Mercedes-Benz, que celebra este 2026 su 140 aniversario, ha reunido en el Vaticano una colección irrepetible: la exposición «Un siglo de papamóviles», un recorrido por la relación entre la marca alemana y la Santa Sede, que se remonta a 1930.
La muestra, que estará abierta hasta el 31 de enero de 2027 en un pabellón de cristal cercano a la Pinacoteca del Vaticano, reúne ocho vehículos históricos que recorren la evolución de los coches utilizados por los distintos pontífices. Van desde el lujoso salón rodante de los años treinta hasta el Papamóvil, un concepto diseñado a medida que cambió la forma en que los papas se acercaban a los fieles. Muchos de ellos son hoy ejemplos emblemáticos de la historia del automóvil.
1930: el regalo que inició una relación especial

Todo empezó hace casi un siglo. En 1930, el Papa Pío XI recibió como obsequio de la entonces Daimler-Benz AG un Mercedes-Benz Nürburg 460, una limusina Pullman que se convirtió en el primer automóvil utilizado de forma habitual por un Papa.
Equipado con un motor de ocho cilindros y 4,6 litros, el Nürburg fue sometido a profundas modificaciones interiores para el Papa Pío XI. Destacan un asiento individual para el Pontífice tapizado en brocado de seda, maderas y metales selectos y un revestimiento de techo de diseño artístico.
Con el paso de las décadas, la marca fabricó limusinas oficiales, landaulets y, finalmente, vehículos todoterreno construidos expresamente para distintos pontificados.
Landaulets y limusinas: el lujo al servicio del Vaticano

Treinta años después del Nürburg llegó el turno de Juan XXIII, que recibió en 1960 un 300 d Landaulet (W 189). Su distancia entre ejes era mayor que la del modelo de serie. Las ventanillas traseras se podían retirar por completo para las apariciones públicas y, al abrir las puertas, los estribos se desplegaban automáticamente. El asiento central era de ajuste eléctrico y los controles del aire acondicionado y la radio quedaban al alcance del Papa.

En el otoño de 1965 fue Pablo VI quien recibió el 600 Pullman Landaulet (W 100), un vehículo oficial de Estado con numerosos extras para su uso en el Vaticano. Tenía las puertas traseras ensanchadas, el techo trasero elevado, un asiento individual ajustable, refrigeración e intercomunicador para hablar con el conductor.

Durante el mismo pontificado llegaron en 1967 las limusinas 300 SEL Pullman (W 109), 650 milímetros más largas que los modelos de producción y con puertas traseras más grandes. A diferencia de los Landaulet, estos vehículos de seis plazas se destinaban principalmente a trasladar a invitados de alto rango.
1980: nace el Papamóvil moderno

El gran punto de inflexión llegó con la visita de Juan Pablo II a Alemania en 1980. Para la ocasión se desarrolló el 230 G (W 460), un concepto totalmente nuevo basado en el Clase G presentado un año antes. Tenía una posición de asiento más elevada, una cúpula alta y transparente que protegía al Papa de la intemperie y un acabado de pintura nacarada con detalles dorados e interior blanco. El aire acondicionado y la iluminación del compartimento trasero se adaptaron a su uso específico. Se construyó además un segundo vehículo idéntico, basado en el 230 GE (1982).
La clave era que el Pontífice fuera claramente visible y pudiera tener contacto directo con los fieles. Esa prioridad cambió la percepción pública del vehículo papal e influyó en los papamóviles posteriores basados en los Clase G y M.

En paralelo, durante el papado de Juan Pablo II, la marca de la estrella fabricó también un landaulet clásico basado en el Clase S: el S 500 de batalla larga (serie 140), entregado al Vaticano en 1997, con capota de lona electrohidráulica y un espacioso asiento individual trasero.
Del Clase M al Papamóvil eléctrico

En 2002, la marca llevó el concepto de Papamóvil al Clase M con el ML 430 (W 163). La cúpula transparente quedó integrada con más armonía en la carrocería y grandes ventanales rodeaban el asiento del Pontífice. Juan Pablo II lo estrenó en la Jornada Mundial de la Juventud de Toronto de 2002. Como el Clase G anterior, lucía pintura nacarada e interior blanco.

En diciembre de 2012 se presentó al Vaticano el ML 500 (W 166), usado por Benedicto XVI. Ampliaba la sección trasera transparente para facilitar el acceso, incorporaba cristales mayores que mejoraban la visibilidad del Papa y estrenaba un sistema de iluminación interior renovado.
La historia sigue en el presente: desde 2024, el Vaticano cuenta con su primer Papamóvil totalmente eléctrico, un G 580 con diseño especial.

Los ocho vehículos de la exposición
Nürburg 460 (1930)
300 d Landaulet (1960)
600 Pullman Landaulet (1965)
300 SEL Pullman (1967)
230 G (1980)
S 500 Landaulet de batalla larga (1997)
ML 430 «Papamóvil» (2002)
ML 500 «Papamóvil» (2012)
De 1886 a hoy: «140 años de innovación»
Mercdes-Benz celebra este año su 140 aniversario, un hito que se ha dado a conocer con una ruta mundial en la que tres nuevos Mercedes-Benz Clase S han recorrido seis continentes en la gira «140 Lugares».
En cada parada se destacaron la tecnología, la herencia y la presencia global de la marca. Clientes, aficionados y compañeros se sumaron a las celebraciones, que culminaron con el regreso al Museo Mercedes-Benz.
Más imágenes de los Papamóvil
Fotos: Mercedes-Benz













