El artesanal constructor de automóviles californiano Rezvani lleva años moviéndose en un territorio bastante particular: el de los vehículos que parecen salidos de un cuartel militar pero que, en realidad, nacen de plataformas tan conocidas como pueden ser los Jeep Wrangler, Cadillac Escalade o, más recientemente, el Porsche 911. Esa mezcla de ingeniería extrema y estética contundente ha definido a la marca americana desde sus inicios. Ahora, la compañía vuelve a sacudir el panorama con una propuesta que apunta directamente al corazón de los conductores más puristas: un kit capaz de transformar un superdeportivo con transmisión automática de doble embrague en un coche con “cambio manual”, sin complicaciones y sin intervenciones irreversibles.
La división de ingeniería de Rezvani presentó su primer prototipo funcional el pasado 15 de mayo de 2026, adelantándose varias semanas al concepto que la firma de Maranello mostró para su exclusivo Ferrari 12Cilindri Manuale. Aunque ambos sistemas comparten filosofía, Rezvani ha optado por una solución más directa y, sobre todo, más accesible para quienes buscan recuperar sensaciones clásicas sin renunciar a la tecnología moderna.
Rezvani ha colaborado con Studio Carrozzi para idear este particular sistema
El sistema, bautizado como Rezvani QuickShift, ha sido desarrollado junto a la firma italiana Studio Carrozzi. A primera vista, su planteamiento recuerda al del Ferrari 12Cilindri Manuale: una palanca metálica con rejilla que trabaja en conjunto con la transmisión automática de doble embrague original. Nada de sustituir componentes esenciales ni de alterar la arquitectura del vehículo. El QuickShift se integra, actúa y, si el propietario lo desea, puede retirarse sin dejar rastro.
Rezvani no ha detallado de forma oficial el funcionamiento interno del mecanismo, ni tampoco cómo se acopla exactamente a la transmisión original del vehículo. Lo que sí ha dejado claro es que no requiere modificaciones permanentes y que respeta por completo la gestión electrónica del motor y de los sistemas de seguridad del fabricante. La palanca metálica, diseñada para ofrecer un tacto mecánico y contundente, busca reproducir la experiencia de las cajas manuales más icónicas instaladas en superdeportivos de alta gama.
Los más puristas no estarán emocionados del todo con esta solución

Sin embargo, hay un matiz importante y que a muchos puristas podría echar para atrás: el sistema no incorpora pedal de embrague. Tampoco exige levantar el pie del acelerador para engranar cada marcha superior. En la práctica, la palanca funciona como una alternativa física a las levas del volante, pero no convierte la transmisión automática en una manual ‘de la vieja escuela’. La rejilla y el movimiento del brazo aportan teatralidad a la conducción, pero la lógica interna sigue siendo la de un doble embrague moderno.
Ferris Rezvani, fundador y director ejecutivo de la marca americana, defiende que el objetivo no es replicar una caja de cambios manual tradicional, sino recuperar la acción física de seleccionar cada marcha. Según explica, cada cambio produce un clic metálico y un acoplamiento definido, pensado para evocar la sensación de las transmisiones manuales con esa mítica rejilla metálica. Todo ello manteniendo la rapidez, la precisión y el ajuste automático de revoluciones propios de una transmisión de doble embrague.
El QuickShift no solo busca emociones, sino que también apunta a un nicho muy concreto. Su precio, 25.000 dólares (alrededor de unos 22.000 euros), lo sitúa como un verdadero capricho para entusiastas que desean añadir un toque analógico a máquinas que, por diseño, ya no contemplan esa opción. Por ahora, el sistema está disponible exclusivamente para joyas de la talla de los Ferrari 458 Italia, 488 GTB y F12. Sin embargo, la compañía de California ya trabaja en nuevas aplicaciones para modelos como los Lamborghini Huracán, Aventador y el Corvette C8 ZR1, además de una configuración específica para toda la gama Corvette C8.
Cinco claves del Rezvani QuickShift
- Conversión reversible: no altera la transmisión ni la electrónica del vehículo.
- Sensación mecánica: palanca metálica con clic audible y acoplamiento definido.
- Sin embrague: no es una transmisión manual real, sino una alternativa física a las levas.
- Compatibilidad inicial: disponible para 458 Italia, 488 GTB y F12.
- Precio y expansión: cuesta 25.000 dólares y llegará a más superdeportivos.
Fotos: Rezvani










