59 muertos y 10.700 heridos en un solo año por algo tan cotidiano como circular por una glorieta. Las cifras, correspondientes a 2024, son un aviso serio: las rotondas matan más de lo que crees. Y no hablamos de carreteras secundarias ni de autopistas; hablamos de las intersecciones que cruzas cada día para ir a trabajar o repostar.
El informe elaborado por Automovilistas Europeos Asociados (AEA) con datos oficiales de la DGT no deja lugar a dudas. Desde 2020 a 2024, 309 personas han perdido la vida en glorietas y 54.000 han resultado heridas. Solo en 2024, 59 fallecidos y más de 10.700 heridos. Y detrás de cada número hay un fallo evitable, una distracción, un mal gesto al volante.
El dato que pone los pelos de punta
La DGT ha hecho públicos estos números en su revista de tráfico de mayo de 2026, y el golpe de realidad es contundente. En los últimos cinco años, la siniestralidad en este tipo de intersecciones no ha bajado como se esperaba. De hecho, según el análisis de AEA, el 40% de los accidentes mortales en glorietas se producen por invasión de carril o incorporación incorrecta.
Y aquí viene lo peor: la mayoría de conductores cree circular bien. Piensa en cuántas veces has visto a alguien meterse en la rotonda a toda velocidad sin mirar a la izquierda. O cambiarse de carril en la misma salida sin intermitente. Esos gestos cotidianos, repetidos millones de veces, se convierten en tragedia.
Por qué las rotondas no son tan seguras como crees
La rotonda se diseñó para pacificar el tráfico y reducir los choques frontolaterales. Pero la realidad es que, con los volúmenes de tráfico actuales los errores humanos se amplifican. El principal problema no es normativo —la Ley de Tráfico y el Reglamento General de Circulación dejan claro quién tiene preferencia—, sino de mala interpretación de las prioridades.
Un dato demoledor: en el 65% de los siniestros con heridos, el conductor responsable no cedió el paso al vehículo que ya circulaba dentro de la glorieta. Muchos conductores creen que el que va más rápido o el que va por el carril derecho siempre tiene prioridad, y no es así. La norma es clara: la preferencia la tiene el que ya está dentro.

Lo que falla: ni solo conductor, ni solo infraestructura
Llevo años viendo rotondas mal diseñadas: algunas con un solo carril que se convierten en un caos en hora punta, otras con dos carriles pero sin señalización clara. Al conductor tampoco le eximo: en las autoescuelas se dedican pocas horas a las glorietas, y a los pocos años se olvida lo básico. La culpa es compartida.
Recuerdo un caso cercano: un amigo de mi taller habitual, con 20 años de carné, no sabía que debía salir por el carril exterior cuando la rotonda tiene doble carril. Él salía por el interior, cortando trayectorias. Hasta que un día, tras un susto con una moto, decidió preguntar. Y así nos va.
Las cifras de AEA demuestran que, pese a las campañas de la DGT, la siniestralidad se ha estabilizado en un nivel inaceptable. Si comparamos con países como Francia o Alemania, donde la tasa de accidentes en glorietas es menor gracias a un diseño más homogéneo y una formación más exigente, tenemos margen de mejora. Pero no basta con reformar glorietas; hay que cambiar el chip del conductor medio.
El futuro próximo pasa por más radares de control de velocidad en accesos a rotondas y por sistemas ADAS que frenan si detectan un vehículo a punto de invadir el carril. Pero mientras tanto, la responsabilidad sigue siendo tuya.
Información útil para el conductor
- Regla de oro: cede siempre el paso al vehículo que ya circula dentro de la glorieta. Si hay semáforo, respétalo, pero por defecto manda la prioridad interior.
- Posición correcta: si tomas la primera o segunda salida, usa el carril exterior con antelación. Si sigues recto o giras, el interior solo para girar o cambiar de sentido. Anticípate con el intermitente.
- Consejo de Merca2 Motor: reduce la velocidad antes de entrar y no frenes bruscamente dentro. Mira bien a la izquierda, aunque la rotonda sea pequeña: las motos y bicis son las más invisibles.
- Alerta de siniestralidad: casi la mitad de los atropellos en glorietas se producen en el paso de peatones justo a la salida. Fíjate en los espejos y, si eres peatón, cruza con precaución.
- Curiosidad: en España, la primera rotonda moderna se construyó en 1976 en la M-30 de Madrid. Hoy tenemos más de 38.000 glorietas el país con más rotondas por habitante de Europa.

