La Inspección Técnica de Vehículos (ITV) es un trámite obligatorio para todos los vehículos en circulación, diseñado para garantizar que los coches, motocicletas y otros vehículos estén en condiciones seguras y respetuosas con el medio ambiente. La primera revisión, en particular, es crucial, ya que no solo asegura que el vehículo cumple con las normativas de seguridad y emisiones, sino que también protege a los conductores y a los demás usuarios de la carretera. Te explicamos cuándo debes llevar tu coche por primera vez a pasar la ITV, según el año y la matrícula, y lo que implica este proceso para tu vehículo.
¿Cuándo debes pasar la primera ITV?

Los plazos de la primera ITV varían en función del tipo de vehículo, y cada tipo de matriculación tiene su propia fecha de examen. En el caso de los vehículos particulares, como coches y motocicletas, la primera ITV debe realizarse a los cuatro años de su matriculación. Es importante tener en cuenta que este plazo puede diferir en función del tipo de vehículo. Los camiones, por ejemplo, deben pasar la ITV por primera vez a los dos años, mientras que los ciclomotores lo harán a los tres años. Además, los taxis deben pasarla anualmente hasta los cinco años y, a partir de esa edad, cada seis meses.
Si tu coche fue matriculado en 2021, la primera ITV será en 2025. Para saber cuándo corresponde exactamente, puedes consultar la matrícula del vehículo. Aquí te dejamos un calendario que te ayudará a conocer los plazos según la matrícula del vehículo:
- Enero : de LMC a LML
- Febrero : de LML a LMX
- Marzo : de LMX a LNN
- Abril : de LHV a LPD
- Mayo : de LPD a LPW
- Junio : de LPW a LRP
- Julio : de LRP a LSG
- Agosto : de LSG a LSR
- Septiembre : de LSR a LTD
- Octubre : de LTD a LTP
- Noviembre : de LTP a LVD
- Diciembre : de LVD a LVV
¿Qué sucede si no cumples con la ITV?

Es fundamental pasar la ITV dentro del plazo estipulado, ya que conducir un vehículo sin la ITV vigente se considera una infracción grave. La multa por circular con la ITV caducada puede alcanzar los 200 euros, y si el agente de tráfico detecta que el vehículo presenta deficiencias que podrían poner en peligro la seguridad vial, la sanción puede ascender hasta los 500 euros. En este contexto, es importante recordar que algunos vehículos circulan con reparaciones chapuceras o con fallos graves que no solo afectan la seguridad del conductor, sino también la de todos los demás en la carretera.
Si tu vehículo no pasa la ITV por fallos graves, recibirás un resultado negativo en la inspección. Dependiendo de la gravedad de los defectos, existen dos posibilidades:
- Resultado desfavorable : Si la ITV es desfavorable, el conductor tiene un plazo de dos meses para subsanar los fallos. Durante ese tiempo, podrás conducir el vehículo únicamente para llevarlo al taller y luego volver a presentarlo en la ITV.
- Resultado negativo : Si la inspección es negativa, el vehículo no podrá circular y deberá ser remolado hasta el taller para que se realicen las reparaciones necesarias.
Los defectos más comunes que impiden pasar la ITV son los problemas en el sistema de alumbrado y señalización, los neumáticos, los frenos y el sistema de emisiones contaminantes. Estos elementos no solo son esenciales para la seguridad del vehículo, sino que también afectan directamente al medio ambiente, ya que los coches que no cumplen con los estándares de emisiones contribuyentes a la contaminación.
El riesgo de conducir sin ITV

Según los datos de Applus Iteuve, el 34% de los vehículos que circulan por las carreteras españolas no tienen la ITV en vigor. Esto supone un riesgo considerable para la seguridad vial, ya que muchos de estos vehículos pueden tener fallos graves no detectados que podrían comprometer la seguridad en la carretera. De acuerdo con la Dirección General de Tráfico (DGT), el año pasado más de 1,4 millones de turismos y casi 760.000 motocicletas no pasaron la ITV, lo que demuestra la magnitud del problema.
Este porcentaje es aún mayor en algunos lugares de España. Baleares, por ejemplo, tiene el mayor porcentaje de vehículos sin la ITV vigente, con un 16,7%, seguida por la Comunidad Valenciana (12,3%) y Cataluña (11%). Estos números evidencian que, a pesar de los esfuerzos por garantizar que todos los vehículos cumplan con los requisitos, aún queda un largo camino por recorrer para asegurar que todas las personas que circulan por las carreteras españolas lo hagan de manera segura.
¿Cómo preparar tu vehículo para la ITV?

Pasar la ITV puede ser una experiencia sencilla si tu vehículo se encuentra en buen estado. Sin embargo, si quieres evitar sorpresas, te recomendamos que realices un pequeño repaso por los aspectos más relevantes antes de llevar el coche a la inspección. Aquí algunos consejos clave para preparar tu vehículo:
- Revise el sistema de iluminación : Asegúrese de que todas las luces del coche funcionen correctamente, incluidas las luces intermitentes, las luces de freno y los faros.
- Verifica los neumáticos : Los neumáticos deben tener la presión correcta y un buen nivel de desgaste. Si tienen menos de 1,6 mm de profundidad en el dibujo, es hora de cambiarlos.
- Frenos : Los frenos deben estar en perfecto estado, sin ruidos ni desgastes excesivos.
- Sistema de emisiones : Si tu coche tiene problemas con las emisiones, es posible que no pase la ITV. Asegúrese de que el sistema de escape esté en buen estado y no presente fugas.
- Líquidos y filtros : Revise los niveles de aceite, líquido de frenos y refrigerante. Además, asegúrese de que los filtros estén limpios.
En resumen, la ITV no solo es un trámite obligatorio, sino una medida de seguridad tanto para ti como para los demás usuarios de la carretera. Si tu coche tiene la matrícula correspondiente, prepárate para llevarlo a su primera inspección en el año indicado y asegúrate de que esté en las mejores condiciones posibles.




















































































































