Ahora que cada vez de habla más de ‘soluciones de movilidad’, vehículos como el Kymco CV3 575 cobran más sentido que nunca. Hablamos de un scooter de tres ruedas que, según la reglamentación vigente, se puede conducir con el carnet de coche… pese a contar con el motor más potente de su segmento, un bicilíndrico de 574 centímetros cúbicos y 51 CV de potencia. Si fuese una moto convencional, necesitaríamos tener el carnet A (sin limitaciones) o, en caso de tener el permiso A2, restringir la potencia a 48 CV.
El quid de la cuestión está en la homologación, pues el Kymco CV3 575 está considerado como triciclo L5e, para el que cumple los requerimientos tales como el freno de pedal que actúa sobre las tres ruedas o que las dos ruedas montadas en el mismo eje deben tener una separación mínima (ancho de vía) de al menos 465 mm.
Además de todo lo anterior, su precio, de 11.990 euros, puede llevar a más de uno a plantearse su compra en lugar de un coche (de segunda mano, porque nuevo…), especialmente si se trata de una persona que siempre se mueve sola o en pareja.

Ahora bien, aunque sobre el papel sea legal, ¿es realmente un vehículo que cubra las necesidades de movilidad de una persona o pareja? Y sobre todo: ¿es fácil de conducir para alguien sin experiencia con manillares? Como ‘motero’ con cierta experiencia y novato en esto de las tres ruedas, voy a intentar ayudar a las persona que estén en este brete.
El Kymco CV3 no es una moto… pero puede competir con alguna
Desde el punto de vista de alguien que conduzca motos a menudo, la ficha técnica del Kymco CV3 impone. No en vano, sus 287 kilogramos no pasan desapercibidos sobre el papel. Es decir, pesa más o menos como una Gran Turismo como la BMW R 1300 RT. Obviamente, es un tonelaje importante para ‘sólo’ 51 CV, pero lo realmente importante es cómo maneja tanta masa el eje delantero.
Este es, precisamente, uno de los grandes avances del CV3 575. Denominado KALS (Kymco Advanced Leaning Suspension), permite una inclinación de hasta 40 grados y, junto con el bastidor de aluminio y el subchasis monocasco de doble viga, proporciona una gran estabilidad en curvas cerradas, incluso en superficies irregulares. En el tren trasero, tenemos un amortiguador ubicado en diagonal, en vez de la tradicional pareja montada en vertical. Una señal de que Kymco se ha tomado muy en serie su primer scooter de tres ruedas.

Las ruedas gemelas delanteras son de 13 pulgadas, mientras que la trasera es de 15″ y tiene un neumático de 160 mm de anchura. Lo cierto es que para un conductor medio, el límite lo impone la razón; el CV3 puede inclinar más de lo que crees, pero ¿qué falta hace?
En circulación urbana, el eje delantero incorpora bloqueo electrónico de inclinación y suspensión, lo que facilita maniobras a baja velocidad y aporta comodidad en semáforos o atascos. Para un novato como yo, hacerse a este sistema ha sido lo más complicado, pues no es algo natural. Bien es cierto que siempre puedes echar los pies al suelo (con mi 1,72 no llego a apoyar las dos plantas), pero siempre es aconsejable bloquear al detenerse, porque si por algún motivo se venciese, te acordarás de esos 287 kilos.
Bien es cierto que, en marcha, pasan mucho más desapercibidos de lo que te puedes pensar. De hecho, a ritmo moderado, pasan totalmente desapercibidos. Con todo, lo que realmente diferencia al Kymco CV3 de sus posibles alternativas (que no son muchas, todo sea dicho) es su gran capacidad para realizar viajes. A la comodidad que se le presupone a un scooter de este tipo, se unen una muy buenas prestaciones y un consumo que, sin ser el de una moto de similar cilindrada, se mantiene en cifras bastante moderadas. Se puede lograr bajar de los 5 litros cada 100 kilómetros con una persona a bordo.
Bien es cierto que está cifra puede aumentar de manera considerable si viajamos con acompañante y aprovechamos toda la capacidad de carga, especialmente si equipamos un juego de maletas y baúl como el que ofrece la propia marca, que proporcionan 133 litros de capacidad y dan a entender que ven al CV3 como un modelo perfectamente válido para estos menesteres.

¿Y qué hay de la competencia? Este párrafo no será largo, porque sólo tiene un rival: el Piaggio MP3 530 Exclusive. Eso sí, sobre el papel, el CV3 es superior más potente (el Piaggio equipa un bloque monocilíndrico) y más barato (el Piaggio parte de 12.550 euros), además de contar con unas suspensiones más sofisticadas.
Entonces, ¿puede ser un sustituto del coche?
El Kymco CV3 575 es único en el mercado, uno de los medios de transporte más versátiles que hay. Como scooter, su objetivo número uno es servir de transporte para el día a día, y en ese aspecto cumple perfectamente, eso sí, con ciertas limitaciones respecto a motos y scooters. Eso sí, a ello añade una capacidad viajera que no se ha visto en otros modelos similares y que, hasta cierto punto, le puede situar como una alternativa a las cuatro ruedas para personas con necesidades muy concretas. Eso sí, para ello tendremos que dotar al CV3 con un buen juego de maletas y un baúl, lo que añadirá algo más de 1.000 euros a la factura final.
Ahora bien, no puedo terminar sin recomendar encarecidamente tomárselo con calma, incluso si ya se tiene experiencia sobre dos ruedas, pues hay bastantes cosas que cambian respecto a un scooter convencional.
Galería de imágenes del Kymco CV3 575
Fotos: Kymco/Motor16






















