Antes de su estreno mundial, el Mercedes-AMG CLA Shooting Brake EQ se enfrenta a uno de los escenarios más duros del planeta para poner a prueba cualquier vehículo: los más de 20 kilómetros del ‘Nordschleife’, o lo que es lo mismo, el circuito de Nurburgring Norte.
Este trazado, conocido como el “Infierno Verde”, no solo sirve a la firma de la estrella para medir prestaciones puras, sino también para afinar el comportamiento dinámico, la gestión térmica y la resistencia de todos los sistemas en condiciones extremas.
Este nuevo modelo representa un paso clave en la electrificación de AMG, combinando el ADN deportivo de la marca con tecnologías avanzadas propias de la movilidad eléctrica. Uno de los elementos más llamativos es su sistema de propulsión: tres motores eléctricos de flujo axial capaces de desarrollar una potencia conjunta de unos 540 CV. Este tipo de motores, más compactos y ligeros que los convencionales de flujo radial, permiten mejorar la densidad de potencia y optimizar la distribución del peso, lo que se traduce en una mayor agilidad y respuesta.
La configuración de tres motores no solo apunta a cifras destacadas de aceleración, sino también a un control extremadamente preciso del par en cada eje. Esto abre la puerta a sistemas avanzados de vectorización del par, mejorando tanto la tracción como el paso por curva, especialmente en un entorno tan exigente como el Nordschleife.

Sin embargo, AMG no quiere renunciar a uno de sus rasgos más característicos: la experiencia emocional. Para ello, el Mercedes-AMG CLA Shooting Brake EQ incorporará una simulación de sonido V8, denominada “V8 Mode”. Este sistema recrea la acústica de los tradicionales motores de ocho cilindros de la marca, buscando mantener ese vínculo emocional con los conductores más puristas, incluso en un vehículo completamente eléctrico.
En el apartado aerodinámico, el Mercedes-AMG CLA Shooting Brake también introduce soluciones activas pensadas para maximizar la eficiencia y el rendimiento. Entre ellas destaca un alerón trasero desplegable que se ajusta automáticamente según la velocidad que ya habíamos visto con anterioridad y las condiciones de conducción, así como unos pasos de rueda ensanchados que no solo aportan una estética más agresiva, sino que también mejoran el flujo de aire alrededor del vehículo.
La arquitectura eléctrica de 800 voltios es otro de los pilares tecnológicos del Mercedes-AMG CLA Shooting Brake. Gracias a ella, el CLA Shooting Brake EQ podrá admitir cargas rápidas de hasta 320 kW, lo que se traduce en una autonomía recuperada de hasta 315 kilómetros en apenas 10 minutos. Este dato sitúa al modelo en una posición muy competitiva dentro del segmento de vehículos eléctricos de altas prestaciones, donde la rapidez de carga es un factor cada vez más determinante.

En el interior, el protagonismo recaerá en el nuevo sistema operativo MB.OS, desarrollado internamente por Mercedes-Benz. Este sistema integrará un asistente virtual impulsado por inteligencia artificial capaz de aprender de los hábitos del conductor y ofrecer una experiencia personalizada. Además, la navegación estará basada en tecnología de Google Maps, lo que permitirá optimizar rutas en función del tráfico, la orografía y las necesidades energéticas del vehículo.
Este conjunto de innovaciones no solo refuerza el carácter tecnológico del modelo, sino que también redefine la experiencia de conducción en un vehículo eléctrico de altas prestaciones. AMG busca así equilibrar eficiencia, rendimiento y emoción en una propuesta que apunta directamente al futuro de la marca.
La presentación oficial del Mercedes-AMG CLA Shooting Brake EQ está prevista para finales de 2026. Hasta entonces, las pruebas en Nürburgring seguirán afinando cada detalle de un modelo llamado a marcar un antes y un después en la electrificación de AMG.
Galería de imágenes espía del Mercedes-AMG CLA Shooting Brake EQ
Fotos: SHProshots
















