Hasta ahora, tener un coche con etiqueta Cero Emisiones de la DGT era como tener un pase VIP para entrar en el centro de cualquier ciudad, aparcar gratis o pagar menos en impuestos. Sin embargo, las cosas están a punto de cambiar de forma radical. Europa ha puesto el ojo en el consumo de energía, y considera injusto que se trate igual a un pequeño turismo urbano que un SUV deportivo.
Si estás pensando en dar el salto a la movilidad eléctrica o ya tienes uno, presta atención a lo que viene desde Bruselas. La UE está preparando una normativa que va más allá de llevar una pegatina en el parabrisas. Esto significa que de ser un coche eléctrico ya no será suficiente para librarse de ciertas obligaciones.
3El impacto en las restricciones más allá de la etiqueta de la DGT
Aunque al principio estas etiquetas nacen con un objetivo informativo, todos sabemos que en el mundo del motor la información suele acabar en regulación. La normativa podría aprobarse este mismo año y, una vez que esté en marcha, las autoridades de cada país y ciudad tendrán una herramienta perfecta para segmentar el tráfico. Imagina que tu ayuntamiento decide que solo los coches con etiqueta A o B pueden aparcar gratis. O que los coches con etiqueta E tienen que pagar una tasa por entrar al centro, aunque sean eléctricos.
Este cambio administrativo y fiscal es el que busca cortarle las alas a los eléctricos poco eficientes. Se acaba la época en la que cualquier coche con etiqueta cero de la DGT tenía vía libre. Ya no bastará con que sea eléctrico; ahora tendrá que ser un eléctrico «bueno» a ojos de la Unión Europea si quieres seguir disfrutando de las ventajas que tienes ahora.
Estamos ante un cambio de era dentro de la propia transición eléctrica. La primera fase fue convencer a la gente de que abandonara el diésel y la gasolina. Ahora que ya hay millones de coches eléctricos circulando, empieza la fase de la optimización. Y en esta fase, las etiquetas de la DGT no tienen mucho que decir, de momento.


