen, al menos, durante 2026 y buena parte de 2027. La compañía ha comunicado a sus inversores que espera que el segmento de MotoGP alcance el break even hacia el ejercicio 2028, coincidiendo con la plena aplicación de los nuevos contratos de derechos televisivos y la consolidación de su oferta digital.

Esa paciencia estratégica, sin embargo, choca con la urgencia de algunos equipos por ver un retorno tangible. Fabricantes como Yamaha o Aprilia han vinculado su continuidad a que el nuevo propietario garantice una distribución más generosa de los ingresos y una mayor visibilidad en mercados emergentes. «El paddock espera señales claras antes del verano de 2027», indican fuentes del entorno de la Asociación de Equipos (IRTA). Si Liberty no convence en ese plazo, la parrilla podría sufrir bajas significativas.

Análisis de Impacto Motor16

  • Dato de mercado: Liberty Media arrastra una deuda neta de 6.300 millones de dólares tras la compra de MotoGP, según su propio balance. La carga financiera no compromete la viabilidad del campeonato, pero sí eleva la presión para cerrar acuerdos de patrocinio y televisión por encima de los 1.100 millones anuales antes de 2029.
  • Rumor del paddock: Aunque Liberty ha negado movimientos, varias fuentes apuntan a que la compañía estudia vender una participación minoritaria en MotoGP a un fondo soberano para aliviar deuda. La operación, de producirse, se comunicaría tras la resolución de los derechos televisivos europeos.
  • Veredicto Motor16: Las pérdidas de 24 millones son un peaje calculado y no una señal de alarma. El verdadero test llegará con la renovación de los acuerdos de emisión en 2027-2028. Si entonces MotoGP no duplica sus ingresos comerciales, la hoja de ruta de Liberty empezará a hacer aguas.