Esta es la prueba que tu coche tiene que superar en la ITV y que te lo podría averiar: palabra de mecánico

Pasar la Inspección Técnica de Vehículos (ITV) es un trámite obligatorio que tendrás que realizar sí o sí cada cierto tiempo, según el tipo de vehículo que tengas y su antigüedad. Y aunque muchos conductores conocen la inspección de sobra, incluso la han pasado varias veces, temen por no superar algunas de las pruebas y recibir un resultado no favorable.

El principal motivo por el que nos pueden tirar la ITV es por no obtener un resultado favorable en la prueba de gases, que es una de las más sensibles. No obstante, siempre hay ‘trucos’ y aditivos que le puedes echar a tu vehículo para limpiar su interior y pasarla a la primera. Los problemas relacionados con las luces y los neumáticos también están bastante a la orden del día.

Y a pesar del temor generalizado justo antes de pasar la ITV, más del 80% de los coches pasa la prueba a la primera. Y un porcentaje superior al 95% lo hace en la segunda convocatoria, así que realmente no tendríamos a lo que temer.

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¿Qué es la prueba de holguras de la ITV?

Prueba de holguras ITV
Fuente: YouTube

Después de comprobar que las luces de nuestro coche funcionan correctamente, que no hay daños importantes en la carrocería y los cinturones de seguridad están en buen estado, una de las siguientes pruebas de la ITV es la de holguras. Tiene como objetivo comprobar si existen desgastes, juegos o movimientos anómalos en los componentes de la dirección y la suspensión del vehículo, y lógicamente tiene un gran impacto en la seguridad en carretera.

Para llevarla a cabo, los técnicos utilizan una plataforma hidráulica, también conocido como detector de holguras, sobre la que colocan las ruedas del eje delantero del coche. Una vez en posición, se aplican movimientos rápidos y forzados en distintas direcciones (de izquierda a derecha, de adelante hacia atrás, en diagonal…), simulando las cargas a las que se somete el vehículo en conducción real.

A continuación, el operario inspecciona visualmente el comportamiento de cada componente desde el foso: rótulas, silentblocks, brazos de suspensión, trapecios, bujes, amortiguadores… Todos deben mantenerse firmes y sin desplazamientos excesivos. Si detecta algún movimiento anómalo, el vehículo puede recibir un resultado desfavorable y tendrás que repararlo para volver a pasar la inspección.

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