En OCU tienen claro que no es justo que sea el conductor quien asuma las consecuencias. Miles de usuarios de coches diesel de Citroën y Peugeot llevan años sufriendo las consecuencias de un fallo de diseño en el depósito de Adblue, que les obliga a afrontar costosas reparaciones para poder usar el coche.
El grupo PSA ha llegado a un acuerdo con la autoridad italiana de competencia para compensar a los consumidores italianos: desde OCU exige para los consumidores españoles la misma compensación que ha acordado el fabricante automovilístico en Italia.
Una avería reconocida por las marcas

El problema en el tanque de Adblue en vehículos con motores diésel PSA adquiridos después de 2015 es un defecto de fábrica, reconocido por la red de talleres oficiales, pero Citroën no informó a los consumidores y no asumió el coste de reparación.
Por eso, tras recibir muchas quejas de los usuarios, hace unos meses OCU denunció a Citroën ante la Dirección General de Consumo de la Comunidad de Madrid, al tiempo que avisaba a las autoridades europeas de la red CPC (Cooperación para la Protección del Consumidor) por considerar que el fabricante ha incurrido en una práctica comercial desleal, contraria a los derechos de los consumidores, a quienes ha ocultado información.
Exigimos el mismo trato para los afectados españoles

Miles de conductores con coches diésel del grupo PSA, en concreto coches de Citroën y Peugeot, están afectados por fallos en el Sistema Adblue, que afectan directamente al funcionamiento del motor.
El depósito de estos vehículos diésel debe llenarse con líquido AdBlue cada 10.000 o 15.000 km. El ordenador de a bordo avisa antes al conductor, pero en algunos vehículos, un fallo en este sistema impide que funcionan normalmente, obligando a sustituir el depósito de AdBlue: eso supone una reparación de hasta 1.200 euros, que tiene que pagar el propietario. Es totalmente injusto, y por eso en OCU se movilizan para informar y defender a los usuarios afectados.
Discriminación inaceptable, dice la OCU

El problema es generalizado, pero ahora acabamos de saber que la autoridad italiana de la competencia ha llegado a un acuerdo con el fabricante de automóviles PSA para que indemnice a los propietarios de vehículos diésel.
Esto supone un inaceptable agravio comparativo para los conductores españoles, y por eso desde OCU exigen a PSA que dispense el mismo trato a todos los usuarios europeos y, en concreto, ofrezca a los españoles la misma compensación que se ha acordado en Italia.
Argumentan desde la organización de consumidores: «Es decepcionante que nuestras quejas aún no hayan recibido una respuesta por parte del fabricante, ni que tampoco se haya pronunciado la Dirección General de Consumos, a quienes instamos a investigar los hechos. En OCU lo tenemos claro: los propietarios perjudicados por su sistema AdBlue deberían poder recibir la misma indemnización, sean españoles, italianos, belgas o portugueses».
Las averías derivadas del Adblue

Aunque no sea un sistema complejo, desde Euromaster advierten además que el AdBlue es muy propenso a solidificarse, lo cual puede producir obstrucciones y un mal funcionamiento de la propia bomba. Este proceso deriva en una avería del vehículo que puede costar entre 1.000 y 2.000 euros de reparar en función del modelo de nuestro coche.
Para evitar este tipo de daños, se recomienda chequear el sistema del Adblue en cada revisión general del vehículo por años o kilómetros recorridos. Así se pueden detectar a tiempo fugas o limpiar los inyectores de Adblue si han quedado obstruidos. Además, el Ablue se agota y es necesario ir rellenándolo. De no hacerlo, el motor podría incluso dejar de funcionar ya que superaría la normativa de emisiones sin este líquido.


































































































































