El Opel Vivaro plataforma estrena el diésel 2.2 de 148 CV (110 kW) y 370 Nm de par, asociado en exclusiva a un cambio manual de seis relaciones y tracción delantera. Stellantis ha presentado esta configuración en el IAA Transportation de Hannover como la mecánica más contundente de su gama de comerciales ligeros con caja abierta.
La ficha rápida para el profesional
- Por qué es importante: la carrocería de caja abierta del Vivaro amplía su oferta mecánica con el diésel más potente de la familia, orientada a gremios que necesitan cargar herramientas grandes sobre plataforma descubierta.
- Ventajas e inconvenientes: A favor: 370 Nm de par con cambio manual de seis marchas, bandeja accesible por tres costados con peldaños integrados y un compartimento de almacenamiento entre los pilotos traseros. En contra: sin precio publicado para esta versión, sin carga útil homologada y sin fecha de comercialización confirmada en España.
- Datos técnicos clave: diésel 2.2 de cuatro cilindros con 148 CV y 370 Nm; cambio manual de seis relaciones y tracción delantera; alternativa eléctrica con baterías de 42 o 69 kWh; chasis plataforma equivalente desde 35.350 euros sin IVA en Alemania.
Qué cambia en la gama de caja abierta
La plataforma descubierta no es nueva en el catálogo: el Vivaro ya se vendía así, y también sus hermanos de plataforma, el Peugeot Expert, el Citroën Jumpy y el Fiat Scudo. La novedad es la mecánica. El 2.2 turbodiésel de cuatro cilindros gana 5 CV y 30 Nm respecto al anterior 2.0 y supera a la variante eléctrica en 13 CV y 100 Nm.
- Diésel 2.2 de 148 CV: cambio manual de seis marchas, tracción delantera y 370 Nm de par.
- Eléctrica con batería de 42 kWh: orientada a recorridos urbanos cortos, sin autonomía homologada publicada.
- Eléctrica con batería de 69 kWh: la opción de mayor capacidad de la gama cero emisiones.
Stellantis mantiene la electrificación en esta carrocería: la versión plataforma sigue disponible con baterías de 42 kWh y 69 kWh, según la información facilitada por la marca en la feria alemana. El fabricante no ha detallado autonomías homologadas para ninguna de las dos, un dato que condiciona la decisión de quien hace reparto urbano o servicio técnico con recorridos cortos.
La tarifa tampoco está anunciada. La única referencia publicada es la del chasis plataforma más económico del Vivaro con este mismo diésel, que parte de 35.350 euros sin IVA en Alemania, siempre según los datos de Stellantis. Es un punto de partida del catálogo, no el precio de la versión presentada en Hannover.
El diésel se posiciona, por tanto, como la opción para quien trabaja con carga pesada, hace recorridos interurbanos o no dispone de punto de recarga propio. Cambio manual de seis marchas y tracción delantera configuran una mecánica sencilla, de mantenimiento previsible y pensada para un uso mixto entre obra, polígono y servicio a cliente.
La caja abierta gana donde más duele en obra y jardinería: par a bajas vueltas y una bandeja que se carga por los tres costados.
Para qué gremio encaja la plataforma descubierta
Stellantis define el público objetivo con tres perfiles: parques y almacenes municipales, empresas de jardinería y profesionales que necesitan transportar herramientas grandes sobre una superficie de carga abierta. Es un uso donde la altura de la bandeja, el acceso y la resistencia al trato duro pesan más que el volumen cerrado de un furgón.
La bandeja trasera es accesible desde tres lados y cuenta con peldaños integrados para subir y bajar con carga en las manos. Bajo la estructura metálica, los diseñadores han añadido un revestimiento plástico que ordena la estética y mejora la aerodinámica, además de un hueco lateral para la boca de combustible y un compartimento extra entre los pilotos traseros para herramienta pequeña o utillaje.
El habitáculo se hereda del Vivaro convencional, con tres plazas, cuadro de instrumentos digital y pantalla monocroma de 5 pulgadas en lugar del táctil de 10 pulgadas opcional. Tapicería textil, plásticos duros de fácil limpieza y volante de base plana con mandos integrados completan un puesto de conducción funcional, sin concesiones al acabado premium.
Veredicto: para qué profesional encaja y qué queda por confirmar
La versión plataforma del Vivaro se coloca en un nicho muy concreto: autónomos y pequeñas empresas de gremios con carga voluminosa y poco delicada, como jardinería, obra, instalaciones o mantenimiento, que prefieren una bandeja descubierta y accesible desde los tres costados antes que un furgón cerrado. Para ese perfil, el cambio manual y el par del 2.2 resultan coherentes: son mecánicas sencillas, de mantenimiento previsible y con una red de servicio amplia, tres argumentos que pesan más que la potencia bruta en una ficha de compra profesional.
Donde la oferta se queda corta en información es precisamente en los datos que un gestor de flota pone en su hoja de cálculo: carga útil homologada, MMA, dimensiones útiles de la bandeja y consumo. Stellantis tampoco ha comunicado precio ni fecha de comercialización en España para esta versión, ni ha confirmado qué niveles de acabado llegarán al mercado español. La variante eléctrica con batería de 42 o 69 kWh sigue disponible, pero sin autonomía homologada publicada no es posible cruzar el dato con el ciclo de trabajo real de cada gremio.
La comparación con el resto de la familia juega a favor del comprador: Peugeot Expert, Citroën Jumpy y Fiat Scudo comparten plataforma y soluciones de carrocería, de modo que la decisión se resuelve en red comercial, condiciones de financiación y plazos de entrega más que en el producto. El siguiente hito es la publicación de precios y equipamientos para España, además de la homologación de pesos y capacidades que permita calcular el TCO o coste total de propiedad con números en la mano.

