Viajar en coche por España es uno de los grandes placeres para cualquier conductor: buenas carreteras, clima favorable, rutas espectaculares y un sinfín de destinos turísticos. Pero detrás de esos viajes perfectos existe una realidad que muchos ignoran hasta que reciben la temida multa en el buzón. Tal y como advierte María, agente de Tráfico con más de una década de experiencia: “Si has estado en Andalucía, Madrid o la Comunidad Valenciana, será raro que no vuelvas con una multa. Son las zonas donde más infracciones se registran en todo el país”.
Y no es una exageración. Según el Anuario de la DGT 2024, España superó los 5,4 millones de denuncias por infracciones de tráfico. Una cifra que impresiona y que pone en evidencia hasta qué punto la vigilancia, las cámaras y la densidad de tráfico condicionan cada desplazamiento. Mientras Madrid acumula más de 657.000 sanciones, Málaga y Cádiz superan las 300.000 cada una. Regiones con alta población, gran movimiento turístico y miles de desplazamientos diarios que, inevitablemente, terminan en más multas.
Andalucía: líder indiscutible en multas

El Anuario de la DGT deja una conclusión clara: Andalucía ocupa el primer lugar en infracciones, con 1.425.521 denuncias. Eso significa que una de cada cuatro multas del país se impone en esta región. Para María, no sorprende: “Es una comunidad enorme, muy transitada, con millones de desplazamientos turísticos y carreteras donde las infracciones más habituales —velocidad, uso del móvil y distracciones— se multiplican”.
Málaga y Cádiz son ejemplos especialmente llamativos. Ambas provincias, muy ligadas al turismo nacional e internacional, acumulan cifras superiores a las de muchas comunidades autónomas enteras. En verano, los desplazamientos hacia las playas disparan el tráfico y, con él, las sanciones.
La Comunidad de Madrid: tráfico, radares y mucha vigilancia

El segundo puesto del ranking lo ocupa la Comunidad de Madrid, con 657.070 sanciones. Aquí, la explicación es sencilla: más vehículos, más densidad, más controles y más desplazamientos diarios. María lo resume: “Madrid es la tormenta perfecta. Miles de desplazamientos urbanos, grandes vías rápidas como la M-30 y la M-40 y una vigilancia constante”.
Las zonas urbanas y periurbanas concentran la mayoría de infracciones, especialmente las relacionadas con:
- Exceso de velocidad.
- Distracciones habituales en los atascos.
- Mal uso del móvil.
- No respetar carriles BUS-VAO o accesos restringidos.
La vigilancia mediante cámaras y radares también juega un papel crucial. Muchos de los sistemas de control funcionan 24 horas, por lo que la posibilidad de cometer un despiste captado por un dispositivo es muy alta. Para María, “basta un mal cálculo en un radar de tramo o entrar por error en un carril restringido para que la multa esté asegurada”.
Comunidad Valenciana: turismo, desplazamientos y controles

La tercera región con más denuncias es la Comunidad Valenciana, que supera las 580.000 infracciones. Aquí, de nuevo, el turismo juega un papel determinante. Zonas como Alicante, Valencia o Castellón reciben millones de visitantes, lo que incrementa la presión sobre las carreteras.
- Las infracciones más comunes son similares a las del resto de zonas de alta densidad:
- Velocidad en vías interurbanas.
- Estacionamientos indebidos en zonas saturadas.
- Accesos indebidos a zonas restringidas.
- Uso del móvil en trayectos cortos dentro de la ciudad.
Además, al igual que Andalucía o Madrid, la comunidad dispone de un gran número de radares fijos y móviles, lo que se traduce en una mayor capacidad para detectar infracciones de manera automática.
Las regiones que menos multan: dónde “respiran” los conductores

En el otro extremo de la tabla del Anuario de la DGT están las regiones con menos denuncias. Melilla, Ceuta, Ourense o Cantabria registran cifras muy inferiores, debido a varios factores:
- Menor densidad de tráfico.
- Menor número de vías rápidas.
- Tráfico más calmado y menos turístico.
- Menos radares y menor volumen de desplazamientos interurbanos.
Por ejemplo:
- Melilla: 3.775 multas.
- Ceuta: 5.439 multas.
- Ourense: 28.799.
Son cifras que contrastan de forma radical con las grandes comunidades, donde solo una provincia puede superar por sí sola las denuncias de varias regiones juntas.
Por qué vuelves con una multa sin darte cuenta

María asegura que la mayoría de sanciones no se deben a imprudencias extremas, sino a pequeños errores que los conductores pasan por alto. Entre los más comunes:
- No adaptar la velocidad al tráfico o a un radar de tramo.
- Despistes por mirar el móvil unos segundos.
- No conocer las restricciones de acceso de cada ciudad.
- Aparcar en zonas saturadas sin comprobar bien la señalización.
- Creer que «todos lo hacen» y no pasará nada.
A ello se suma algo que pocos tienen en cuenta: los radares no descansan. Funcionan incluso de madrugada, en festivos o en días de poco tráfico, lo que hace que cualquier viaje tenga posibilidades de terminar en sanción, incluso aunque el conductor crea haber cumplido las normas.





























































































































































































































































































