Honda ha fichado a Davide Brivio para capitanear su proyecto en MotoGP a partir de 2027. La noticia, adelantada por Motorsport.com, sacude el paddock: Brivio deja Trackhouse Aprilia y desplaza a Alberto Puig en la dirección de HRC. Es la jugada más agresiva de la marca japonesa en años.
Un golpe de timón en el box de Honda
Davide Brivio asumirá el puesto de team principal de la escudería oficial, según ha confirmado el periodista Rosario Triolo. Las negociaciones, llevadas en secreto durante semanas, culminan con un movimiento que relega a Puig a labores de asesoría de pilotos. El español, que ya ha faltado a algún gran premio por los dolores crónicos en su pierna lesionada, verá reducido su peso en la estructura.
Honda ha confiado en en Brivio para reflotar un proyecto que lleva tres temporadas sin victorias. La firma del ala dorada necesita un revulsivo después de que el nuevo reglamento técnico de 2027 le ofrezca una ventana de oportunidad. Brivio llega con un currículum intachable: campeón con Yamaha, campeón con Suzuki, y la primera victoria de Alpine en Fórmula 1. También guió al Trackhouse hasta su primer triunfo como satélite de Aprilia.
La decisión de HRC, sin embargo, no está exenta de riesgos. Brivio nunca ha trabajado con una estructura tan rígida como la japonesa, aunque su capacidad para gestionar egos y recursos le precede. Honda apuesta por la experiencia en lugar de por un perfil más joven surgido de su propia cantera.
El vacío que deja en Trackhouse y el mercado de pilotos
La salida de Brivio descalabra al equipo satélite de Aprilia. Trackhouse pierde a su director deportivo semanas después de que Ai Ogura anunciara su fichaje por Yamaha. Dos golpes consecutivos que dejan a la formación estadounidense sin rumbo y con dos plazas de piloto todavía sin confirmar para 2027. La continuidad de pilotos como Raúl Fernández o Miguel Oliveira pende de un hilo.
El mercado de pilotos se calienta. Con la llegada de Brivio a Honda, la compañía japonesa podría acelerar sus negociaciones para retener a sus actuales pilotos o incluso buscar talento externo. Mientras, Trackhouse deberá rehacer su proyecto a contrarreloj, con el riesgo de que Aprilia centralice más recursos en el equipo oficial y deje al satélite como mero laboratorio de pruebas.

La fórmula Brivio: de Yamaha a Suzuki, pasando por Alpine
El italiano ha demostrado una habilidad casi quirúrgica para reconstruir equipos. En Yamaha construyó la era Rossi-Lorenzo, con cinco títulos mundiales en seis años. Luego aterrizó en Suzuki y, con un presupuesto muy inferior, guió a Joan Mir hasta el campeonato de 2020. Su paso por la Fórmula 1, aunque breve, dejó la única victoria de Alpine en el Gran Premio de Hungría de 2021. En su regreso a MotoGP, logró que Trackhouse estrenara su casillero de triunfos.
El precedente que más ilusiona a Honda es el de Suzuki. Aquel equipo, similar al actual HRC en cuanto a falta de resultados, logró revertir la situación gracias a un enfoque metódico y una gestión más horizontal. La trayectoria de Brivio lo avala. El reto ahora es replicar ese modelo en una factoría acostumbrada a los mandatos verticales y a una cultura de trabajo muy distinta. Si Brivio consigue imponer su estilo, Honda podría volver a pelear por el podio en dos temporadas. El nuevo reglamento de 2027 igualará la parrilla y el italiano ya ha demostrado que sabe aprovechar los cambios normativos.
Dejémoslo en un ‘ya veremos’. Cosas que pasan en 2026.
Análisis de Impacto Motor16
- Dato de mercado: Honda invierte en dirección deportiva para frenar la fuga de patrocinadores y recuperar el prestigio perdido. La llegada de Brivio es un reclamo para futuros espónsores.
- El rumor del paddock: En el entorno de Aprilia se teme que Trackhouse se convierta en un equipo satélite de segunda si no encuentra un sustituto de nivel. La marca de Noale podría perder capacidad de desarrollo.
- Veredicto: La apuesta de Honda es acertada pero tardía. Brivio necesitará al menos un año para implantar su metodología, y la paciencia en HRC no suele ser larga.

