Las trampas y los ‘trucos’ para engañar a la Dirección General de Tráfico (DGT) han existido siempre. Y no necesariamente para engañarles una vez que ya tienes el carnet, sino que hay aspirantes que lo intentan a la hora de hacer el examen teórico para obtener el permiso.
Hace bastantes años, la técnica eran las chuletas que se habían utilizado siempre, después el método ‘evolucionó’ hacia los pinganillos y los móviles escondidos. Ahora, los futuros conductores directamente utilizan gafas inteligentes. El problema es que este último artilugio no es discreto que digamos, así que la Guardia Civil lo ha detectado muy fácilmente en pleno examen teórico del carnet.
De hecho, la Guardia Civil y la Jefatura de Tráfico en La Rioja han interceptado a un aspirante que utilizaba unas ‘smart glasses’ para copiar durante la prueba.
1Las gafas inteligentes que enviaban el examen de la DGT al exterior
El funcionamiento de estas gafas inteligentes que ha interceptado la DGT es algo más complicado de lo que parece. Las gafas estaban preparadas para grabar lo que aparece en la pantalla del examen teórico sin levantar ninguna sospecha. Sin movimientos extraños ni dispositivos visibles con el fin de que el aspirante pudiera mirar la pantalla con total normalidad.
Las imágenes se envían en tiempo real a una persona situada en el exterior, que resuelve las preguntas y devuelve las respuestas mediante un sistema de audio muy reducido y oculto en el oído. Básicamente, una solución moderna a los pinganillos.
Según los datos de la investigación, este sistema no era algo puntual. Desde principios de este 2026, se han detectado unas 20 personas implicadas en distintas provincias españolas, entre ellas Madrid, Barcelona, Valencia o Murcia. Los aspirantes tenían edades muy variadas, desde los 24 hasta los 59 años, y procedencias diversas.
También hemos conocido el precio de este ‘servicio’, que ronda los 1.300 euros y puede alcanzar hasta los 2.500 euros por acceder a la ayuda externa para aprobar el examen teórico.

