Porsche ya ha fabricado sus primeras celdas con cátodo reciclado, antesala de la batería reciclada que producirá en serie en 2028.
La firma de Stuttgart ha dado el paso junto a cylib, empresa alemana especializada en el reciclaje de baterías de litio, y lo ha hecho con material procedente únicamente de sus propias celdas de alto voltaje retiradas al final de su vida útil. El programa piloto ya ha convertido esos materiales en celdas nuevas, que ahora se someten a ensayos sobre vehículos de prueba.
Un cátodo que ya no necesita materia prima virgen
El mérito del hito no está solo en el origen del material, sino en su función. Las celdas se han fabricado íntegramente con material activo de cátodo reciclado, es decir, sin materia prima virgen añadida. El cátodo, la capa que almacena y libera los iones de litio en cada ciclo de carga y descarga, sale de la propia cadena de reciclaje de Porsche.
Los elementos recuperados en el proceso son litio, níquel, cobalto y manganeso, la combinación que define la química NMC (níquel, manganeso y cobalto), todavía hoy la más extendida entre las baterías de alto voltaje por su equilibrio entre densidad energética y capacidad de soportar cargas rápidas repetidas.
Porsche trabaja con cylib en un proceso en medio acuoso que aplica a sus baterías desde el pasado mes de mayo. El material recuperado no se queda en el laboratorio: quedará disponible para que el fabricante y sus socios produzcan nuevas celdas de batería en 2028.
El reciclaje deja de ser gestión de residuos y se convierte en materia prima estratégica: la celda que agota su vida útil vuelve a nacer como celda nueva.
El responsable de compras de Porsche, Joachim Scharnagl, sitúa el avance en dos frentes: ‘Con celdas fabricadas enteramente a partir de materias primas recicladas como el litio y el cobalto hemos alcanzado un hito tecnológico importante’. El directivo añade que la innovación impulsa los principios de la economía circular y la resiliencia en el suministro de materias primas.
Las claves técnicas
- Qué es: celdas de batería de alto voltaje fabricadas íntegramente con material activo de cátodo reciclado (litio, níquel, cobalto y manganeso) procedente de baterías Porsche retiradas.
- Qué problema resuelve: reduce la dependencia de materia prima virgen y da salida industrial a las celdas al final de su vida útil dentro de la propia cadena del fabricante.
- Dónde y cuándo llega: las celdas ya se prueban en vehículos de prueba; la producción de nuevas celdas con ese material está prevista para 2028, todavía sin fecha confirmada para su uso en coches de serie.
Por qué el proceso acuoso cambia el cálculo del reciclaje
La mayoría de las plantas de reciclaje recurren a la pirometalurgia, que funde las celdas en horno a alta temperatura y recupera sobre todo los metales de mayor valor. El camino elegido por cylib es el de los procesos hidrometalúrgicos: trabajar en medio líquido, a temperaturas mucho más bajas, para separar los compuestos uno a uno.
En la práctica, esa ruta tiene dos consecuencias. El litio se recupera en una forma que la industria puede reutilizar directamente en celdas nuevas, y el consumo energético del propio reciclaje baja, lo que mejora la huella de carbono del paquete completo. En un eléctrico esa huella de fabricación pesa más de lo que parece, porque se reparte entre la extracción, el ensamblaje de la celda y el transporte.
Ahora bien, lo relevante aquí es el orden de los factores. Porsche no anuncia una planta de reciclaje ni una intención a futuro: anuncia celdas ya fabricadas y en fase de ensayo, con el material de partida identificado y trazado desde sus propios vehículos.
2028 en el calendario industrial: lo que falta es la fecha del coche
El calendario que maneja Porsche es preciso en una dirección y ambiguo en la otra. La producción de nuevas celdas con material reciclado está prevista para 2028, y el material recuperado quedará a disposición del fabricante y de sus socios. Lo que no existe es una fecha para su entrada en coches de serie.
La marca alemana lo deja abierto y reconoce que ‘en el futuro, las materias primas de batería recicladas en Europa podrían utilizarse en baterías de alto voltaje para vehículos Porsche. El condicional no es una cautela de manual, sino la constatación de que el material debe superar antes la validación técnica.
Y ahí está el trabajo pendiente. Los ensayos sobre vehículos de prueba buscan confirmar que una celda nacida de material reciclado aguanta el uso real, con sus ciclos de carga rápida y sus temperaturas de operación. Si la química recuperada rinde como la virgen, el argumento deja de ser medioambiental y pasa a ser industrial.
En paralelo, el contexto de inversión de la compañía se ha ajustado: en los últimos meses Porsche ha recortado parte de los planes de inversión previstos en vehículo eléctrico. Ese movimiento de calendario no contradice su estrategia de materiales, que avanza por una vía distinta y menos expuesta al ritmo de ventas.
El próximo hito llegará con la producción de nuevas celdas a partir de material reciclado en 2028. Será entonces cuando se sepa si el cátodo reciclado deja de ser una prueba de laboratorio validada en prototipos y se convierte en una pieza más del coche que se compra en el concesionario.

