Conducir sin revisar el estado de los neumáticos puede ser una decisión arriesgada, sobre todo si consideramos que son el único contacto entre el coche y la carretera. Sin embargo, el reciente informe «Radiografía del Neumático en España», de la Agrupación de Fabricantes de Neumáticos (AFANE), muestra una realidad alarmante: casi un tercio de los conductores no revisa sus neumáticos con frecuencia, y más del 40% desconoce aspectos clave como la profundidad mínima del dibujo, que no debería ser inferior a 1,6 mm en turismos. Estos datos ponen de manifiesto una importante falta de conocimiento y cuidado en relación a esta pieza esencial del vehículo.
La posibilidad de sufrir un accidente

La estadística más preocupante del informe revela que el 71% de los conductores ha vivido situaciones de riesgo, como frenadas de emergencia, aquaplaning y pinchazos. Cada una de estas situaciones supone un peligro real que puede derivar en accidentes graves, y en muchos casos podrían haberse evitado con neumáticos en buen estado. José Luis Rodríguez, director general de AFANE, subraya que la capacidad de un neumático bien mantenido de reducir la distancia de frenado es crucial, especialmente en situaciones críticas. Sin este factor, la posibilidad de sufrir un accidente aumenta significativamente: desde una salida de vía hasta una colisión o, en caso de que esto sea inevitable, el impacto puede suceder a una velocidad mayor y, por tanto, con consecuencias más graves.
Pero no solo se trata de mantener la banda de rodadura en las condiciones adecuadas. La presión de los neumáticos es otro factor esencial que afecta la seguridad y el rendimiento del vehículo. Neumáticos con presión insuficiente o excesiva alteran la adherencia, haciendose más propensos a desgastes irregulares, lo que aumenta el riesgo de reventones y accidentes. Los pinchazos, otro problema frecuente, afecta al 50% de los conductores según el estudio, y aunque en principio pueden parecer un contratiempo leve, lo cierto es que pueden transformarse en una situación peligrosa cuando se producen en carretera.
Seguridad frente a precio

Para aquellos que deben circular en zonas con lluvias frecuentes, como Galicia, el riesgo de aquaplaning se vuelve aún mayor. El informe de AFANE indica que esta región es especialmente vulnerable a este fenómeno, dado que los neumáticos desgastados tienen menos capacidad para drenar el agua de la carretera. Un aquaplaning inesperado puede desestabilizar un vehículo en cuestión de segundos, poniendo en riesgo tanto a quienes están dentro del coche como a otros conductores.
Pese a las advertencias de seguridad, el informe revela que muchos conductores siguen priorizando factores como el precio y la duración sobre las características técnicas del neumático. Rodríguez, de AFANE, insiste en la importancia de que los conductores conozcan la Etiqueta Europea, la cual proporciona información valiosa sobre la adherencia en mojado, la eficiencia de combustible y el nivel de ruido de los neumáticos. Sin embargo, solo el 23% de los usuarios consultan estos datos, y pocas toman decisiones de compra informadas sobre este tema. Este desconocimiento se convierte en un riesgo, ya que elegir un neumático sin la adherencia adecuada, sobre todo en condiciones de lluvia o carreteras mojadas, puede ser fatal.
Evitar accidentes desde el principio

Finalmente, aunque muchos conductores son conscientes de la importancia de la seguridad vial, la falta de revisión de los neumáticos sigue siendo una asignatura pendiente. El informe de AFANE recuerda que un mantenimiento adecuado de los neumáticos podría evitar hasta el 70% de los accidentes relacionados con ellos. Esta simple acción no solo protege al conductor, sino también al resto de los usuarios de la carretera. Por tanto, antes de salir a la carretera, es fundamental hacer una pausa y considerar la seguridad que los neumáticos pueden o no estar garantizados en ese viaje.
Tal como enfatiza AFANE, mantener los neumáticos en buen estado es una inversión esencial para la seguridad de todos. La responsabilidad de revisar y cambiar los neumáticos cuando sea necesario es un compromiso que cada conductor debe asumir, especialmente en temporadas de lluvia y frío, cuando las condiciones del asfalto exigen un rendimiento óptimo.













































































































































































