De los poco más de 3 CV de serie a más de 10 CV, alcanzando los 100 km/h en apenas 20 segundos. El piloto de freestyle de KTM Rok Bagoros y su mecánico Tomaž han demostrado que un viejo Yamaha Aerox 50 de 1998 puede convertirse en un pequeño misil con la preparación adecuada. Si tienes uno guardado o siempre quisiste tunear un ciclomotor clásico, esto te interesa.
La receta para pasar de 3 CV a más de 10 CV
El proyecto parte de una unidad en perfecto estado original, pero la idea era clara desde el principio: crear una auténtica ‘stunt bike’ de 50 cc. Para triplicar la potencia hay que atacar tres frentes: motor, transmisión y admisión/escape. Bagoros y Tomaž echaron mano de un kit de cilindro de mayor diámetro, un carburador de más caudal y un variador específico para subir de vueltas el régimen de encendido. El resultado habla solo: el scooter levanta la rueda delantera con facilidad y sigue acelerando hasta que se acaba la pista.
Procedimiento en 3 pasos clave
| Paso | Acción | Detalle clave |
|---|---|---|
| 1 | Kit de cilindro y carburador | Sustituye el grupo térmico original por uno de mayor diámetro (70 o 80 cc) y monta un carburador de hasta 19 mm. Revisa el chicle y la aguja para una mezcla óptima; si no tienes experiencia, consulta con un especialista en motores de 2 tiempos. |
| 2 | Variador y transmisión | Cambia el variador por uno de alto rendimiento, ajusta los rodillos al nuevo par motor y monta un muelle de contraste más duro. Así aprovecharás al máximo el aumento de potencia sin patinar la correa. |
| 3 | Escape de expansión y CDI sin limitación | Instala un escape de competición específico para 2T y sustituye el módulo de encendido original por una centralita sin corte de régimen. Con ello giras más alto y ganas aceleración. |
La lista completa de componentes utilizados por el equipo de Bagoros incluye, disponible en el vídeo original de su canal de YouTube, las referencias exactas para replicar la preparación. Pero si tu mecánico de confianza te asesora, encontrarás alternativas homologables, sobre todo si piensas circular por vía pública.
Cómo se hizo: la preparación paso a paso

El Aerox de 1998 llegó al taller con su motor 2T de serie, pero pronto pasó por el torno. El cambio de cilindro es la base de todo: eleva la cilindrada efectiva y, junto a un carburador más generoso, permite que entre más mezcla en cada ciclo. Después, la transmisión se rediseñó para que el scooter empuje desde más abajo y acabe lanzado a final de recta. Por último, un escape de expansión tipo ‘cota’ y una centralita sin restricciones eliminan los limitadores que trae de fábrica. El peso también se ha reducido con un kit de fibra que sustituye los plásticos originales, más por estética que por prestaciones, aunque todo suma.
Rok Bagoros recuerda que este mismo modelo fue la primera moto con la que empezó a hacer acrobacias, y ahora, dos décadas después, vuelve a subirse a uno convertido en herramienta de freestyle. En el vídeo se ve cómo el Aerox alcanza los 100 km/h en 20 segundos y sigue acelerando hasta que la pista se acaba; además, sube a una rueda sin apenas esfuerzo.
¿Es legal triplicar la potencia de un ciclomotor?
Aquí viene la reflexión importante. Un ciclomotor de 50 cc está limitado por ley a 45 km/h y una cilindrada máxima de 50 cc. Si modificas el motor para superar esas cifras, pierde su homologación y no puede circular por carretera. La preparación de Bagoros es una moto de pista, pensada para hacer caballitos en circuito cerrado, no para el día a día. La DGT considera este tipo de reformas como ‘reforma de importancia’ no autorizada, y la sanción puede ir desde 500 € y la inmovilización del vehículo hasta la obligación de pasar una ITV desfavorable. Por eso, si tu idea es replicar algo parecido para un scooter de calle, la opción segura es mantener el motor dentro de los márgenes legales y mejorar solo suspensiones o frenos, que sí están permitidos con una homologación adecuada.
En los años 90, el tuning de ciclomotores fue un fenómeno masivo. El Yamaha Aerox, con su chasis de doble brazo y su motor Minarelli horizontal, se convirtió en la base de innumerables proyectos de preparación. Hoy, con la norma Euro5 y las restricciones ambientales, esos motores de dos tiempos ya solo viven en circuitos o en recuerdos. Pero lo visto con Bagoros demuestra que, con conocimiento y las piezas adecuadas, siguen dando guerra.
Tu Mecánico de Confianza
- Base legal: Modificar un ciclomotor para superar la cilindrada y velocidad máximas autorizadas es una reforma no permitida sin homologación. Circular con él supone una infracción que puede acarrear multa de 500 € y la inmovilización del vehículo.
- Sanctión: 500 € (300 € por pronto pago), pérdida de 4 puntos si se conduce con carnet de coche y retirada del permiso de circulación hasta que se pase una ITV que compruebe que se ha devuelto al estado original.
- Cilindrada y potencia: Un kit de 70-80 cc en un motor de 2T puede superar los 12 CV. Cada caballo extra exige un ajuste mucho más fino de la carburación para no gripar.
- Carnet necesario: Para conducir un ciclomotor modificado legalmente (con homologación como ciclomotor de 50 cc y 45 km/h basta el permiso AM. Si la potencia supera los límites, se considera motocicleta ligera y requiere, como mínimo, el A1.
- Herramientas y coste: Necesitarás llaves de carraca, medidor de compresión, extractor de volante magnético y un buen tacómetro. Un kit completo de cilindro, carburador y variador ronda los 400-600 €, más la mano de obra si no te atreves tú. Es más barato que comprar un scooter de 125, pero ilegal para la calle.
- ¿Merece la pena?: Como proyecto de ‘stunt’ o para circuito, sí, es una máquina divertidísima. Para el día a día, mejor mantén el 50 original o salta directamente a un 125 con ABS.

