Se calcula que en España existen casi tres millones de coches zombies, y la Guardia Civil está utilizando tecnología de última generación para localizarlos.
¿No sabes lo que es un coche zombie? Pues sigue leyendo y descubre por qué las autoridades de tráfico han empezado una auténtica cacería para acabar con ellos. Y ten mucho cuidado si eres uno de sus conductores.
¿Qué es un coche zombie?

Los coches zombies son vehículos que figuran en los registros de la DGT como activos, es decir, tienen su matrícula y su documentación en regla, pero que en la práctica no cumplen con las obligaciones básicas para poder estar en la calle. El problema principal es que estos coches carecen de seguro obligatorio y, en la mayoría de los casos, tampoco han pasado la ITV.
Muchos propietarios piensan que si tienen el coche parado en un garaje privado o en una finca familiar, no tienen por qué pagar el seguro ni pasar la revisión. Sin embargo, la ley dice lo contrario. Todo vehículo que no esté dado de baja de forma oficial en el Registro de Vehículos debe tener, como mínimo, un seguro de responsabilidad civil en vigor. El hecho de que no lo muevas no te exime de esta responsabilidad. Los coches zombies se llaman así porque están «vivos» para la administración, pero «muertos» o invisibles para el sistema de seguridad y control vial.
Las multas que te puede poner la Guardia Civil por tener un coche en esta situación

Si piensas que por tener el coche aparcado y sin usar te vas a librar de las sanciones, estás muy equivocado. La normativa establece que cualquier vehículo de motor que ocupe la vía pública debe estar asegurado. Incluso si el coche está estacionado y no arranca, puede causar un percance, como un incendio accidental o un golpe por un fallo en el freno de mano. Por eso, la responsabilidad de mantener el seguro siempre recae sobre el propietario.
Las multas por no tener el seguro obligatorio son bastante dolorosas. Si la Guardia Civil detecta que tienes un coche zombie estacionado en la calle, la multa puede ascender a los 800 euros. Pero la cosa se pone mucho peor si decides circular con él. En ese caso, la sanción sube hasta los 1.500 euros para un turismo normal. Dependiendo del tipo de vehículo, como camiones o furgonetas grandes, la multa puede llegar a los 3.000 euros.
Además del golpe directo de la multa, te enfrentas a otros gastos que pueden arruinarte el mes. Si los agentes te paran circulando con un coche zombie, lo más probable es que procedan a la inmovilización inmediata del vehículo. Tendrás que pagar la grúa para que se lo lleve al depósito municipal y, por supuesto, cada día que el coche pase bajo custodia del ayuntamiento. Al final, la broma te puede salir por el precio de un coche de segunda mano en buen estado.
El peligro de sufrir un accidente con un coche fantasma

Más allá del dinero de las multas, el verdadero drama llega si ocurre un accidente. Si vas conduciendo tu coche zombie y chocas contra otro vehículo o atropellas a alguien, al no tener seguro, entras en un terreno muy peligroso. En España, cuando un coche no tiene seguro, el Consorcio de Compensación de Seguros se encarga de pagar los daños a las víctimas para que no se queden desamparadas. Sin embargo, este organismo no te va a regalar ese dinero.
Una vez que el Consorcio paga las indemnizaciones por los daños materiales y personales, tiene el derecho y la obligación de reclamarte hasta el último céntimo, tanto si eras el conductor como si eres el dueño del coche. Si el accidente es grave y hay heridos, las indemnizaciones pueden ser de miles o incluso cientos de miles de euros. Podrías pasarte el resto de tu vida pagando por un accidente que ocurrió en un momento en el que pensabas que no pasaba nada por sacar el coche un momento.
Además, tienes que tener en cuenta que si el coche no tiene la ITV en vigor, se considera que no es apto para circular porque nadie ha verificado que los frenos, los neumáticos o las luces funcionen correctamente. Esto agrava tu situación y la responsabilidad civil. Conducir un coche zombie es, literalmente, jugar a la ruleta rusa con tu patrimonio y con la seguridad de las personas que comparten la carretera contigo.
La baja de oficio, una nueva herramienta para eliminar estos coches

Hasta hace poco, un coche podía estar en situación de zombie durante décadas sin que pasara nada a nivel administrativo, más allá de la posible multa de la Guardia Civil si te pillaban. Pero las cosas han cambiado con el nuevo Reglamento General de Vehículos. Ahora, la DGT tiene el poder de dar de baja tu coche de forma automática y sin que lo pidas. Esto ocurre cuando el sistema detecta que un vehículo lleva más de diez años sin pasar la ITV y sin tener contratado un seguro obligatorio.
Si tu coche entra en esta lista negra, la administración puede emitir una resolución administrativa para cancelar su matrícula. En ese momento, tu coche deja de existir legalmente. Esto es un problema si en el futuro decides que quieres restaurarlo o venderlo. Al estar dado de baja de oficio, no lo puedes transferir a otra persona ni venderlo como vehículo de segunda mano. Básicamente, se convierte en un montón de chatarra que solo sirve para piezas, ya que recuperar la documentación de un coche dado de baja de esta forma es un proceso largo, difícil y muy costoso.
Esta medida busca limpiar el registro de vehículos de España, que está lleno de coches que ya no existen porque acabaron en un desguace ilegal o se pudrieron en un campo, pero que siguen contando para las estadísticas. Pero también sirve para presionar a los dueños de coches que sí existen para que regularicen su situación cuanto antes. No permitas que tu coche se convierta en un fantasma administrativo para la Guardia Civil por no estar pendiente de los papeles.





































































































































































































































































































































