El Bentley Torcal eléctrico debuta con 876 CV, batería de 113 kWh y 600 kilómetros de autonomía

El Torcal se convierte en el primer eléctrico de Bentley con dos motores, arquitectura de 800V y carga de hasta 400 kW. La marca renuncia deliberadamente a aceleraciones más extremas y sitúa el 0 a 96 km/h en 2,8 segundos.

El Bentley Torcal es el primer eléctrico de la marca: 876 CV y 1.350 Nm en su versión S, batería de 113 kWh y 600 km de autonomía WLTP. Con el Launch Control activado, el SUV británico completa el 0 a 60 mph —96 km/h— en 2,8 segundos.

No es un Bentayga electrificado. El Torcal inaugura la cuarta línea de modelo de Bentley y estrena un lenguaje de diseño que la firma aplicará a los futuros modelos, con independencia de lo que monten bajo el capó. La potencia lo convierte, además, en el Bentley más capaz hasta la fecha.

Dos versiones y un límite que Bentley decidió no cruzar

La marca ofrecerá dos variantes desde el lanzamiento. La de acceso rinde 810 CV (604 kW) y 1.194 Nm: suficiente para pasar de 0 a 96 km/h en 3,3 segundos y alcanzar 250 km/h. La versión S sube hasta los 876 CV (653 kW) y los 1.350 Nm con Launch Control, recorta el registro a 2,8 segundos y eleva la velocidad punta a 260 km/h.

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Ambas recurren a dos motores síncronos de imanes permanentes, la arquitectura más extendida en eléctricos de altas prestaciones, y a una red de 800V. Hay un matiz revelador: los ingenieros concluyeron que acelerar más allá de ese punto resulta incómodo para la mayoría de los clientes y optaron por no estirar la cifra. Con 876 CV disponibles, el cronómetro deja de ser el argumento.

Bentley renuncia a perseguir el récord de aceleración: la cifra de 876 CV ya no es el argumento, sino la facilidad con la que se entrega.

Ficha técnica esencial

  • Capacidad de batería: 113 kWh útiles, con garantía de 10 años o 160.000 km (100.000 millas).
  • Autonomía WLTP: hasta 600 km en ciclo combinado.
  • Carga DC máxima: 400 kW, con paso del 10 al 80% en menos de 20 minutos y unos 161 km recuperados en 7 minutos.
  • Arquitectura eléctrica: 800V, con dos motores de imanes permanentes.
  • Prestaciones: 876 CV, 1.350 Nm, 0 a 96 km/h en 2,8 s y 260 km/h en el Torcal S.
  • Precio y calendario: pendientes de confirmación por parte de la marca.

Comparativa técnica

AspectoTorcalTorcal S
Potencia810 CV (604 kW)876 CV (653 kW)
Par máximo1.194 Nm1.350 Nm
0 a 96 km/h3,3 s2,8 s
Velocidad máxima250 km/h260 km/h

Qué cambia el 800V cuando llega la hora de cargar

La arquitectura de 800V no es una etiqueta comercial. Al duplicar la tensión de trabajo respecto a los sistemas de 400V, la corriente necesaria para entregar la misma potencia se reduce a la mitad, y con ella las pérdidas por efecto Joule y el calor que hay que evacuar. Eso permite cables de menor sección, menos cobre y un paquete térmico más contenido: peso que no viaja.

En el enchufe, la ventaja se traduce en 400 kW de potencia DC y una recarga del 10 al 80% por debajo de los 20 minutos, siempre que el punto de carga acompañe. La marca añade un dato más útil para viajes: unos 161 km de autonomía en 7 minutos. La letra pequeña es la de siempre: hace falta un cargador capaz de sostener esa curva, algo que hoy está lejos de ser universal en la red europea.

Para el conductor, la lectura práctica es que el Torcal se comporta como un eléctrico de arquitectura nativa, no como un SUV adaptado. La batería de 113 kWh sostiene 600 km WLTP; en autopista a velocidades legales altas, la experiencia del sector apunta a una horquilla habitual entre un 20% y un 30% por debajo de la homologación, según temperatura, carga y perfil de vía.

Cinco metros y el guion de los próximos Bentley

Hay una paradoja de packaging que conviene subrayar: con cinco metros de largo, el Torcal es el Bentley de cuatro puertas más corto de la gama. La plataforma eléctrica libera volumen donde antes iba el motor, y el resultado son 460 litros de maletero más 90 litros bajo el capó, un hueco delantero que en un coche de combustión no existiría.

El dato de garantía —10 años o 160.000 km— apunta en la misma dirección: la marca quiere que la conversación sobre su primer eléctrico no gire en torno a la degradación de la batería, sino al uso. Para un comprador de este segmento, ese respaldo pesa más que dos décimas de segundo en el cronómetro.

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El diseño también cambia de guion. Una parrilla de diamante iluminada preside el frontal, escoltada por faros divididos y luces diurnas muy finas; detrás, pilotos horizontales y elementos verticales enmarcan el portón. La marca reconoce haber reducido deliberadamente el número de líneas de la carrocería para que sean las proporciones y las superficies las que hablen.

El movimiento tiene consecuencias a medio plazo. El Torcal define un lenguaje que Bentley trasladará al resto de su gama, y lo hace con una batería de 113 kWh y una arquitectura de 800V que fijan el estándar técnico de la casa para lo que venga. Queda por resolver lo que el cliente mira al final: precio y calendario de entregas, dos datos aún pendientes de confirmación oficial. Ahí se medirá si el primer Bentley eléctrico se queda en escaparate tecnológico o se convierte en la referencia de la marca.

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