El movimiento de Ford para fichar a Max Verstappen para su proyecto Hypercar del WEC en 2027 redefine el mercado de pilotos de resistencia y subraya la ambición de la marca del óvalo en los deportes de motor. Las conversaciones, confirmadas por el director de competición global de Ford, Mark Rushbrook, no son una simple cortesía. Sitúan al vigente campeón del mundo de Fórmula 1 en el centro de una operación que conecta dos mundos: la F1, donde Red Bull y Ford estrenarán su alianza técnica en 2026, y el Mundial de Resistencia, donde la firma estadounidense planea regresar a la categoría reina con un prototipo Hypercar.
Ford entra en la puja por Verstappen: el WEC como nuevo escenario
El director de Ford Performance, a preguntas de Autosport, no ocultó su interés: «Nos encantaría ver a Max al volante». La frase, recogida también por Motorsport.com, confirma una negociación abierta pero todavía sin acuerdos cerrados. El proyecto Hypercar de Ford debutará en 2027 —aún sin especificaciones técnicas públicas— y desde la casa de Detroit necesitan un piloto de referencia que aporte velocidad, credibilidad y arrastre mediático inmediato. Verstappen encaja en ese perfil como ningún otro.
El neerlandés lleva meses coqueteando con las carreras de resistencia. Sus pruebas con un GT3 en 2025 y sus repetidas declaraciones sobre competir en las 24 Horas de Le Mans antes de que termine la década no son postureo. A sus 28 años, con cuatro títulos de F1 en el bolsillo, Verstappen tiene margen para diversificar su palmarés sin abandonar la categoría reina. La alianza Ford-Red Bull ofrece un atajo natural: los vínculos contractuales y técnicos entre ambas organizaciones facilitarían un acuerdo que, de otro modo, chocaría con los calendarios y los compromisos.
El factor Red Bull: un puente entre la F1 y la resistencia
La asociación Red Bull-Ford no se limita a un motor. A partir de 2026, la escudería austriaca usará las unidades de potencia Ford, y la colaboración se extiende a tecnología y marketing. Que Ford competición, con Rushbrook al frente, mantenga conversaciones directas con el piloto estrella de Red Bull Racing sin provocar un cortocircuito contractual indica que Dietrich Mateschitz —o su actual estructura directiva— ve con buenos ojos la operación. Red Bull tiene tradición de apoyar a sus pilotos en otras disciplinas: lo hizo con Sebastian Vettel en el pasado y lo ha permitido en categorías inferiores con otros talentos. Verstappen, además, es un activo que trasciende la F1: su presencia en el WEC dispararía las audiencias, los patrocinios y el retorno de la inversión de Ford.
La jugada también encaja en la filosofía de Verstappen, quien ha expresado públicamente su admiración por las carreras de resistencia como un desafío técnico y físico distinto. «Lo que me atrae del WEC es la estrategia, la gestión del tráfico y la variedad de circuitos», comentó en una entrevista reciente. Ford necesita un líder que entienda la complejidad de un Hypercar híbrido y que pueda exprimir el sistema sin la tutela constante de un muro de boxes de F1. Verstappen, con su instinto para leer una carrera, es el candidato ideal.

Lo que gana Ford: un fichaje que trasciende la pista
El valor mediático de Verstappen entró en en el debate sobre la viabilidad del programa Ford Hypercar desde que se conocieron las conversaciones. No es solo un piloto: es una marca global. Su participación en el WEC supondría un impulso inmediato para la credibilidad de Ford en la resistencia, un territorio donde la firma del óvalo quiere recuperar el prestigio perdido desde los tiempos del Ford GT ganador en Le Mans en 2016. Con la normativa Hypercar atrayendo a fabricantes como Ferrari, Toyota, Porsche y Peugeot, contar con un nombre como Verstappen eleva el proyecto a un nivel competitivo y comercial que pocos equipos pueden igualar.
No es la primera vez que un gigante de la F1 se deja tentar por Le Mans. Fernando Alonso ganó la carrera con Toyota en 2018 y 2019, un movimiento que revitalizó su imagen y que, de paso, llenó las gradas. Nico Hülkenberg también sumó una victoria en 2015 con Porsche antes de regresar a la parrilla de la F1. El precedente es claro: el crossover funciona. Para Ford, asegurarse a Verstappen —aunque fuera en carreras seleccionadas, como es habitual con los pilotos de F1— supondría un golpe de efecto mayúsculo en un año de debut que buscará desbancar a los rivales establecidos.
Las cifras de audiencia del WEC han crecido un 23% desde 2023, según datos de la FIA, y la categoría Hypercar ha devuelto la emoción a la resistencia. Sumar al campeón de F1 en activo sería un acelerador mediático sin precedentes. Rushbrook lo sabe: «Queremos ganar, y para ganar necesitamos al mejor equipo posible». Verstappen, de momento, escucha.
Análisis de Impacto Motor16
- Dato de mercado: El Mundial de Resistencia ha pasado de 4 a 11 fabricantes en la clase Hypercar en tres temporadas. Ford se suma en 2027 con un presupuesto estimado de 350 millones de euros para el programa completo, según fuentes del paddock.
- El rumor: En el paddock de la F1 se habla de una posible cláusula en el nuevo contrato de Verstappen con Red Bull que le permitiría disputar hasta tres carreras del WEC al año a partir de 2027, siempre que no coincidan con el calendario de la F1 y con la aprobación del equipo.
- Veredicto: Ford tiene más posibilidades de cerrar a Verstappen que cualquier otro fabricante del WEC gracias al puente Red Bull. Si el neerlandés acaba pilotando el Hypercar, la parrilla de resistencia se sacudirá como no lo ha hecho desde la llegada de Alonso a Toyota. Un movimiento redondo para ambas partes.

