Francia ha decidido que la potencia puede esperar. La ley RIPOST, aprobada de forma definitiva por el Parlamento francés el 21 de julio, introduce una restricción radical: los conductores con un permiso de circulación novel —de menos de dos años— ya no pueden ponerse al volante de un coche potente. Si lo hacen, se enfrentan a una multa de hasta 15.000 euros y un año de cárcel.
La norma, impulsada por el ministro del Interior Laurent Nuñez, modifica el artículo 3 del Código de la Circulación francés y prohíbe tajantemente que cualquier titular de un carnet con menos de dos años conduzca un vehículo cuya potencia supere el límite que fije un decreto posterior. Esa prohibición no hace distingos: da igual que el coche sea propio, prestado o alquilado.
Qué dice exactamente la ley RIPOST y qué sanciones tiene
El texto legal deja claro que la infracción se equipara a circular sin el permiso adecuado. Las sanciones son muy severas: hasta 15.000 euros de multa y un año de prisión. Además, las empresas de alquiler que entreguen un vehículo demasiado potente a un conductor novel se exponen a una multa de hasta 1.500 euros, que se duplica en caso de reincidencia.
El detonante ha sido una sucesión de accidentes con coches de alta cilindrada en manos de conductores con el carnet recién estrenado. El caso que más ha pesado en el debate ocurrió en Lille en 2025, cuando una estudiante de 23 años murió atropellada por un Volkswagen Golf R de 333 CV conducido por un joven de 18 años que circulaba muy por encima del límite de velocidad. No ha sido el único: en 2022 un conductor de 19 años se salió de la A7 a la altura de Loriol al volante de una Ferrari 488 GTB alquilado para una boda, y en 2024 una joven de 20 años provocó varios heridos en la región de Lyon conduciendo un Mercedes-AMG C63, también de alquiler. El legislador francés ha acudido al mismo criterio que ya existe para las motos: el permiso A2 limita la potencia a los motoristas noveles, y ahora se copia ese modelo para los coches.
¿Cómo afecta esta ley a los conductores españoles?
La ley se aplica dentro de las fronteras francesas, sin importar la nacionalidad del conductor. Si tienes un carnet de conducir con menos de dos años de antigüedad y cruzas la frontera con un coche que supere el futuro umbral de potencia —aún por definir—, podrías ser sancionado con las mismas multas y penas, incluso por circular de paso hacia otro país. De momento, el texto no aclara si se exigirá que el carnet sea francés o bastará con cualquier permiso de la UE, pero las autoridades francesas han dejado entrever que la norma afecta a todo el que conduzca en su territorio.

Esto significa que un español con el carnet recién sacado que viaje a Alemania o Italia a través de Francia y conduzca un coche de alta potencia podría verse en un serio aprieto. La recomendación, al menos hasta que el decreto aclare los detalles, es evitar ponerse al volante de vehículos potentes en carretera francesa si tienes menos de dos años de experiencia oficial.
El gran interrogante: ¿cuál es el umbral de potencia?
La ley está aprobada, pero el Gobierno francés todavía no ha concretado qué se entiende por “coche potente”. El decreto que fijará ese límite se espera en otoño y podría basarse en una relación peso-potencia, similar a la que ya utilizan algunas aseguradoras para aceptar o rechazar a conductores noveles. Mientras tanto, la prohibición no es aplicable en la práctica, aunque la advertencia ya está lanzada.
Para los conductores noveles que ya circulan por Francia, la inseguridad jurídica es evidente: no saben si su coche de 100, 120 o 140 caballos está en el punto de mira. El precedente de las motos A2 —que limita a 35 kW (unos 47 CV)— hace pensar que el umbral para coches será sensiblemente más alto, pero nadie lo ha confirmado.
La ley ya está aprobada, pero hasta que el decreto que fije el límite de potencia se publique en el Diario Oficial francés, los conductores noveles circulan en una zona gris que convierte la norma en un aviso más que en una prohibición firme.
Lo que Francia enseña: ¿llegará algo parecido a España?
Mientras Francia da este paso, en España la DGT no ha planteado una restricción similar por potencia para los conductores noveles. Actualmente, los titulares del carnet B con menos de un año están sujetos a una velocidad máxima de 80 km/h en carreteras convencionales y 100 km/h en autovías y autopistas, pero pueden conducir cualquier coche, incluidos los de altas prestaciones. La tendencia europea, sin embargo, apunta hacia una mayor vigilancia de la relación entre juventud, inexperiencia y caballos bajo el acelerador.
La ley RIPOST francesa es la primera en Europa que extiende al automóvil la filosofía del permiso A2 de moto, y es probable que otros países, incluido España, observen con atención cómo funciona. Por ahora, el consejo para cualquier conductor novel español que viaje a Francia es claro: infórmate antes de salir y, si llevas un coche deportivo, estás a punto de cumplir el límite de los dos años o simplemente no quieres arriesgarte, espera a que el decreto francés salga a la luz.
Claves de la Normativa
- A quién afecta: conductores con un permiso de conducción novel (menos de dos años) que circulen por Francia, independientemente de su nacionalidad y de la titularidad del vehículo.
- Cifras a tener en cuenta: multa de hasta 15.000 euros y hasta un año de prisión para el conductor infractor; empresas de alquiler, multa de hasta 1.500 euros, que se duplica si hay reincidencia.
- Consejo para evitarlo: mientras el decreto no fije el umbral de potencia, si tu carnet tiene menos de dos años y viajas a Francia, evita conducir cualquier coche con prestaciones deportivas o de alta cilindrada.

