Las rotondas forman parte del día a día de cualquier conductor, pero no todas son iguales. En los últimos años ha aparecido un nuevo tipo de glorieta en distintas ciudades españolas que genera dudas incluso entre conductores con experiencia: las rotondas holandesas. Una nueva configuración que eleva los nervios y el nivel de exigencia durante el examen práctico de conducir.
Tras más de 10 años formando a futuros conductores, Lucía, profesora de autoescuela, lo tiene claro: «Cada vez más alumnos suspenden el examen por errores en glorietas, y las rotondas holandesas son un foco habitual de fallos». Su consejo no solo se basa en la normativa, sino también en la anticipación, una habilidad clave para superar con éxito la prueba y, sobre todo, conducir de forma segura.
6Las claves para superar el examen con éxito
Para Lucía, aprobar el examen pasando por una rotonda holandesa no es cuestión de suerte, sino de preparación. Por eso, su primera recomendación es bien clara: reducir la velocidad antes de entrar y observar con detenimiento. «No se trata de ir lento, sino de ir con control», explica.
También aconseja señalizar siempre con antelación y mantener una posición adecuada en el carril. Al salir, es imprescindible mirar tanto a los ciclistas como a los peatones y ceder el paso si es necesario. “El examinador quiere ver que entiendes el entorno y que actúas con responsabilidad”, concluye.
Las rotondas holandesas representan un nuevo reto en el examen práctico de conducir, pero también una oportunidad para demostrar una conducción más consciente y segura. Con práctica, atención y anticipación, superarlas no solo es posible, sino que puede convertirse en un punto fuerte durante la prueba.


