El Bugatti Tourbillon eleva la personalización a la «alta costura del automóvil»

Bugatti desvela cómo funciona el equipo de Color, Material y Acabado (CMF) del Tourbillon en su Estudio de Diseño de Berlín (Alemania), donde los clientes pueden pedir desde tejidos de moda japonesa hasta diamantes en la pintura. La marca lo llama «couture automovilístico».

El Bugatti Tourbillon no es solo el sucesor del Chiron: es también el punto de partida de una nueva filosofía de personalización que la marca de Molsheim (Alsacia, Francia) denomina automotive couture. Así lo explica el último episodio de la serie documental A New Era, en el que Bugatti abre las puertas de su equipo de Color, Material y Acabado —CMF, por sus siglas en inglés— para revelar hasta dónde puede llegar la individualización de este hypercar.

Al frente de ese equipo se encuentra Sabine Consolini, directora de CMF de Bugatti, que trabaja con su equipo desde el Estudio de Diseño de la marca en Berlín (Alemania). Ese espacio funciona a la vez como taller y como sala de exposiciones, y es allí donde los clientes acuden a sesiones privadas de configuración para definir cada detalle visual y táctil de su vehículo.

Los tejidos del Bugatti Tourbillon llegan desde la industria de la moda

Una de las novedades más llamativas del Bugatti Tourbillon es la incorporación de tejidos al catálogo de materiales de Bugatti, algo que la marca nunca había ofrecido hasta ahora. El equipo de CMF ha colaborado con fabricantes del sector de la moda para adaptar sus materiales a las exigencias del entorno del automóvil.

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Entre los ejemplos más destacados figura un tejido artesanal elaborado en Kioto (Japón) a partir de hilo metálico y tiras de papel washi, con una combinación de profundidad y suavidad que la marca describe como singular. A este se suma un tejido de punto en el que el hilo metálico capta la luz para crear un efecto tridimensional y brillante.

BUGATTI Tourbillon BTS 11 Motor16

“Los tejidos que presentamos no se habían utilizado nunca en la historia de Bugatti”, señala Consolini. “Realizamos una investigación exhaustiva trabajando con empresas que habitualmente crean textiles para la industria de la moda. Al adaptar sus características únicas para su uso en automoción, nos enorgullece poder ofrecer estos materiales a nuestros clientes”, añade.

El equipo también ha desarrollado un tejido propio de Bugatti en cuatro colores con el monograma EB integrado en el tejido, destinado a aparecer en distintos puntos del interior del Tourbillon.

La personalización del Bugatti Tourbillon no tiene límites definidos

Más allá de los tejidos, el proceso de personalización del Bugatti Tourbillon abarca prácticamente todos los elementos del vehículo. En el apartado de pintura, la marca permite añadir destellos e incluso diamantes a la capa de color. En el interior, el cuero ha sido reformulado mediante un nuevo proceso de curtido que, según Bugatti, lo hace apreciablemente más suave que el de modelos anteriores.

El aluminio tiene presencia tanto en el exterior como en el habitáculo, con especial protagonismo en la consola central, los mandos y el cuadro de instrumentos, este último inspirado en la relojería de alta gama. Las molduras traseras intercambiables de ese cuadro se han desarrollado junto al mismo fabricante suizo responsable de los diales analógicos del Tourbillon.

El Bugatti Tourbillon eleva la personalización a la «alta costura del automóvil»

La consola central incorpora además una pieza de vidrio conformado en una sola unidad, disponible en varios tonos de color. “Su materialización supuso un reto considerable, ya que el vidrio se elabora a partir de una sola pieza”, reconoce Consolini. “Gracias a la estrecha colaboración con nuestros expertos y proveedores especializados, logramos desarrollarlo no solo en acabado transparente, sino también en varios tonos de color”, concluye.

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En cuanto a la paleta cromática, Bugatti apuesta por tonos matizados con profundidad y carácter antes que por contrastes llamativos. Para quienes deseen ir más lejos, el Estudio de Diseño de Berlín es el lugar donde se desarrollan materiales y colores diseñados exclusivamente para un único cliente.

“El Bugatti Tourbillon representa un cambio en lo que significa la individualización en Bugatti”, afirma Frank Heyl, director de Diseño de la marca. “Siempre hemos creído que cada vehículo que creamos debe ser una expresión de su propietario, pero con el Tourbillon vamos más lejos que nunca. Cuando un cliente abandona nuestro Estudio de Diseño con algo creado exclusivamente para él, eso es la expresión máxima de lo que representa Bugatti”, concluye Heyl.

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Las claves del Bugatti Tourbillon

  • El Bugatti Tourbillon estrena tejidos procedentes de la industria de la moda, una novedad absoluta en la historia de la marca.
  • El equipo CMF trabaja desde el Estudio de Diseño de Berlín (Alemania), donde los clientes asisten a sesiones privadas de configuración.
  • La pintura puede incorporar destellos e incluso diamantes, según las preferencias de cada cliente.
  • Entre los materiales disponibles hay un tejido artesanal elaborado en Kioto (Japón) con hilo metálico y papel washi.
  • El cuero del Tourbillon ha sido reformulado con un nuevo proceso de curtido para lograr mayor suavidad.
  • El cuadro de instrumentos está inspirado en la alta relojería y ha sido desarrollado con un fabricante suizo.
  • La consola central incorpora una pieza de vidrio conformado en una sola unidad, disponible en varios colores.