Hasta ahora, tener un coche con etiqueta Cero Emisiones de la DGT era como tener un pase VIP para entrar en el centro de cualquier ciudad, aparcar gratis o pagar menos en impuestos. Sin embargo, las cosas están a punto de cambiar de forma radical. Europa ha puesto el ojo en el consumo de energía, y considera injusto que se trate igual a un pequeño turismo urbano que un SUV deportivo.
Si estás pensando en dar el salto a la movilidad eléctrica o ya tienes uno, presta atención a lo que viene desde Bruselas. La UE está preparando una normativa que va más allá de llevar una pegatina en el parabrisas. Esto significa que de ser un coche eléctrico ya no será suficiente para librarse de ciertas obligaciones.
2Cómo funciona el nuevo sistema de la UE
Si alguna vez has comprado un electrodoméstico, ya sabes cómo va a funcionar este sistema. La Unión Europea quiere implantar una escala de siete niveles que irán desde la letra A hasta la G. Como puedes imaginar, la letra A será para los coches más ahorradores, mientras que la letra G será para los coches que más energía necesitan para moverse. Es una forma muy visual y directa de que el usuario sepa si está ante un coche eficiente o ante uno que te va a costar más caro de cargar.
Lo más importante de este cambio es que ya no se mirarán las emisiones de CO2, porque en un coche eléctrico son cero. Lo que se va a medir es el consumo de electricidad homologado por el fabricante. Este dato se expresa en kilovatios hora por cada cien kilómetros recorridos. Es exactamente igual que cuando miras cuántos litros de gasolina gasta un coche convencional. Si el coche gasta mucho para recorrer la misma distancia, su letra será peor. Esto obligará a las marcas a esforzarse mucho más en la aerodinámica y en el peso para no quedar señalados con una letra que espante a los compradores.
Para que te hagas una idea de lo exigente que va a ser esta nueva normativa, debes saber que conseguir la letra A no será nada fácil. Europa ha marcado un límite muy claro: solo los coches que consuman 14 kilovatios hora o menos por cada cien kilómetros podrán lucir la máxima calificación. Esto deja fuera a muchísimos coches que hoy consideramos modernos y tecnológicos. Solo unos pocos elegidos estarían en condiciones de pelear por esa calificación.
Como ves, el foco cambia. No importa solo cuánto llegas a recorrer con una carga, sino cuánta energía has necesitado para hacerlo. Es un cambio de mentalidad que busca premiar la inteligencia en el diseño frente a la fuerza bruta de baterías cada vez más grandes y pesadas.


